La obra de María Edwards (Santiago, Chile, 1982) se ha desarrollado en torno al papel de ella misma como una observadora activa de la realidad, una agente productora de escenas objetuales desde la recolección de elementos aleatorios que encuentra y selecciona. A partir de estos recorridos, crea relaciones y constelaciones entre los objetos o fragmentos manipulados de éstos, guiada por la intuición y el asombro que encuentran su correlato en la fuerte influencia del pensamiento científico y filosófico. Estas constelaciones, que toman la forma de instalaciones, cuadernos y pizarras, entre otros, reubican aquello que ha sido descartado o ha pasado desapercibido para otros, dándole una nueva presencia y  apariencia.

Continuando, pero al mismo tiempo dando un giro a su investigación en torno a uno de los temas más transversales de su obra, el universo astronómico, la artista presenta en la galería Arróniz Arte Contemporáneo de la Ciudad de México la muestra Uni- versos, curada por Alexia Tala. La exposición consta de tres instalaciones inéditas, en este caso con menciones sutiles al mundo objetual de la música: una construcción móvil, pizarras y un objeto “maquínico”. La primera de ellas destaca por su escala al presentarnos una constelación de partituras musicales transfiguradas, que se invisibilizan como tales en su dinámico e inocente movimiento continuo. Esta pieza dialoga con las otras dos, las que enfatizan la tensión entre reinterpretación e inutilidad objetual, generando una atmósfera de fragilidad, levedad y equilibrio. La organización espacial y objetual de la sala nos traslada a un lugar donde pareciera que el tiempo se hubiese suspendido, donde el espectador puede leer y experimentar desde su propio recorrido.

“Admiro la capacidad y libertad de la poesía de hacer convivir con naturalidad cosas que parecen no tener ninguna relación en un mismo espacio, conectándolas en un nuevo universo por el solo hecho de organizar las palabras de otra forma a lo que supone la lógica. Me gusta sobre todo porque no hay una forma establecida para abordarla, sino muchas posibilidades, ya sea como imagen, sonido, sentido o ausencia de ello. Poder abstraerse del significado de las palabras y ver simplemente como se organizan y el lugar que van ocupando en la página en blanco en donde casi siempre queda mucho espacio vacío, en el que me alivia y agrada entrar. En la poesía uno puede establecer los recorridos a un tiempo y ritmo propios”, dice la artista en una conversación con la curadora Alexia Tala, sostenida durante el proceso de trabajo para la muestra.

Vista de la exposición Uni - versos, de María Edwards, en Arróniz Arte Contemporáneo, Ciudad de México, 2017. Cortesía de la artista
Puntos Luminosos. Vista de la exposición Uni - versos, de María Edwards, en Arróniz Arte Contemporáneo, Ciudad de México, 2017. Cortesía de la artista

El nombre de la exposición ilustra ejemplarmente estas operaciones que oscilan entre lo científico y lo poético; una mirada del universo como un entramado infinito configurado a partir de versos o frases que, unidas por un hilo, algunas veces visible y otras no, van conectando las diversas piezas que flotan libres por el aire, como los versos de un poema que ha sido señalado en el espacio, creando una lógica al igual que la obra poética.

“De alguna forma hay un respeto o la intención de mantener intactos esos ‘momentos’ traducidos en las cosas que voy recogiendo y llevando a mi taller, donde van encontrando un lugar, vinculándose unas con otras y generando nuevas relaciones entre ellas más allá del ‘momento’ que guarda cada una. Cuando ya están afiatadas y surge la relación, se produce una obra, pero las combinaciones pueden ser infinitas, y siempre queda un hilo (invisible) que termina por conectarlas a todas… por eso a veces resulta difícil saber dónde empieza o termina una obra, quizás me niego a la idea de que necesariamente deba haber un comienzo y un fin definido para cada pieza; pueden ser vistas como un todo, como un gran uni-verso construido de fragmentos con la posibilidad de ser nuevamente fragmentado, esparcido, derramado. Volver a su estado original en el que fueron recogidas, para que surjan otras relaciones según el movimiento, la posición y el equilibrio en el espacio, como las piezas de un juego de mesa… pudiendo transformarse, volver hacia atrás y hacia adelante conservando en sí la idea del todo”, concluye.

Vista de la exposición Uni - versos, de María Edwards, en Arróniz Arte Contemporáneo, Ciudad de México, 2017. Cortesía de la artista
Verso I. Vista de la exposición Uni - versos, de María Edwards, en Arróniz Arte Contemporáneo, Ciudad de México, 2017. Cortesía de la artista
Verso V. Vista de la exposición Uni - versos, de María Edwards, en Arróniz Arte Contemporáneo, Ciudad de México, 2017. Cortesía de la artista

MARÍA EDWARDS: UNI – VERSOS

Arróniz Arte Contemporáneo, Ciudad de México

Hasta el 5 de abril de 2107