El trabajo reciente de Jorge González, que se presenta actualmente en Embajada, en San Juan de Puerto Rico, sirve de plataforma para la recuperación de la cultura material vernácula marginada, en un intento de producir nuevas narrativas entre lo autóctono y lo moderno. El proceso investigativo en curso que influye sobre su práctica incorpora material de estudio de la botánica, la etnología, la historia, la pedagogía, la arquitectura y el diseño.

En el contexto de la reciente participación de González en la bienal de SITE Santa Fe, SITElines.2016, el curador Pablo León de la Barra describió este acercamiento refiriéndose específicamente a la relación con Puerto Rico, al aseverar, que “Jorge González se enfoca en recuperar el conocimiento artesanal de Puerto Rico, donde, por la condición colonial de la isla, la mayoría de los productos de consumo son importados de los Estados Unidos. Ha sido esencial para su investigación la Casa Klumb, una casa modernista de 1947 localizada en San Juan, actualmente en estado de deterioro, la cual fue diseñada por el arquitecto alemán-estadounidense Henry Klumb tomando en cuenta la cultura y el clima de la isla”.

González se inspiró en la colaboración de Klumb con artesanos para fundar la Escuela de Oficios, un proyecto que funciona como espacio simbólico en honor a las ideas de Klumb sobre el aprendizaje. Los conocimientos, que van desde técnicas ancestrales hasta prácticas colectivas, se comparten en talleres. Estos foros se llevan por todo Puerto Rico, para que los participantes puedan aprender de artesanos locales y puedan involucrarse en conversaciones, talleres y exhibiciones.

Jorge González, After Arklu table chair, 2016, cordón de algodón tejido en madera construida, 32,5 x 17,25 x 18 pulgadas. Cortesía: Embajada, San Juan, Puerto Rico.
Jorge González, Banquetas Chévere, 2016, edición de 4 taburetes únicos, cordón de algodón teñido en madera de teca construida, 21.75 x 19 x 17.5 pulgadas. Cortesía: Embajada
Jorge González, Estantería después de Casa Klumb, 2016, panel decorativo de madera contrachapada con textos seleccionados. Dimensiones variables. Cortesía: Embajada

359 días en 19 meses elabora sobre esta investigación en proceso, a través de una instalación para sitio específico que cubre la galería utilizando materiales tomados de fuentes autóctonas. El título de la exposición hace referencia a una fotografía de un artefacto incluído como elemento de la instalación. Titulado Calendario Antillano, la reliquia fotografiada es un sello en cerámica que muestra un calendario creado por los arahuacos, pueblo indígena del Caribe, según lo interpretado por el historiador y etnógrafo Pedro Escabí, quien donó la pieza al Centro de Investigaciones Arqueológicas, Museo de Historia, Antropología y Arte (MHAA).

Estos pobladores usaban la yerba conocida como enea para construír sus bohíos hacia el siglo XV, antes de que fuerzas colonizadoras los redujeran casi al punto de la extinción. En Paneles Tejidos, González cubre los muros de la galería con capas de hojas secas de enea, evocando así los bohíos de los indígenas arahuacos. El piso de la galería es cubierto con tapetes fabricados también de hojas secas de enea. Los patrones en tejido de los tapetes son el resultado de un aprendizaje en curso con el artesano local Fernando Torres Flores, del Barrio Certenejas de Cidra. Este proceso de aprendizaje comenzó en el 2014.

González combina referencias a influencias antiguas y modernas de manera notable. Forma parte de la exposición una selección de sillas y taburetes esparcidos por el área. Por años, González ha estado colaborando en su diseño y construcción con varios artesanos locales. Las Banquetas Chévere, bautizadas en honor a una familia de artesanos de ascendencia taína de apellido Chéveres con cuyos miembros el artista entabló amistad, fueron ideadas en conversación con un tejedor de Aguadilla, Eustaquio Alers. González adaptó sus técnicas de tejido de hamacas para crear los asientos para los taburetes de madera junto al artesano Joe Hernández de Ciales. Luego colaboró en su fabricación con MAOF, un colectivo contemporaneo de salvamento de madera. Las sillas están inspiradas en la línea de muebles ArKlu (1945-1948), ideada por los arquitectos Stephen Arneson y Henry Klumb, cuya práctica promovía principios de diseño ético. González reinterpreta el mobiliario, aplicando un lenguaje modernista a la vez que rinde homenaje a técnicas artesanales particulares de Puerto Rico.

En la sala de proyectos se invita a los asistentes a la galería a que lean una selección de textos que González ha escogido, los cuales brindan perspectiva sobre su trabajo. Son estos aspectos de investigación, pedagogía y colaboración en la implementación de materiales y técnicas locales los que dan base a la práctica de González y a esta exposición.

Jorge González, 359 días en 19 meses, 2016. Vista de la exposición en Embajada, San Juan, Puerto Rico, 2017. Cortesía: Embajada
Jorge González, Stone collar or mother goddess: Coatrisquie, 2016, De Puerto Rico. # 1.2008-0926, MHAA: Universidad de Puerto Rico. Dedicado a Iván Méndez © Max Toro

JORGE GONZÁLEZ: 359 DÍAS EN 19 MESES

Embajada, San Juan, Puerto Rico

Hasta el 11 de marzo de 2017