El brasileño Mário Pedrosa (Pernambuco, 1900-Río de Janeiro, 1981) fue uno de los pensadores latinoamericanos más importantes del siglo XX. Crítico, político y sociólogo, Pedrosa encarna el paradigma del intelectual público, comprometido con el debate sobre el futuro de la sociedad tanto en términos culturales como políticos. Fue un interlocutor en la formación de la cultura moderna de Brasil, contribuyendo tanto a la consolidación de instituciones de arte moderno como a la de la Bienal de São Paulo, de la que fue director y consultor en distintas etapas. Asimismo, los encuentros con artistas en su apartamento de Río de Janeiro resultaron fundamentales para la explosión de ideas que transformaron la escena artística brasileña en la mitad del siglo pasado. Por otro lado, su militancia política le llevó primero a años de exilio y, más tarde, a desempeñar un papel clave en la recuperación de la democracia de su país.

Como crítico de arte, Pedrosa ha sido reconocido como el impulsor del arte concreto y neoconcreto pero en sus escritos no le daba prioridad a un lenguaje artístico sobre otro: su visión de la modernidad era horizontal y simultánea, más que lineal y jerárquica. De ahí que incluyera en su lectura del arte moderno a artistas que no encajaban en genealogías artísticas y a aquellos situados al margen de la sociedad, incluidos los enfermos mentales. Mario Pedrosa fue además quien convocó en 1971 a los artistas del mundo a donar obras para la fundación de un museo de arte moderno y experimental para el pueblo chileno: el Museo de la Solidaridad Salvador Allende (MSSA).

El Museo Reina Sofía, en Madrid, presentará en abril de 2017 la exposición Mário Pedrosa: De la naturaleza afectiva de la forma, comisariada por Gabriel Pérez-Barreiro y Michelle Sommer. En esta muestra, la selección de obras de los artistas que Pedrosa analizó articula distintos ámbitos plásticos, permitiendo visualizar las cuestiones que le interesaban, como, por ejemplo, las tendencias introvertidas del arte de los años cincuenta (desde el italiano Giorgio Morandi hasta Milton Dacosta o Maria Leontina); la cuestión de un arte pop brasileño en el que la sociedad de consumo se presenta como lugar de conflicto (Rubens Gerchman o Antonio Dias), o el “arte virgem”, término acuñado por Pedrosa para designar el arte realizado por enfermos mentales, pasando por el neoconcretismo de Hélio Oiticica y Lygia Clark.

La discusión en torno a la arquitectura y el urbanismo y su impacto en la organización social, a la que Pedrosa dedicó varios escritos, está presente en la exposición a través del proyecto emblemático de la construcción de Brasilia, un plan utópico de síntesis entre las artes y también un modelo de modernidad esencialmente brasileña en el que el desarrollismo, el lenguaje visual del constructivismo y la identidad nacional se combinaban para proyectar una imagen de nación moderna.

MÁRIO PEDROSA: DE LA NATURALEZA AFECTIVA DE LA FORMA

Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Edificio Sabatini, Planta 3, Madrid

Del 27 de abril al 16 de octubre de 2017