Juan  Acha (Sullana, Perú 1916 – México, 1995) fue uno de los grandes intelectuales latinoamericanos y uno de los principales teóricos de arte en lengua española del siglo XX. Ingeniero químico formado en Alemania, realizó, desde su espacio en el diario El Comercio, una importante labor como crítico de arte en la Lima de los años 50 y 60. Apoyó, además, el desarrollo de la pintura abstracta y los movimientos de vanguardia desde el Instituto de Arte Contemporáneo (IAC).

Según escribe Miguel A. López en su texto Juan Acha y el Compromiso Creativo: Papel y más Papel (1969) [1], “su trabajo temprano como crítico y agitador cultural en los años sesenta en Perú ha sido escasamente discutido. Una razón para ese olvido es la distancia que asume el crítico con respecto al Perú luego de abandonar el país en 1970. Su abrupta partida se produce tras haber sido injustamente encarcelado, humillado y acusado de tráfico de drogas, al ser intervenida una fiesta donde él se encontraba junto con colegas y artistas, en la cual presuntamente algunos asistentes portaban marihuana. Acha fue uno de los varios afectados por las crecientes medidas policiales represivas durante el nuevo régimen militar nacionalista (que había tomado el poder con un golpe en octubre de 1968). La situación se vio simbólicamente agravada ante la escasa solidaridad del medio artístico local que él había apoyado con entusiasmo. Poco después de ser liberado, Acha viajó así a Estados Unidos donde se queda por varios meses antes de exiliarse en México en 1971. Aquel incidente quiebra los vínculos entre el crítico y el Perú de forma irreparable”.

En 1971 Acha emigra a México, desde donde influenció el pensamiento independiente de arte latinoamericano.  Desarrolló una teoría y práctica no-objetualista que fue presentada en Medellín, Colombia. Publicó más de 20 libros sobre teoría, crítica y enseñanza del arte, culturas estéticas y el hoy imprescindible tema de la identidad latinoamericana.

En México, Acha fue un actor fundamental en la historia del Museo de Arte Moderno de México (MAM) durante la gestión del director Fernando Gamboa. Comenzó a escribir en la revista Plural, al lado de Octavio Paz, y también tuvo un papel fundamental como docente en la Universidad Nacional Autónoma de México y como funcionario del Instituto Nacional de Bellas Artes.

En el ensayo Juan Acha: pensar el arte desde América Latina, Rita Eder señala: “En los textos críticos que Acha publicó en Plural -antes de que se cerrara estrepitosamente en 1972- defendía la necesidad de mirar la tradición visual latinoamericana desde sus raíces intelectuales geométricas y abstractas, o el deseo de racionalidad en el arte latinoamericano, quizá como respuesta desde lo estético a los problemas del subdesarrollo. Juan Acha se planteaba la pregunta: ¿por qué no superar la adhesión a la pasión política en el arte, al realismo social y en cierto sentido al autoexotismo al que habían recurrido diversos pintores de la primera mitad del siglo XX en América Latina? Si Marta Traba luchó a brazo partido por los modernismos en la Colombia de los años cincuenta y sesenta, sobre todo por la estética informalista o los lenguajes abstractos moderados, el crítico y teórico peruano pedía la revitalización y reconocimiento de esta línea racionalista pero sensible en el arte de América Latina”.

La influencia de Acha se hizo notar en toda la región. Fue uno de los primeros teóricos en plantear los problemas específicos de la creación en Latinoamérica desde una perspectiva que engloba la crítica del capitalismo, la relevancia del arte político y la fractura cultural entre la modernidad y el mundo indígena. Acha aplicó una metodología de análisis dialéctico y materialista a los sistemas estéticos, impulsó una visión integral para el estudio de las culturas estéticas y las realidades artísticas, diferenciando ambas, y abogó por un aparato conceptual propio, postcolonial y latinoamericano. Se le puede considerar, sin duda, un pionero de la teoría “postcolonial”.

