AÚN 44 Salón Nacional de Artistas es una plataforma vital en la escena artística colombiana que este año se estructura en torno a un espacio expositivo, un componente académico y un nuevo espacio editorial, en los que convergerán durante semanas agentes que están directa o indirectamente conectados al arte contemporáneo. Desde hace más de siete décadas, cada versión del evento artístico más relevante y antiguo de Colombia es diferente, se reinventa, sucede en una o varias ciudades, los presupuestos cambian, expresa nuevas luchas, metas, intenciones y lineamentos curatoriales. Pese a los vaivenes políticos y las críticas del medio, el Salón siempre está en proceso de transformación.

Este año el encuentro es en Pereira –16 de septiembre al 14 de noviembre- y tiene un enfoque híbrido, experimental e interdisciplinario que se manifiesta en los procesos creativos y de producción de artistas locales y agentes culturales extranjeros. “Eso nos da un material más rico a la hora de generar todos los contenidos para el Salón. No solamente hay artistas, también invitamos historiadores, filósofos, antropólogos, literatos, entre otros actores”, explica Rosa Ángel, directora artística del 44 SNA y directora del Museo de Arte de Pereira.

Pereira es una ciudad con 702 km2 y 358.681 habitantes donde desde hace unos 10 años se ha formado una generación de artistas que se basa en la cooperación. “Todo el mundo trabaja con todo el mundo; hay una redes muy fuertes de trabajo colaborativo”, dice Rosa Ángel.  El evento es una oportunidad para impulsar un pensamiento que no está basado en la competencia, sino en la cooperación y en la construcción de un tejido social. Por otro lado, “los artistas locales podrán entender que realmente el trabajo de Bogotá y Pereira es muy parecido, que lo que simplemente cambia es la ubicación, pero la fantasía es la misma y los artistas de la capital también están necesitados”, comenta Víctor Albarracín, integrante del equipo curatorial encargado del proyecto editorial.

El 44 SNA es organizado por el Ministerio de Cultura y la Alcaldía de Pereira, en asociación con el Instituto Municipal de Cultura y Turismo y la Cámara de Comercio de esa ciudad, con el apoyo del Museo de Arte de Pereira y de la Universidad Tecnológica de Pereira. Durante más de un año, el equipo curatorial de esta edición trabajó hasta convocar a 105 artistas, de los cuales 73 representan proyectos colombianos, 19 internacionales y 13 editoriales. En la selección, los artistas nacionales tuvieron prioridad. De ahí que Guillermo Vanegas –curador del componente regional– viajara por toda Colombia en busca de proyectos afines con la línea curatorial.

Por otro lado, Inti Guerrero –curador del componente internacional– propuso artistas que no son necesariamente focos a nivel mundial sino que tienen una conexión directa con el proyecto, artistas que pertenecen a países con contextos socio-políticos similares a los de Colombia. “Ahí hay una metáfora muy clara y es que la gente en Pereira no debe pasar por esos grandes centros (del arte); en este momento nadie necesita ir a Nueva York para dar un salto al exterior. Ese nexo entre lo local y lo internacional plantea otro tipo de posibilidades y relaciones. Pensar que hay otros ejes, centros y otro tipo de movilidades es importante”, explica Albarracín.

Este año la curaduría del Salón –que se reparte en seis espacios de Pereira- gira en torno al paisaje y el territorio, lo que implica reflexionar sobre los procesos de colonización y las coyunturas sociales. Estos lineamientos curatoriales están sujetos a la palabra aún, un término que invita a la resistencia o la persistencia, que rompe con un tiempo hermético porque transita entre pasado, presente y futuro.

“Ese aún provoca tensiones en diferentes sentidos. Siempre hay un reclamo o una promesa: aún tenemos que luchar por el matrimonio igualitario, aún tenemos que luchar por la equidad de género, aún la gente piensa que Colombia se le va a entregar a la guerrilla con la firma del desarme…”, explica Albarracín, quien ha titulado el seminario a su cargo Psicotropismos. Drogas, espectros y alucinaciones para la transformación del ahora, en el que posturas encontradas dialogan o se enfrentan en torno a la droga, los espectros y el poder de lo alucinatorio como posibilidades prácticas para la transformación del mundo.

“Queremos generar otro tipo de puentes e impulsar otras reflexiones. Proponemos una declaración donde el Salón no es necesariamente el encuentro entre gente que produce objeticos y procesos plásticos o visuales, evaluables solo desde lo estético, sino que hay unas tensiones con el mundo real y con las cosas que pasan en la actualidad”, añade Albarracín.

Para el 44 SNA se decidió además renovar la parte editorial, nutrirla más allá de producir un catálogo y algunas memorias. Así, Albarracín emprendió la búsqueda de artistas que acuden a la producción editorial para generar publicaciones editadas en papel y digitalmente para descarga gratuita desde la página web. “La idea fue buscar productos de artistas que exploran otros campos y espacios que no tienen un mercado tan definido. También se estudiaron espacios donde la mayoría de las personas no son artistas pero incursionan dentro de prácticas y procesos que están ligados al arte para hacer un libro. El criterio era ‘no importa si es o no arte’, lo que importa es su pertinencia en relación con un momento histórico. Como resultado, los temas y las formas de los libros son todos distintos”.

Después de 76 años, podemos decir, aún permanece el Salón Nacional de Artistas. Un aún que, como lo indica de partida el título de esta edición, cuestiona su existencia misma. Sin embargo, según Albarracín, “si el SNA quiere sobrevivir de una manera razonable para que los procesos se den, hay un trabajo grande que hacer por parte del Ministerio de Cultura y a nivel estatal y que tiene que ver con aplicar unas condiciones que sean propicias. Por ejemplo, crear unos esquemas de producción y regulación administrativa del evento, porque el Salón vive sujeto a contingencias políticas”.

Rosa Angel, directora Artística del 44 Salón Nacional de Artistas, Pereira, Colombia, 2016. Cortesía: 44 SNA
Víctor Albarracín, curador editorial del 44 Salón Nacional de Artistas, Pereira, Colombia, 2016. Cortesía: 44 SNA
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Julia Roldan

Nace en Bogotá, Colombia. Es comunicadora social con énfasis en periodismo. Se inclina hacia proyectos sociales y culturales en donde pueda ser gestora, mediadora o productora de actividades y contenidos.