Si algo define y singulariza al coleccionismo de arte latinoamericano es, casi con seguridad, su militancia, su férrea y activa voluntad de hacer visible el arte de la región en el mundo, especialmente en Estados Unidos y Europa. Con este objetivo hace años que vienen trabajando en alianza con curadores de la región, a los que han conseguido situar en relevantes instituciones museísticas, de EEUU e Inglaterra con preferencia, al frente de sus departamentos de arte latinoamericano.

De este modo, el portal ARTEINFORMADO ha publicado el primer informe global sobre los 100 coleccionistas de América Latina más activos, ya sea en la compra directa de obras de arte, ya sea mediante cualesquiera otras fórmulas que apoyen el trabajo de los artistas. Un estudio que evalúa tanto el perfil personal de estos coleccionistas –algunos también mecenas y filántropos- como el de sus colecciones, y que incluye entrevistas a 14 de ellos en las que se revelan sus intereses, cómo crearon su acervo y hacia dónde lo dirigen.

“Admitimos, desde el mismo momento en que ofrecemos nuestra lista, que es seguro que faltan en ella (muchos) nombres tan relevantes, como mínimo, como los que están, pero a nadie se le escapa la dificultad para identificar a unas personas, sin duda amantes del arte e imprescindibles facilitadores del trabajo de los artistas, pero que, en muchos casos, practican con eficacia la mayor discreción sobre sus actividades”, dice el informe.

Una discreción que, sin embargo, se ha venido relajando en los últimos años a medida que estos coleccionistas ocupaban sus puestos en patronatos y consejos asesores de múltiples instituciones museísticas de sus países y de fuera de ellos. Rastreando éstas y otras muchas fuentes, ARTEINFORMADO confeccionó el informe con la esperanza de que consiga reducir el tradicional vacío informativo sobre el coleccionismo de arte.

“En el curso de nuestra investigación hemos llegado al convencimiento de que la escasa información disponible es proporcionalmente inversa a la notoriedad e influencia que detentan estos coleccionistas de unos años a esta parte. De ahí que nos hayamos propuesto obtener respuesta a preguntas como: ¿Quiénes son? ¿Dónde nacieron y residen? ¿Qué coleccionan? ¿Cuál es su formación y ocupación? ¿Cómo apoyan la creación? ¿Qué grado de implicación tienen con los museos y centros de arte sus países o del extranjero?”, indica el informe, que se lanzó el pasado 24 de febrero en la feria ARCO 2017. A la presentación siguió una conversación entre el coleccionista y filántropo argentino, fundador y director del Institute for Studies on Latin American Art (ISLAA), Ariel Aisiks, y el Director de la Colección Patricia Phelps de Cisneros, Gabriel Pérez-Barreiro, quienes centraron su charla en una visión diferente del papel del coleccionista.

Perfil del coleccionista latinoamericano: Hombre superando la mediana edad y profesional de éxito

Tras rastrear las prácticas del coleccionismo en 18 países de América Latina, el informe revela que los países más grandes y desarrollados de la región aportan el mayor número de coleccionistas. Así, se incluyen 14 de Argentina, 14 de Brasil, 12 de México, 12 de Colombia, 10 de Perú, 7 de Chile, 7 de Venezuela, 6 de Puerto Rico, 5 de Uruguay, 3 de Cuba, 2 de Guatemala, 2 de El Salvador, y con 1, respectivamente, Nicaragua, Ecuador, República Dominicana, Costa Rica, Honduras y Panamá.

Lo que también deja claro el informe es que, de entre los 100 coleccionistas activos seleccionados, los hombres son mayoría, representando casi el 70%, y cuyas edades están comprendidas mayoritariamente entre los 40 y 65 años, es decir, que se encuentran en plena madurez personal y profesional.

De lo que tampoco hay duda, según se desprende de los datos recogidos, es que se trata, en un alto porcentaje de los casos, de reconocidos financieros, empresarios y profesionales liberales (abogados, arquitectos, ingenieros…), que, salvo algunas excepciones, han comenzado a armar sus importantes colecciones en las últimas dos décadas, en clara coincidencia con el boom coleccionista a nivel mundial.

Ejemplos de ello los tenemos en los grandes empresarios mexicanos Carlos Slim Helú, Emilio Azcárraga Jean y Eugenio López Alonso; el empresario colombiano Leon Amitai; el financiero y banquero brasileño José Olympio da Veiga Pereira; o el juez argentino Gustavo Bruzzone, por citar solo algunos.