CELEBRACIONES DEL CENTENARIO

Los acontecimientos recientes en el campo de la historia del arte latinoamericano han llevado a un resurgimiento del interés en las contribuciones críticas de Acha. A propósito del centenario de su nacimiento, se han celebrado varios coloquios y exposiciones y se han escrito nuevos ensayos, como los recientemente publicados en Post, espacio virtual de reflexión crítica del Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York, y el citado de Miguel López en la página web de la Colección Patricia Phelps de Cisneros.

El Museo de Arte Contemporáneo de Lima, en alianza con Mario y María Acha y Antimuseo (María María Acha-Kutscher, Tomás Ruiz-Rivas), presenta hasta el 15 de enero de 2017 la inédita muestra Encuentro con Juan Acha. Por el centenario de su nacimiento, que incluye obras de la colección del MAC Lima que formó parte del desaparecido Instituto de Arte Contemporáneo (IAC), artistas invitados de la generación de los 60 (Teresa Burga, Emilio Hernández, Jesús Ruiz Durand, Hastings y Mario Acha), artistas invitados de generaciones posteriores (Herbert Rodríguez, Alfredo Márquez, Eduardo Tokeshi, Jaime Higa, Fernando Bryce, Sandra Gamarra y Eliana Otta), una serie de esquemas teóricos desarrollados por Juan Acha y graficados por su nieta, la artista plástica María María Acha-Kutscher y Tomás Ruiz-Rivas, así como una selección de citas y textos críticos conceptuales de Acha.

El MAC de Lima organizó además un coloquio, Juan Acha. Reflexiones contemporáneas latinoamericanas, en el que participaron como ponentes Joaquín Barriendos desde México, Carlos Ossa desde Chile, así como los peruanos Mirko Lauer, Alfonso Castrillón, Jorge Villacorta y Augusto del Valle. También en la Ciudad de México, organizado por el Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de Artes Plásticas (Cenidiap), se realizó el Coloquio Internacional Juan Acha. Práctica de la Imaginación Crítica (1916-2016), en el que participaron, entre otros, Néstor García Canclini, Gustavo Buntinx, Bélgica Rodríguez y Miguel López.

El Museo de Arte Moderno de México (MAM), en tanto, presenta la exposición Juan Acha. Por una nueva problemática artística, que inaugura el proyecto interinstitucional #JuanAcha100 en el que colaboran el Cenidiap y Ex-Teresa Arte Actual del INBA, y el Centro Cultural Tlatelolco, el Instituto de Investigaciones Estéticas y el Museo Universitario Arte Contemporáneo de la UNAM, así como los espacios independientes Biquini Wax E.P.S. y Alumnos 47. Se concibe en coordinación con Los Yacuzis. Grupo de Estudios Sub-Críticos, un colectivo de artistas, historiadores, editores, periodistas y curadores que surge de la segunda generación egresada de la Escuela de Crítica del Proyecto Siqueiros (INBA) en La Tallera, Cuernavaca.

La exhibición presenta la forma en que colaboró Juan Acha en el MAM entre 1972 y 1976 a través de una serie de conexiones entre la colección, el archivo histórico y el centro documental del MAM, y es el resultado de la investigación de su colección permanente, del análisis de su propuesta social, histórica y económica, así como de diversos procesos de definición del arte latinoamericano.

La exposición traduce de manera visual los temas analizados por Juan Acha presentes en la colección del MAM: el nuevo muralismo, el geometrismo, el arte tecnológico, el arte icónico-verbal y el arte no-objetual.

Como coordinador del MAM, Acha encabezó un proyecto que consideró este espacio el lugar idóneo para crear una red de colaboración teórica y crítica del continente, que reunió a artistas y grupos con intelectuales claves de la época, como Marta Traba, Jorge Romero Brest, Aracy Amaral, Mario Pedrosa, Mirko Lauer, Néstor García Canclini, Rita Eder y Damián Bayón. A partir de este tema, se exhiben una serie de audios del archivo sonoro del MAM con conferencias de estos pensadores, audios que fueron recuperados y digitalizados con apoyo de la Fonoteca Nacional.

