Por Michele Fiedler, curadora de la muestra.

La obra del dúo de artistas mexicano SANGREE, René Godínez Pozas (Ciudad de México, 1986) y Carlos Lara (Ciudad de México, 1985), se destaca por su imaginario idiosincrásico construido de estéticas tomadas de la cultura popular, el legado precolombino mexicano, las estrategias del espectáculo y los lenguajes visuales que se utilizan en las redes sociales y en la esfera publicitaria. La instalación que presentan en la Sala de Arte Público Siqueiros, Piedra Temporal, toma como punto de partida la historia del icónico monolito de Tláloc instalado en el Paseo de la Reforma de la Ciudad de México, así como los sistemas de exhibición utilizados por los museos para mostrar artefactos y estructuras antropológicas.

La historia del Tláloc está llena de vacilaciones. Durante la edificación del Museo Nacional de Antropología (1963-1964) —cuando era un hecho la llegada del dios de la lluvia a la Ciudad de México desde Coatlinchán, Texcoco—, el arquitecto Pedro Ramírez Vázquez hizo construir una maqueta de la monumental figura para probar en qué lugar del museo hubiese sido idóneo instalarla. Fotografías que documentan la maqueta muestran que ésta era una obra de arte en sí: simplificaron y abstrajeron las curvas de la talla original de Tláloc, resultando una escultura-maqueta temporal, a escala, que mezcló la estética del modernismo geométrico mexicano con la del arte náhuatl.

Resaltan además ciertas disyuntivas en torno a su crónica, como la confusión inicial entre si se trataba de Tláloc o de su contraparte femenina Chalchiuhtlicue; o bien la compleja extracción de Coatlinchán para ser instalada en la Ciudad de México; así como la sustitución de la escultura-deidad en su lugar originario por una réplica y luego convertirla en un monumento que representa ya no a la deidad, sino la identidad nacional como parte de la colección del Museo Nacional de Antropología.

En Piedra Temporal, SANGREE enlaza estrategias propias del escenario cinematográfico y del parque de diversiones, con los problemas conceptuales que se propalan entre las relaciones con lo desechable, la réplica, y lo real. En su fragmentación de objetos y conceptos, vemos cómo la figura robótica que muestra la maqueta de Ramírez Vázquez se transforma, en la Sala de Arte Público Siqueiros, en una cámara surreal de Tláloc.

SANGREE: PIEDRA TEMPORAL

Sala de Arte Público Siqueiros, Ciudad de México

Hasta el 12 de febrero de 2017