Afición compartida con sus mujeres o parejas

A pesar de que son ellos la cara pública, el informe constata, asimismo, que en al menos una quincena de casos comparten esta actividad con sus mujeres o parejas, lo que indica que las colecciones son, cada vez más, proyectos familiares de intereses compartidos.

Dos claros ejemplos de ello son el matrimonio mexicano Isabel y Agustín Coppel, y el peruano Eduardo y Mariana Hochschild. De los primeros se puede ver actualmente en España una selección de obras de su colección, en la muestra Punto de Partida, en la Sala de Arte de la Fundación Banco Santander, y de los segundos, en la Sala Alcalá 31 de la Comunidad de Madrid, la muestra Próxima Parada. Artistas peruanos en la Colección Hochschild.

Menos mujeres, pero influyentes

A pesar de ser minoritaria su presencia, la veintena de mujeres que figuran en el informe son, al igual que los hombres, algunas de las más influyentes coleccionistas de la región, y son a su vez destacadas empresarias y profesionales. Así, se incluye a las mexicanas Soumaya Slim de Romero, Gabriela Garza y María Asunción Aramburuzabala Larregui, a la puertorriqueña María Luisa Ferré Rangel, la venezolana Tiqui Atencio Demirdjian, la uruguaya Estrellita Brodsky y la brasileña Frances Reynolds, entre otras.

Pero si hay una que merece un lugar destacado, de entre todas ellas, es la venezolana Patricia Phelps de Cisneros, fundadora de la Fundación Cisneros – Colección Patricia Phelps de Cisneros (CPPC), quien recientemente ha realizado la mayor donación de obras de arte latinoamericano de su historia al MoMA de Nueva York, en el cual, además, esta reconocida filántropa ejerce de Presidenta de su Comité para América Latina y el Caribe, y desde 1992, es miembro de su Consejo Directivo.

Más presencia en instituciones artísticas

Está claro que Patricia Phelps de Cisneros, que ocupa muchos otros puestos en consejos y patronatos de las principales instituciones artísticas y culturales del mundo, como en el nuevo Consejo Asesor Internacional de la Bienal de São Paulo, no es ni mucho menos, en estos momentos, un caso aislado.

Así, el informe confirma un alza en el número de coleccionistas latinoamericanos que, en los últimos tiempos, se han unido a los patronatos, consejos asesores o comités de compras de los más importantes museos e instituciones culturales nacionales e internacionales.

Casi el 50% de los coleccionistas se muestran muy activos en dichos órganos de gestión. Los brasileños, mexicanos, peruanos y venezolanos son, por este orden, los que demuestran más compromiso.

El argentino Daniel Levinas, por ejemplo, está presidiendo la Junta Directiva de The Phillips Collection (Washington D.C., EEUU); la venezolana Tiqui Atencio Demirdjian es presidenta del Comité Internacional de Adquisiciones de Arte Latinoamericano de la Fundación Tate Américas de Londres y miembro del patronato del Guggenheim de Nueva York; el brasileño José Olympio da Veiga Pereira es presidente del Consejo de Administración de la Fundación Bienal de Sao Paulo; la mexicana Yolanda Santos Garza está en el Patronato de El Museo del Barrio y como miembro del Consejo Internacional del MoMA (Nueva York); el chileno-mexicano Boris Hirmas Said, en la mesa directiva de la Americas Society (Nueva York) y en el Patronato de Arte Contemporáneo del Antiguo Colegio de San Ildefonso (Ciudad de México); la puertorriqueña María Luisa Ferré Rangel es presidenta del Museo de Arte de Ponce (Puerto Rico) y miembro de la Junta Directiva del Fondo del Caribe y Latinoamérica del MoMA (Nueva York); la brasileña Frances Reynolds, en el Consejo Internacional del MoMA (Nueva York), en el Comité de Adquisición de América Latina de la Tate Modern (Londres) y en el Consejo Asesor Internacional de la Bienal de Sao Paulo; el venezolano Luis Benshimol es miembro del Comité de Adquisiciones de Arte Latinoamericano de la Tate y del Museo de BBAA de Houston (MFAH); y el peruano Juan Carlos Verme es presidente del Patronato del Museo de Arte de Lima (MALI) y miembro del comité de adquisiciones de arte latinoamericano de la Tate Modern (Londres) y del Patronato de la Fundación del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (Madrid), desde su creación, siendo su vicepresidente, por citar solo algunos. Estrellita Brodsky, en tanto, da su nombre a los puestos de Curator of Latin American Art en el MoMA y la Tate Modern.

