El pasado 1 de julio se inauguró en La Casa Encendida, ubicada en Madrid, la muestra Viaja y no lo escribas como parte del programa anual que presenta la Fundación Montemadrid en su decimosexta edición de Inéditos, una convocatoria de ayudas para la realización de proyectos expositivos de arte actual por parte de curadores emergentes. La exposición Viaja y no lo escribas, de Carolina Jiménez, fue seleccionada como uno de los proyectos ganadores, junto a Madrid Activismos (1968-1982) de Alberto Barboza (una muestra documental que plantea un recorrido histórico y político por la oposición al régimen franquista en España), y Deshaciendo Texto de Irina Mutt (donde se exploran los usos del texto en las prácticas artísticas en relación con su performatividad y los estudios de género).

Viaja y no lo escribas toma su nombre del cuento apócrifo atribuido al personaje Robert Derain de la novela Bartleby y compañía escrita por Enrique Vila-Matas en el año 2000. En una analogía a la literatura del no y a la negativa de los relatos de los escritores viajeros propuesta por Vila-Matas, Jiménez utiliza la metáfora para reflexionar sobre el concepto de la narración como posibilidad potenciadora de múltiples experiencias que, a su vez, proponen diferentes vertientes creativas. O, como menciona la curadora, “proponiendo relecturas subjetivas de rituales, objetos e historias.” Viaja y no lo escribas reúne las propuestas de Andrea Canepa, Marco Montiel Soto, Haris Epaminonda junto a Daniel Gustav Cramer, Christopher Kline, Regina de Miguel, y Alain Urrutia, en una investigación sobre los modos de establecer discursos y relatos en las contingencias del entramado narrativo.

Liber Fulguralis, de Andrea Canepa (Lima, 1980), retoma la estrategia narrativa de Julio Cortázar en su famosa obra Rayuela. La pieza está conformada por cinco volúmenes de hojas dispuestos consecutivamente que reproducen cada uno, separados palabra a palabra, los cinco primeros capítulos de la novela de Cortázar. El espectador debe tomar una palabra de cada pila para formar una frase nueva y a su vez develar otra secuencia de palabras. De esta forma, Canepa evidencia las múltiples posibilidades de la sistematización a través de la superposición y el reordenamiento de distintas alteraciones en el orden preestablecido de la lectura.

Marco Montiel Soto (Maracaibo, Venezuela, 1976) presenta These roots are thinking to grow in all directions to interwine others while they make a round (Estas raíces piensan crecer en todas las direcciones para entrelazarse con otras mientras dan una vuelta), una instalación que despliega un diálogo con la representación del imaginario indígena pre-colonial venezolano, en relación con la crisis política, económica y social de la Venezuela actual. A través de la reconstrucción de los viajes de Humboldt por el río Orinoco en conversación con fotomontajes, postales, vegetación y objetos de diversas índoles, Montiel-Soto reflexiona sobre las confluencias entre los político y lo poético, la historia de una patria, la diáspora del exilio y la pérdida del hogar a la vez que —como menciona el artista— “las raíces en movimiento se adaptan a nuevos contextos”.

Haris Epaminonda (Nicosia, Chipre, 1980) y Daniel Gustav Cramer (Dusseldorf, Alemania, 1974) presentan The Inifinite Library (La Biblioteca Infinita), un proyecto que investiga modelos divergentes de archivo a la manera de la Biblioteca de Babel de Jorge Luis Borges. Los artistas crean volúmenes nuevos a partir de la selección poética y el reordenamiento de páginas provenientes de otros libros, imágenes, ficciones, dibujos y diagramas para conformar un espacio nuevo con “infinitas” posibilidades.

