El Museo de Arte Moderno de Buenos Aires en colaboración con el Centro de Arte Experimental Vigo de La Plata presenta Edgardo Antonio Vigo: Usina permanente de caos creativo. Obras 1953-1997, primera gran retrospectiva del artista platense.

Con la curaduría de Sofía Dourron -Coordinadora del Departamento de Curaduría del Museo de Arte Moderno- y Jimena Ferreiro -curadora independiente-, la exhibición presenta más de cuatro décadas de trabajo del artista, desde 1953, año en el que viaja a Francia y entra en contacto con el arte de vanguardia, hasta 1997, año de su muerte.

Así, el Museo despliega el primer acercamiento de Vigo a las vanguardias en los tempranos años 50 en pequeños dibujos, collages y objetos, así como su prolífica producción de publicaciones, desde la temprana WC hasta Hexágono ’71, su serie de acciones llamada Señalamientos (1968-1975), sus producciones vinculadas al arte correo y a la poesía experimental, su trabajo xilográfico y el Museo de la Xilografía de La Plata (1968), y documentación sobre su trabajo como curador de la Expo/Internacional de Novísima Poesía/69, realizada en el Instituto Torcuato Di Tella en 1969.

La exposición busca indagar en las diferentes estrategias artísticas que Vigo aplicó a lo largo de su carrera y, a la vez, poner en valor su contribución a la construcción de los lenguajes de la vanguardia en Argentina y a los desarrollos de los conceptualismos en América Latina.

Edgardo Antonio Vigo, Miguel Ángel Guereña, Manifiesto, impresión sobre papel, s/f. En Edgardo Antonio Vigo (Ed.), W.C., n°1, La Plata, 1958. Cortesía: MAMBA

Editor de revistas, artista visual, poeta experimental, xilógrafo autodidacta, artecorreísta, creador de objetos inútiles, crítico y ensayista, Edgardo Antonio Vigo (La Plata, 1928-1997) entendía el mundo como un todo orgánico en el cual no existía separación alguna entre el conocimiento, la práctica artística y la vida. Así lo señalan las curadoras.

“Vigo creía en el potencial del arte para movilizar a la sociedad y por ello buscó, a través de su obra, instaurar nuevos modos de mirar y de actuar en el mundo, llamando la atención sobre determinados temas y objetos, desde hechos políticos como la Guerra de Vietnam y la Masacre de Trelew hasta elementos tan cotidianos como un semáforo o un limonero. El resultado es una obra socialmente comprometida y de enorme potencia crítica, plagada de humor y sensibilidad poética.”

Vigo creó circuitos marginales para poner en circulación no sólo su trabajo sino el de muchos otros artistas, utilizando el correo postal como vehículo predilecto, el espacio público como medio de acción, y la creación de redes personales como marco contextual para todos sus proyectos.

Desde sus inicios se volcó a la utilización del múltiple en oposición al objeto único y sacralizado: grabados, publicaciones y piezas de arte correo que pudieran alcanzar a un público que excedía al de los museos y las galerías de arte. Y enfrentó al mundo del arte al alterar los roles de artista y espectador a través de prácticas participativas y colaborativas.

Edgardo Antonio Vigo, Sin título, xilografía sobre papel,1959. Cortesía: MAMBA
Edgardo Antonio Vigo, Sin título, impresión sobre papel, 1969. En Edgardo Antonio Vigo (Ed.), Diagonal Cero, n°28, La Plata, 1969. Cortesía: MAMBA
Edgardo Antonio Vigo, Argentina '74, impresión sobre papel,1974. En Edgardo Antonio Vigo (Ed.), Hexágono '71, de, La Plata, 1974. Cortesía: MAMBA

Esta exhibición marca el comienzo de las celebraciones del 60° aniversario del Museo de Arte Moderno. La muestra se inicia con obras de 1953, casi contemporáneas a la fundación del Museo en 1956. Para homenajear a Vigo y al aniversario, el Moderno ha decidido presentar su retrospectiva a través de una museografía inspirada en la del Museo de Arte Moderno de 1960, cuando la institución logró formalizar su primera sede y comenzó a presentar sus exposiciones en el Teatro Municipal General San Martín.

Con recursos propios de una museografía moderna, el diseño y montaje de la exhibición recupera el uso de paneles y estructuras de hierro como soporte; incorpora plantas frondosas en macetas de diferentes alturas, muy usuales en las exhibiciones de la época; y retoma el color naranja al que Vigo recurría principalmente junto al gris cuando utilizaba variaciones de color al blanco y negro.

Victoria Noorthoorn, directora del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, señala: Con la retrospectiva de Vigo, el Moderno continúa poniendo la mirada sobre el inmenso patrimonio del arte argentino que merece mayor reconocimiento. Es una inmensa alegría para nosotros honrar a un artista tan comprometido, coherente, radical y generoso como lo ha sido Vigo, y acercarlo al público de Buenos Aires, de nuestro país y del mundo. Agradecemos al Centro de Arte Experimental Vigo que nos haya abierto las puertas de par en par para poder realizar esta exposición que, creemos, puede contribuir a relatar una historia del arte más justa”.

EDGARDO ANTONIO VIGO: USINA PERMANENTE DE CAOS CREATIVO. OBRAS 1953-1997

Museo de Arte Moderno de Buenos Aires

Hasta el 25 de septiembre de 2016