Jannis Kounellis se reencuentra con La Habana. En esta ocasión llega a través de Galleria Continua para exhibir sus trabajos en las salas del Centro de Arte Contemporáneo Wifredo Lam. La exposición, primera de carácter personal del autor en el espacio cubano, es una excelente oportunidad para apreciar la obra reciente de uno de los precursores del Arte Povera.

Inmerso en ese movimiento oxigenador de la creación artística y de sus líneas discursivas, Kounellis ha desplegado un quehacer caracterizado por el desapego al concepto tradicional de representación pictórica. Ese abandono, un radical «fuera del marco», le permitió alejarse del formalismo abstracto hacia un discurso más conceptual. Esto le proporcionó un lenguaje artístico que, a partir de 1967, alcanza una capacidad para crear espacios basados en lugares y contextos diferentes cada vez. El autor opta entonces por recurrir a materiales orgánicos e industriales, vetustos, de uso cotidiano, que al ser conjugados inusitadamente dan lugar a composiciones altamente poéticas.

Los trabajos expuestos en La Habana, pensados y producidos in situ, en el propio espacio de la galería, han sido concebidos a partir del empleo de materiales seleccionados por el artista en el entramado de la ciudad, hecho que acentúa el carácter original y dinámico de la exposición.

Esta es una exhibición de gran fuerza visual. Kounellis ha creado una atmósfera teatral, plagada de símbolos y signada por las tensiones surgidas del diálogo entre los distintos componentes empleados. Así, coexisten en el espacio galerístico una antigua cama de metal, planchas del mismo material ubicadas donde antes hubo cristales en las puertas, huellas dejadas por el fuego, repisas, caballetes de hierro de grandes dimensiones y libros usados, objetos que develan un interés particular por lo matérico, el estado puro de las cosas, el paso del tiempo y la huella dejada por los humanos en el transcurso de la vida.

Jannis Kounellis alcanza a proyectar esta vez los parlamentos de un arte que nace de lo acostumbrado, del área citadina, de sus itinerarios y rutinas. El artista parece apelar a la alquimia, mezclando componentes diversos y dotándolos de renovados sentidos, un hacer que reconoce en los objetos de uso frecuente un sentido artístico y venerable.

La dimensión temporal ha sido, y continúa siendo, una de las principales preocupaciones en la obra del artista, elaborada en un constante enfrentamiento con la historia, con algo que sobrepasa el presente y estimula permanentemente una tensión entre pasado y futuro.

Jannis Kounellis, Sin título, 2016, 11,5 x 3,6 m (cada atril 4,20 m de alto; cada placa 2 x 1,8 m). Foto: Paola Martínez Fiterre. Cortesía: Galleria Continua
Jannis Kounellis, Sin título, 2016, 11,5 x 2,5 m. Foto: Paola Martínez Fiterre. Cortesía: Galleria Continua
The following two tabs change content below.

Lisandra Yllañez Fernández

Licenciada en Historia del Arte por la Universidad de La Habana. Actualmente trabaja como Especialista en el Centro de Arte Contemporáneo Wifredo Lam, La Habana, Cuba.

Latest posts by Lisandra Yllañez Fernández (see all)