Andrea Canepa. Liber Fulguralis. Como parte de la exhibición: Viaja y no lo escribas. La Casa Encendida, Madrid, 2016. Foto: Dondyk+Riga.
Marco Montiel Soto. These roots are thinking to grow in all directions to interwine others while they make a round (Estas raíces piensan crecer en todas las direcciones para entrelazarse con otras mientras dan una vuelta). Como parte de la exhibición: Viaja y no lo escribas. La Casa Encendida, Madrid, 2016. Foto: Dondyk+Riga.
Haris Epaminonda y Daniel Gustav Cramer. The Inifinite Library (La Biblioteca Infinita). Como parte de la exhibición: Viaja y no lo escribas. La Casa Encendida, Madrid, 2016. Foto: Dondyk+Riga.

O.K. – The Musical (The many Ghosts of Martin Van Buren) (O.K – El Musical [Los muchos fantasmas de Martin Van Buren]), es la propuesta de Christopher Kline (Kinderhook, Nueva York, 1982), a través de la cual desarrolla temas centrales de la historia de Kinderhook, su barrio natal en Nueva York, lugar donde también nació el octavo presidente de los Estados Unidos, Martin Van Buren. Olvidado por la historia, Van Buren reaparece en la obra de Kline a través de un formato de musical comunitario expansivo que reutiliza las estrategias del teatro infantil como instrumento de inscripción en la tradición de su comunidad.

Este fragmento en particular de la investigación que se presenta en La Casa Encendida exhibe una escena en la cual Van Buren intenta escribir su autobiografía en medio del acoso de los fantasmas de Joseph Cinqué (quien lideró la revuelta de los 53 esclavos ilegales secuestrados en Sierra Leona a bordo del barco de La Amistad) y John Ross (jefe de la Nación Cherokee entre 1828 y 1866 bajo cuyo liderazgo tuvo lugar el traslado forzoso de la tribu conocido como La Marcha del Sendero de Lágrimas).

Christopher Kline. O.K. – The Musical (The many Ghosts of Martin Van Buren) (O.K - El Musical. Los muchos fantasmas de Martin Van Buren). Como parte de la exhibición: Viaja y no lo escribas. La Casa Encendida, Madrid, 2016. Foto: Dondyk+Riga.
Regina de Miguel. El Conocimiento nunca viene solo. Como parte de la exhibición: Viaja y no lo escribas. La Casa Encendida, Madrid, 2016. Foto: Dondyk+Riga.
Alain Urrutia. No place like home. Como parte de la exhibición: Viaja y no lo escribas. La Casa Encendida, Madrid, 2016. Foto: Dondyk+Riga.

Regina de Miguel (Málaga, España, 1977) traza una línea de investigación crítica en El Conocimiento nunca viene solo, a través de un cuestionamiento al binomio naturaleza-cultura, división afianzada durante el proyecto moderno y que forma parte de las ficciones del conocimiento humano. En un documental filmado en el Desierto de Atacama, en Chile, la malagueña retrata la determinación de las condiciones físicas del paisaje en distintas investigaciones científicas, repensando —como afirma Carolina Jiménez— la relación entre las políticas, los contextos y los saberes que en ellos se producen.

El trabajo de Alain Urrutia (Bilbao, España, 1988), No place like home (No hay lugar como el hogar), se compone de una serie de dibujos y pinturas que narran el proceso de inmigración del artista español en el año 2014 hacia la ciudad de Londres. A partir de su experiencia personal, despliega un conjunto de obras que funcionan como una suerte de diario de sus últimos dos años de vida, reflejando una temporalidad cargada de emociones y evidenciando la dificultad que supone el proceso de adaptación a un contexto extraño.

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Leyla Dunia

Investigadora en Artes Visuales, tiene una Licenciatura en Historia del Arte por la Universidad Central de Venezuela y Máster en Investigación en Prácticas Artísticas por la Universidad de Castilla-La Mancha, en España. Colabora con artículos y entrevistas para las revistas internacionales Artishock.cl y ArtNexus. También ha trabajado como asistente curatorial, investigadora o documentalista para exposiciones.