Tras la designación, hace un año, del argentino Ferran Barenblit como director del Museu d’Art Contemporani de Barcelona (MACBA), la institución acaba de anunciar la conformación de un nuevo equipo de trabajo como resultado de un concurso público: la nueva conservadora jefe es Tanya Barson, hasta ahora curadora de Arte Internacional de la Tate Modern; el nuevo jefe de Programas es Pablo Martínez, hasta ahora responsable de Educación y Actividades Públicas del CA2M Centro de Arte Dos de Mayo de Madrid; y Josep M. Carreté estará al frente de la gerencia del museo, aportando su amplia experiencia en el sector patrimonial y museístico, así como en planificación estratégica.

El nuevo equipo asume tras una crisis financiera y el escándalo que representó la muestra La bestia y el soberano.

En una rueda de prensa, Barson señaló que dará prioridad al discurso femenino en el MACBA, algo que ya ha demostrado con las exposiciones de Georgia O’Keeffe, Frida Kahlo, Mira Schendel y Ellen Gallagher en la Tate. También explorará, a través de sus curadurías, prácticas arquitectónicas radicales, la relación entre el cuerpo y el espacio y la identidad de género. “El Macba tiene un gran potencial para replantear la geografía de una manera compleja, estableciendo conexiones diferentes entre Latinoamérica, Oriente Medio, el sur de Europa y el mundo árabe”, dijo Barson, citada por el periódico El Mundo.

Además, el MACBA dispone de un nuevo Comité Asesor formado por Catherine David, Chris Dercon, Estrella de Diego y Cuauhtémoc Medina, profesionales de reconocido prestigio a nivel mundial que aportarán la experiencia de su larguísima trayectoria institucional y sus profundos conocimientos en arte contemporáneo a la planificación a largo plazo del MACBA. Este comité, además de constituir un foro de debate de las líneas generales de trabajo del museo, valida y aprueba las propuestas de adquisición para su Colección, que cuenta con 5.452 obras y 120.700 registros de archivo, documentales y bibliográficos.

Miralda, El Internacional, 1984-1986 © Foto: Pamela Duffy

EXPOSICIONES PROGRAMADAS

A lo largo de sus veinte años de existencia el MACBA ha priorizado establecer nuevas genealogías del arte contemporáneo, otorgando una especial atención a recuperar momentos históricos de experimentación radical y generando lecturas no canónicas, que se configurasen como contra-relatos de la hegemonía marcada por los núcleos de poder. La larga trayectoria del museo en esta dirección no ha agotado la necesidad de continuar examinando estos relatos. Siguiendo esta línea de trabajo, la exposición Gelatina dura. Los 80, historias escamoteadas revisa el pasado reciente de forma crítica, desplazando el relato oficial de la década de 1980 por aquel que se fraguó en sus márgenes –reformulando continuamente las propias prácticas culturales, atendiendo a la irrupción de la droga, destapando el paulatino proceso de desideologización de la clase trabajadora– o que se desarrolló posteriormente analizando ese período.

A estos vectores de estudio que el museo lleva años planteando, se suman otros que incluyen el análisis de las prácticas institucionales, la fructífera relación entre artes visuales y cultura popular contemporánea, así como la centralidad en el propio cuerpo humano, visible a través del protagonismo de la performance y la performatividad.  Miralda Madeinusa se centra en los quince proyectos que Antoni Miralda desarrolló a lo largo de los años en sus frecuentes estancias en los Estados Unidos. En ellos, desafiaba las fórmulas establecidas a partir de obras que proponían la participación, el diálogo con la cultura popular, la experiencia directa y el cuestionamiento a las normalidades asumidas de la práctica artística. Igualmente, durante la segunda mitad de 2017 llegará la exposición Poesía Brossa, que propondrá una nueva visión sobre Joan Brossa a partir de su poesía, contextualizando su trabajo en su época y, sobre todo, a partir de la labor realizada gracias al extraordinario fondo que la Fundació Joan Brossa depositó en el MACBA hace cinco años.

A través de su programación de exposiciones, su Colección y sus publicaciones, el museo tiene como objetivo profundizar en las complejidades de este pasado reciente y del presente, a través de las geografías por las que el interés del museo ha transitado desde su inicio –Cataluña y España, Europa, Norteamérica, América Latina, el Mediterráneo y el Medio Oriente. De esta manera, quiere estimular un seguimiento del diálogo sur-sur, como horizonte imprescindible de un pensamiento crítico que busca tener un efecto decidido sobre la realidad. La exposición Akram Zaatari. Contra la fotografía. Historia anotada de la Arab Image Foundation abre el debate sobre el uso de la imagen, su valor como documento y como memoria individual y colectiva, a partir del trabajo de la Arab Image Foundation. Tomando como base este material, el artista reflexiona sobre el sentido de la fotografía y ahonda en la comprensión de los contextos en los que se generaron –Oriente Medio, Norte de África y sus diásporas.

