Magdalena Rojas (Santiago, Chile, 1976) se acerca a los materiales, en su mayoría de origen orgánico (papel amate, porcelana, cera, glicerina, madera) a través de una estrecha relación corporal: plegando, cortando o amasando, dejando ver las sutiles huellas de lo manual en cada uno de sus trabajos. El uso de la geometría como medida exploratoria subyace en todo su proceso de obra, aunque los resultados terminan por remitir a un punto de conciliación entre opuestos, entre lo orgánico y lo geométrico, lo opaco y lo brillante, lo plano y la ilusión volumétrica. Rojas responde así a la necesidad de hacer visible el carácter dual que reina en el mundo que habitamos, al desafío que propone la búsqueda del equilibrio.

Magdalena Rojas, vista de la exposición Cavilar, en Galería NAC, Santiago de Chile, 2016. Foto: Sebastián Mejía. Cortesía: NAC
Magdalena Rojas, vista de la exposición Cavilar, en Galería NAC, Santiago de Chile, 2016. Foto: Sebastián Mejía. Cortesía: NAC
Magdalena Rojas, vista de la exposición Cavilar, en Galería NAC, Santiago de Chile, 2016. Foto: Sebastián Mejía. Cortesía: NAC
Magdalena Rojas, vista de la exposición Cavilar, en Galería NAC, Santiago de Chile, 2016. Cortesía: NAC
Magdalena Rojas, vista de la exposición Cavilar, en Galería NAC, Santiago de Chile, 2016. Foto: Sebastián Mejía. Cortesía: NAC
Magdalena Rojas, vista de la exposición Cavilar, en Galería NAC, Santiago de Chile, 2016. Foto: Sebastián Mejía. Cortesía: NAC
Magdalena Rojas, vista de la exposición Cavilar, en Galería NAC, Santiago de Chile, 2016. Foto: Sebastián Mejía. Cortesía: NAC
Magdalena Rojas, vista de la exposición Cavilar, en Galería NAC, Santiago de Chile, 2016. Cortesía: NAC
Magdalena Rojas, vista de la exposición Cavilar, en Galería NAC, Santiago de Chile, 2016. Cortesía: NAC