Creación de museos y fundaciones privadas

En su interés por la promoción del arte, además de su activa participación en instituciones artísticas, el informe detecta otra tendencia que es que cada vez más patente entre los coleccionistas latinoamericanos, y es la presentación al público de sus colecciones artísticas en sus propios museos, fundaciones y centros privados.

El que podría calificarse como el sueño o aspiración de casi todo coleccionista lo han hecho realidad no menos de 23 de los coleccionistas seleccionados, quienes cuentan con espacios de exposición o con fundaciones.

De forma general, se podría decir que estos espacios o fundaciones se insertan dentro de su estrategia de colección, sirviendo para su promoción y un mayor acercamiento al público. Por ello, en cuanto a su tipología, predominan claramente dos variantes.

Por un lado, aquellos que únicamente realizan muestras con su propia colección y, por otro, los que colaboran mediante alianzas con distintas instituciones así como con otros coleccionistas y con artistas en la producción de obras y edición de publicaciones, presentando una programación más variada y enriquecedora.

El mayor número de museos impulsados por coleccionistas se lo reparten entre Argentina, México y Brasil, con 9 museos de gran entidad, siendo, en los casos de los dos primeros países, sus capitales, Buenos Aires y Ciudad de México, donde se ubican el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires – MALBA – Fundación Costantini, de Eduardo F. Costantini, su fundador y presidente; el MACBA – Museo de Arte Contemporáneo de Buenos Aires, de Aldo Rubino, su director-fundador; o el Museo Jumex, en Ciudad de México, de Eugenio López Alonso, su fundador y presidente, entre otros.

La mayoría de dichos espacios, salvo algunas excepciones, como el Centro-Instituto Inhotim (Brumadinho, Minas Gerais), del brasileño Bernardo de Paz, creado en los ochenta, han sido fundados desde comienzos del primer decenio de este siglo XXI, en clara sintonía con el auge o fiebre coleccionista surgida en sus países de origen y/o residencia, enmarcada, claro está, a una corriente internacional, que se ha impuesto también en otros países como China o Rusia.

Compromiso y apoyo a la creación

Otra tendencia, cada vez más en ascenso, es que los coleccionistas latinoamericanos, además de crear sus colecciones privadas, manifiestan un claro compromiso con el mejoramiento del campo del arte a través de distintas iniciativas educativas, filantrópicas y curatoriales, siendo las más habituales las comisiones de obras, becas, viajes y residencias.

Sendos ejemplos de ello son el colombiano Mario Scarpetta, apoyando al espacio de producción y exhibición artística Lugar a Dudas, en Cali, impulsado y dirigido por el reconocido artista colombiano Óscar Muñoz; el costarricense Luis Javier Castro, patrocinando la beca Luis Javier Castro, que posibilita que un artista de Centroamérica participe en una residencia en Escuela FLORA (Bogotá), dirigida por el influyente curador colombiano José Roca; el chileno Juan Yarur con su reconocida Beca AMA en Gasworks (Londres); o los peruanos Alberto y Ginette Rebaza, poniendo en marcha su proyecto familiar, la Residencia de Al Lado, un espacio y programa de residencia para artistas internacionales donde pueden vivir, producir y mostrar su trabajo en Lima.

Lo que coleccionan y la evolución de sus gustos

En un alto porcentaje, los seleccionados para este informe han empezado a coleccionar arte en las últimas dos décadas sobre todo de forma más continuada y con un manifiesto interés primario en obras de América Latina. En bastantes casos, a medida que sus colecciones han crecido y se han desarrollado, el alcance de las mismas se ha ampliado. Lo que comenzó como la adquisición de obras de arte para el disfrute personal ha madurado en un ambicioso proyecto de vida.

En cierta manera, habría que poner de manifiesto que, en algunos casos, hay varias colecciones dentro de la Colección. Asimismo, habría que destacar que el informe detecta que hay cuatro áreas principales de interés que estos coleccionistas han ido incrementando sistemáticamente en años recientes: Abstracción geométrica de América Latina e Internacional, Arte contemporáneo internacional y latinoamericano, vídeo contemporáneo y fotografía moderna y contemporánea.

