La galería Páramo, en Guadalajara, México, presenta la exposición Margen-Borde-Orilla, curada y organizada por el coleccionista, curador, autor y filósofo Patrick Charpenel. La muestra pone en justo valor a nueve extraordinarios artistas mexicanos, modernos y contemporáneos, que produjeron obras desde el año 1906 hasta el presente, pero que han estado siempre al margen de las narrativas históricas.

La exhibición destaca a un grupo de artistas independientes que trabajaron exclusivamente en los márgenes, bordes y orillas de los sistemas de producción cultural, destacando así su autonomía creativa como valor supremo, lejos de los valores impuestos por los medios y el mercado.  “Es una manera de reescribir la historia del modernismo, de un periodo fundamental de la producción cultural de México”, dice Charpenel.

La muestra se compone de más de un centenar de obras en técnicas y medios diversos, incluyendo fotografía, filme, escultura, dibujo y pintura.

Vista de la exposición Margen-Borde-Orilla en Galería Páramo, Guadalajara, México, 2017. Foto: Cary Whittier
Vista de la exposición Margen-Borde-Orilla en Galería Páramo, Guadalajara, México, 2017. Foto: Cary Whittier

Los retratos abstractos de Marius de Zayas, las construcciones informes de Germán Cueto, la geometría cálida de Eduardo Terrazas, los gestos pictóricos de Jesús “Chucho” Reyes Ferreira, el peso corpóreo y rocoso en las esculturas de las Juan Kraeppellin, las ilustraciones etnográficas de Miguel Covarrubias, las masas mitológicas de Germán Venegas y el erotismo delirante de Francisco Toledo aunado al universo del México profundo investigado en las fotografías de Graciela Iturbide, revelan una serie de mundos singulares, un conjunto de visiones individuales de gran aliento y personalidad artística.

“Vivimos un momento en el que los medios condicionan los límites del pensamiento y donde todo parece fluir complacientemente dentro de los márgenes, bordes y orillas del sistema del arte. Los trabajos incluidos en esta exposición, producidos durante un amplio período de tiempo, son la antítesis de esta complacencia. Estas obras, desarrolladas fuera del centro, basadas en convicciones que nacen, más profundamente, en el espíritu de la autonomía se mueven firmemente en la dirección opuesta”, señala el texto que acompaña a la exposición.

Vista de la exposición Margen-Borde-Orilla en Galería Páramo, Guadalajara, México, 2017. Foto: Cary Whittier
Vista de la exposición Margen-Borde-Orilla en Galería Páramo, Guadalajara, México, 2017. Foto: Cary Whittier

Sobre los artistas

Siendo artista, crítico, editor, curador y comerciante de arte, Marius de Zayas (1880-1961) jugó un papel crucial y multifacético en la llegada del Modernismo Europeo a Estados Unidos. La práctica artística de De Zayas se define por sus ingeniosas caricaturas de varias celebridades del teatro, la danza y la alta sociedad. Cuando se estableció en Nueva York en 1907, De Zayas erigió su reputación contribuyendo en varias publicaciones, incluyendo 291 y Camera Work. De Zayas fue un incansable entusiasta de los movimientos modernistas, específicamente por el cubismo. Debido a la influencia de los maestro cubistas de París, De Zayas comenzó a aproximarse a la caricaturas de una manera más abstracta, creando lo que él llamaba “retratos absolutos”.

Miguel Covarrubias (1904-1957) fue un ilustrador, caricaturista, escritor y curador. Es más conocido por sus ilustraciones, publicadas de 1921 a 1923 en periódicos de gran circulación en México, como El Heraldo, El Mundo y El Universal Ilustrado. Como crítico social, las caricaturas de Covarrubias proveyeron una mirada hacia los medios sociales, culturales y políticos de la década de 1920 y 1930 en Estados Unidos. Sin embargo, la amplitud de sus intereses intelectuales le inspiró a explorar muchos aspectos de culturas e ideas diferentes. Esto se puede ver más claramente en sus análisis y dibujos de arte precolombino y sus estudios de la cultura de la isla de Bali, que demuestran su fascinación por las sociedades y tradiciones culturales no occidentales.

Francisco Toledo (1940) es un experto impresor, dibujante, pintor, escultor y ceramista. Su práctica artística refleja una gran apreciación por la estética de la naturaleza y también tiene un profundo interés en mostrar imágenes del México ancestral. Toledo ha dicho de su trabajo: “Lo que hago es una mezcla de cosas, pero el mundo prehispánico ha sido siempre una fuente de inspiración. Hay ciertas soluciones decorativas que vienen del arte prehispánico y al mismo tiempo hay mucho arte primitivo muy refinado o simple pero también muy moderno. Todo viene también de mis lecturas: muchas fábulas de los pueblos de América y otras partes del mundo”.