La visibilización del conflicto se conforma como una de las necesidades contemporáneas en las que la sobrevisibilización de los dramas humanos parece generar inmunidad ante ellos. En este sentido, la arquitectura se perfilará como ejemplo de las formas mediante las cuales hacer frente a las crisis específicas del momento actual y como revisión de la consecución del sueño de la Modernidad, mostrando su legado y sus fracasos. Forensic Architecture centra su atención en analizar el mayor desengaño de la humanidad, la guerra y la destrucción del planeta.  El grupo utiliza la arquitectura como un dispositivo metodológico con el que investigar los conflictos armados y las agresiones al medio ambiente. A través del uso de técnicas científicas de análisis y detección, junto con el relato de los testigos, llevan al foro de lo público casos específicos de violaciones de los derechos humanos y de la naturaleza como forma directa para su resolución. De esta manera, se muestra cómo las actitudes positivas pueden convertirse en transformaciones activas.

Miralda, Honeymoon, (Wedding Ceremony), 1986-1992 © Foto: J. Ollé

PROGRAMAS

En un contexto como el actual –marcado por el desarrollo del capitalismo cognitivo, en el que el conocimiento está permanentemente amenazado por su mercantilización y privatización efectiva, y determinado por la deriva hacia la espectacularización de la cultura, entendida como un recurso de atracción turística y de activación económica más que como un espacio de encuentro y configuración de subjetividades–, se torna esencial pensar en los modos en que el museo produce sus actividades y programas educativos. Para ello el MACBA inicia un proceso de reflexión con el fin de situar su práctica pedagógica y programas públicos en unas posiciones centradas en la experiencia y que sobrepasen cualquier aproximación al conocimiento entendido como acumulación individual de saber.

Los programas del museo pretenden suprimir la tradicional división de la población en distintos “públicos” consumidores de la cultura y objetos de la educación para desarrollar un trabajo transversal con diversas comunidades y agentes de su contexto. En este sentido, uno de los objetivos del MACBA es ser relevante para la experiencia vital de la gente y ello ha de ponerse en práctica mediante el establecimiento de redes de trabajo, flexibles, duraderas y horizontales, que doten a la institución de la capacidad de generar espacios de investigación, experimentación y colaboración permanentes. A partir de esta premisa, el museo empieza a pensarse y a actuar menos como una entidad con identidad fija y más como un espacio atravesado por las fuerzas que lo rodean, porque solo desde la interrelacionalidad y la vulnerabilidad el museo puede convertirse en un lugar desde donde revertir los patrones de conducta impuestos y producir relatos micropolíticos resistentes a las grandes narrativas establecidas. Es interesante pensar con J. Halberstam el modo en que los espacios, aun cuando se articulen normativamente, nunca están determinados por completo y pueden por tanto ser pervertidos hacia otros devenires por quienes los usan. Así el museo no pensará sus programas como “productos” hacia un afuera, sino desde la conciencia de cuál es el modo en el que se producen y de que el museo es transformado por cada una de sus acciones y encuentros con la ciudadanía.

Akram Zaatari, Imagen de On People, Photography and Modern Times, 2010. Cortesía del artista y Thomas Dane Gallery

PRESUPUESTO

El pasado día 28 se celebró el Consejo General del MACBA, en el que se aprobó el presupuesto del año 2017. La aprobación de este presupuesto prevé la liquidación definitiva del déficit contraído en 2012 debido al impago de la aportación del Gobierno del Estado por un importe de € 1.640.000. Durante los últimos cuatro años, el MACBA ha ido enjugando este déficit de su presupuesto de funcionamiento. Para 2017, las respectivas administraciones, a la espera de la aprobación de presupuestos, tienen previsto enjugar el déficit del museo. El total del presupuesto de ingresos asciende a 11.747.122 € y el de gastos a 10.902.714 €, generándose de este modo el superávit necesario (844.408 €) para liquidar el déficit.

La aportación del Ayuntamiento de Barcelona se situará en 4.408.442 €, con un crecimiento del 3%; la de la Generalitat de Catalunya en 3.090.172 €, con un crecimiento del 4%; y la del Ministerio de Cultura se mantiene en 1.042.900 €. La Fundación MACBA realizará como cada año su aportación en obras de arte. Estos importes no contemplan las aportaciones extraordinarias de 241.260 € que tanto el Ayuntamiento de Barcelona como la Generalitat de Catalunya y la Fundación MACBA realizarán para enjugar el déficit respectivamente y que, para llegar a su totalidad, el museo reducirá de su presupuesto de funcionamiento.

De este modo el MACBA puede afrontar esta nueva etapa con unas cuentas saneadas que deben permitir su crecimiento de una forma tranquila en el futuro.