Aquí se podría citar al argentino Aldo Rubino, con su colección especializada en Abstracción geométrica internacional; al chileno Álvaro Saieh Bendeck, en cuyos fondos la obra cinética tiene una relevante y especial presencia; al venezolano Luis Benshimol, cuyos focos primarios son el arte cinético, la abstracción geométrica, el minimalismo y el Op Art, con un énfasis particular en el patrimonio artístico venezolano y latinoamericano; al brasileño Alfredo Hertzog, con una colección especializada en videoarte; al joven mexicano Moisés Cosío, quien comenzó su colección en el año 2007, centrada en arte contemporáneo; el peruano Jan Mulder, una de las figuras más reconocidas del coleccionismo fotográfico del Perú; el matrimonio puertorriqueño Diana y Moisés Berezdivin, cuya colección estaba en principio constituida de arte israelí, puertorriqueño y cubano, y luego, en la década de los noventa, decidieron enfocarla hacia el arte latinoamericano, y a partir del año 2000, hacia el arte contemporáneo internacional; o al matrimonio mexicano Isabel y Agustín Coppel, que inician su colección de arte con una particular selección de arte moderno mexicano, la cual rápidamente dirigieron al arte contemporáneo, tanto nacional como internacional, y con un énfasis importante en fotografía.

Buscan el asesoramiento de reconocidos especialistas

Aunque la mayoría se dejan guiar por sus gustos y en las compras para sus colecciones se impone su criterio personal, como reconocen abiertamente casi todos los entrevistados por ARTEINFORMADO, también se comprueba que algunos de los coleccionistas seleccionados no han dudado en reclamar los servicios de reconocidos especialistas a la hora de armar sus importantes colecciones para dotarlas de mayor rigor académico y un definido eje curatorial.

Entre los casos más destacados podrían citarse a los brasileños Luiz Augusto Teixeira de Freitas y Beatriz Quintella con el curador brasileño Adriano Pedrosa, curador en jefe del Museu de Arte de São Paulo Assis Chateaubriand – MASP; o el colombiano Leo Katz con el curador argentino Carlos Basualdo, curador de Museo de Arte de Filadelfia.

Además, claro está, aquellos con centros y museos privados cuentan con directores artísticos y curadores dedicados al estudio y asesoramiento de sus extensas colecciones. En cualquier caso, se podría casi asegurar que todos antes de realizar sus compras tienen por costumbre consultar con amigos artistas, comisarios, críticos, directores de ferias, galeristas y coleccionistas. Uno de ellos que lo reconoce abiertamente es el ecuatoriano Francisco Jaramillo.

Número de obras en 26 colecciones

Según los datos de que se dispone de una cuarta parte de los seleccionados, en el caso de 11 de ellos superarían de largo el millar de obras: Andrés Blaisten (México / + 8.000), Ella Fontanals-Cisneros (Cuba / 3.300), Eugenio López Alonso (México / 2.350 obras), Patricia Phelps de Cisneros (Venezuela / + 1.500 obras), Hugo Yaconi y Manuel Santa Cruz (Chile / 1.500), Vera Chaves Barcellos y Patricio Farías (Brasil / 1.300), Esteban Tedesco (Argentina/ + 1.200), Aurelio López Rocha (México / 1.200), Aníbal Jozami (Argentina / + 1.000), José Olympio da Veiga Pereira (Brasil / + 1.000) y Alejandro Castaño (Colombia / + 1.000).

Con cerca del millar: Alfredo Egydio Setúbal (Brasil) y Colección Jiménez-Colon (Puerto Rico). Por encima o cerca de las 500 piezas: Eduardo F. Costantini (Argentina), Bernardo de Mello Paz (Brasil), Gabriel Carvajal y Ramón Sauma – Colección Ca.Sa. (Chile), Alfredo Hertzog (Brasil), Jorge M. Pérez (Cuba), Aldo Rubino (Argentina) y Mauricio Gómez Jaramillo (Colombia). Y superando el centenar: Gastón Deleau (Argentina), Guillermo Navone (Argentina), Carlos Engelman y Clara Ost (Uruguay), Leon Amitai (Colombia), Jorge Srur (Uruguay) y Boris Said (México). “En realidad, no creemos haber incluído ninguna colección que tenga menos de 100 obras, si bien sus propietarios prefieren por ahora mantener en secreto ese dato”, señala el informe.

 

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