Graciela Iturbide (1942) estuvo originalmente atraída por la fotografía del maestro Manuel Álvarez Bravo. Iturbide es más conocida por sus fotografías en blanco y negro de gente local y el ambiente de su país natal. Esto se refleja de mejor manera en el trabajo comisionado en 1978 por el Archivo Etnográfico del Instituto Nacional Indigenista de México para fotografiar a la población en sus diversas formas, del mismo modo en el que inmortalizó en 1979 a la gente de Juchitán.

Germán Venegas (1959) explora una variedad de disciplinas, incluyendo pintura, dibujo, escultura y grabado. Desde el inicio, su obra se caracterizó por avanzar en la vanguardia, pero también por una cierta mirada nostálgica hacia las tradiciones populares mexicanas. Su práctica artística se caracteriza por una fusión de tradiciones y mitologías de orígenes diferentes, que convergen en varias corrientes artísticas, como el arte povera, el arte brut, la abstracción y el ensamblaje.

Juan José Ávila Aceves “Kraeppellin” (1948-2009) fue un escultor, dibujante, y pintor tapatío que obtuvo gran relevancia durante los años setenta. La obra de Kraeppellin manejó aspectos como la figuración y la abstracción, así como temáticas en torno a la libertad de expresión, el sistema social, la libertad sexual y la espiritualidad a través de pasajes lúdicos, oníricos, fantásticos y eróticos. Como un ávido miembro de los movimientos sociales de las décadas del sesenta y setenta, Kraeppellin se nutrió del pensamiento esotérico, lo cual es evidente en sus esculturas de peso corpóreo y dibujos mitológicos.

Eduardo Terrazas (1936) nació en Guadalajara y actualmente vive y trabaja en la Ciudad de México. Su práctica artística se define por un enfoque multidisciplinario como arquitecto, urbanista, diseñador, fotógrafo y artista. Terrazas ha sido parte integral de varios proyectos de arquitectura y diseño nacional e internacionalmente, pero es más conocido por su trabajo en los Juegos Olímpicos de 1968 en Ciudad de México. El logo -trazado en círculos concéntricos- se inspiró en técnicas Huicholes que han definido el lenguaje visual del artista. Como lo hacen los artesanos de tejido Huichol, el artista recubre paneles de madera con cera de Campeche y luego aplica hilos de colores vibrantes o Chaquira dispuestos en diseños meticulosos.

Jesús “Chucho” Reyes (1880-1977) fue un artista que comenzó su carrera pintando sobre papel de china como una forma para decorarlo y usarlo para envolver los productos de su tienda de antigüedades en Guadalajara. Destacó por incorporar la idiosincrasia del México folclórico y la cultura popular junto con colores vibrantes sobre la delicadeza del papel de china. Al combinar pigmentos, agua hirviendo, pegamento vegetal y plomo blanco, Reyes logró una impresión antigua. Debido a su identidad sexual, Reyes fue expulsado de Guadalajara en 1938 y se estableció en la Ciudad de México. Ahí continuó trabajando y desarrollando su labor artística mediante distintas colaboraciones, como con el arquitecto Luis Barragán. En varios de sus proyectos arquitectónicos se puede distinguir el característico color rosa del artista.

De padre español y madre mexicana, Germán Gutiérrez Cueto (1893-1975) fue uno de los primeros escultores modernos del continente americano. El artista participa de los principios del nuevo arte revolucionario mexicano y se une al Estridentismo, movimiento estético radical inspirado en el Cubismo y el Futurismo. En paralelo, Cueto se interesa abiertamente por el arte tradicional mexicano, especialmente por las máscaras, con las que articula un lenguaje propio para la Escultura moderna. En su época, la abstracción de las obras de Cueto constituye un elemento demasiado innovador, alejado del gusto imperante en el país. Así, el artista no consigue ocupar un puesto destacado en la escena escultórica, dominada en aquel momento por los grandes muralistas mexicanos, como Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros.

MARGEN-BORDE-ORILLA: UN SIGLO DE CREACIÓN INDEPENDIENTE. 1906-2016

Miguel Covarrubias, Germán Cueto, Graciela Iturbide, Juan Kraeppellin, Jesús “Chucho” Reyes Ferreira, Eduardo Terrazas, Francisco Toledo, Germán Venegas, Marius de Zayas

Curador: Patrick Charpenel

Páramo, Guadalajara, México

Hasta el 8 de abril de 2017

German Cueto. Cortesía: Páramo
Eduardo Terrazas, De la serie "Constelaciones", 2014. Cortesía: Páramo
Graciela Iturbide, Benares, India, 2010. Cortesía: Páramo