En la muestra del MAM participan Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, Mardonio Magaña, Enrique Bostelman, Raúl Salinas, Manuel Peñafiel, Graciela Iturbide, Kati Horna, Arnold Belkin, Gelsen Gas, Juan José Gurrola, Ricardo Rocha, Magali Lara, Grupo Suma, No Grupo, Taller de Arte e Ideología, Grupo CAYC (Centro de Arte y Comunicación), Felipe Ehrenberg, Fernando de Szyszlo, Arcangelo Ianelli, Vasarely, Omar Rayo, Francisco Moyao, Vicente Rojo, Rubén Valencia, Manuel Felguérez, Mathias Goeritz, Helen Escobedo, Hersúa, Dámaso Ogaz, Graciela Gutiérrez Marx, Falves Silva y Paulo Bruscky. Intervienen además las colecciones de la Sala de Arte Público Siqueiros-La Tallera, del Museo Archivo Diseño y Arquitectura y del Espacio Arte Contemporáneo.

Pero ésta no será la única muestra en celebrar el centenario del influyente crítico. En enero de 2017, el Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC) en la Ciudad de México presentará Juan Acha. Despertar revolucionario, la primera muestra organizada con documentos provenientes del Archivo Juan Acha. Curada por Joaquín Barriendos en colaboración con el Centro de Documentación Arkheia, la exposición toma como punto de partida un artículo escrito en 1970 en el que Acha define los comportamientos artísticos de vanguardia que habían comenzado a brotar en América Latina hacia el final de la década de los sesentas como una guerrilla cultural. “Los artistas –afirma Acha sin titubeos– están tomando parte en nuestro despertar revolucionario; comienzan a pensar y difundir la necesidad de una revolución cultural”.

La exposición da cuenta de la manera en la que Juan Acha se valió de la crítica para impulsar en América Latina el despertar revolucionario que no había podido vivenciar en Lima; un despertar que, haciéndose eco de las palabras del crítico brasileño Mario Pedrosa, fue concebido por el propio Acha como el ejercicio creativo de las libertades sensoriales, artísticas, sexuales y cognitivas desencadenadas con los acontecimientos políticos del 68.

Juan Acha. Despertar Revolucionario rastrea sus diferentes facetas como crítico, investigador, curador, productor de teorías, activista cultural y educador, poniendo especial énfasis en su participación dentro del circuito cultural mexicano en el que fermentaron los grupos así como en su rol como organizador de eventos internacionales como el simposio de la Primera Bienal Latinoamericana de Sao Paulo (1978) o el Primer Coloquio de Arte No-Objetual y Arte Urbano de Medellín (1981).

Además del Archivo Juan Acha –donado a la UNAM en 2008 por la artista Mahia Biblos– esta muestra incluye materiales provenientes de Fondos Documentales del Centro de Documentación Arkheia así como de otros fondos de provenientes de otros países. Lo que caracteriza a la mayoría de estos materiales es que son al mismo tiempo obras de arte y documentación de procesos artísticos, como es el caso de los registros de acciones urbanas, el arte correo, o las inscripciones materiales de prácticas conceptualistas, todas ellas variantes del arte no-objetual que tanto interesó a Juan Acha.


[1] Este es uno de varios artículos comisionados para ser publicados conjuntamente con el Seminario Fundación Cisneros 2016, Muestra, cuenta.

[2] En Juan Acha: pensar el arte desde América Latina, por Rita Eder, 27 de septiembre de 2016, Post, Museum of Modern Art (MoMA), Nueva York. http://post.at.moma.org/content_items/752-juan-acha-pensar-el-arte-desde-america-latina