Si bien a partir de 1954 Nicolás Schöffer (Kalocsa, Hungría, 1912 – París, Francia, 1992) creó piezas germinales para el arte electrónico -aunque poco difundidas entre el gran público-, como CYSP 1 y la Tour Cybernétique de Liège, la exposición KYLDEX 1, inaugurada el pasado mes de febrero en el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas (MAC), plantea desmitificar el cliché de “escultor cinético” impuesto sobre el trabajo del artista para indagar sobre un personaje que se define como un “creador audiovisual”.

Bajo la curaduría de venezolano afincado en París, Rolando J. Carmona, esta propuesta presenta por primera vez dentro de un museo la documentación sobre el «evento total» KYLDEX 1 (Spectacle Cybernétique Luminodynamique Expérimental / Espectáculo Cibernético Luminodinámico Experimental), un ballet de esculturas autónomas, coreografía, proyecciones de efectos luminosos, un despliegue de pantallas múltiples y la proyección de imágenes en tiempo real y diferido.

Vista de la exposición "Kyldex 1", de Nicolas Schöffer, en el MAC, Caracas, 2016. Cortesía: Rolando J. Carmona

Vista de la exposición «Kyldex 1», de Nicolas Schöffer, en el MAC, Caracas, 2016. Cortesía: Rolando J. Carmona

Cortesía: Eleonore Lavandeira de Schöffer / Galerie A Rebours, París

Cortesía: Eleonore Lavandeira de Schöffer / Galerie A Rebours, París

La muestra confronta al público con un momento de génesis dentro el arte contemporáneo, donde la idea de “espectáculo total” fue trabajada por múltiples artistas alrededor del mundo. En el caso de Schöffer, su gran aporte fue involucrar la cibernética para desarrollar nuevas formas de arte hoy comunes dentro del Media Art, como la programación electrónica, la cibernética y el tiempo real.

El recorrido está concebido como un paseo por las notas del artista. En las salas, el público, acostumbrado a la idea de «Schöffer escultor», podrá ver un material inédito, conformado por textos traducidos y fotografías que nunca han sido mostrados dentro de un museo, además de videos que estuvieron guardados hasta hace pocos años, cuando ZKM los digitalizó. Esto trae a colación uno de los actuales problemas en el arte contemporáneo: el cómo conservar, clasificar y exhibir las obras y eventos del arte digital (¿Son los archivos una obra? ¿Cómo exhibir obras inmateriales basadas en procesos?)

KYLDEX 1

Las quince secuencias de KYLDEX 1 se desarrollan en un ambiente hiper sonoro de música electroacústica compuesta por Pierre Henry. El elemento clave en esta creación es que por primera vez, gracias a un ordenador escénico y a un sistema de estudio en tiempo real, cada secuencia es registrada en tres velocidades y sometida a decisiones del público, que podía así influir en la programación, el desarrollo escénico y la duración del espectáculo. Generando esta interactividad, esta libertad en torno a la expresión de una opinión, de una elección, Schöffer constata su idea de que “el artista no crea más una obra, el crea la creación”. Este evento estuvo compuesto por cinco robots programados a control remoto, 20 trabajadoras sexuales, bailarines, esculturas inflables, transmisiones de TV y radio en tiempo real, electrocardiogramas del público, transmisiones de video en tiempo real, y 180 pistas sonoras.

Núcleos Expositivos

La curaduría de Carmona consta de tres núcleos: Espacio Schöffer, Documentos, y KYLDEX, El evento.

La sección “espacio Schöfferiano” tiene la particularidad de que, por primera vez en 40 años, las esculturas Spatiodynamique 22  y LUX 11 fueron reclasificadas como instalación y presentadas según las pautas del artista, es decir, como un “dispositivo” para generar efectos audiovisuales.

En la sección documentos se presentan 50 fotografías de KYLDEX 1, un afiche del evento, esquemas sobre el funcionamiento del evento y la interacción con el ordenador, artículos de prensa, textos inéditos de Schöffer explicando la relación de KYLDEX con los medios de comunicación, y documentos de Pierre Henry.

Vista de la exposición "Kyldex 1", de Nicolas Schöffer, en el MAC, Caracas, 2016. Cortesía: Rolando J. Carmona

Vista de la exposición «Kyldex 1», de Nicolas Schöffer, en el MAC, Caracas, 2016. Cortesía: Rolando J. Carmona

Sobre el artista

Nicolas Schöffer fue uno de los principales promotores del espacio artístico en la Europa post-guerra y pionero de lo que entendemos hoy día como arte electrónico. Pintor en sus inicios, en 1948 abandona las telas para emprender “un movimiento por la liberación de la escultura”, llamado Spatiodynamisme. Esta investigación él mismo la describe como “la integración constructiva y dinámica del espacio dentro de una obra plástica”. Esta propuesta nace de replantear el concepto de escultura, para convertirse en un camino de cara a la idea de arte total. Su trabajo, concentrado en la programación del espacio, la luz y el tiempo, representa  las “nuevas formas de arte” asociadas a la aparición del ordenador y los medios de comunicación. Implementó conceptos comunes para el arte contemporáneo como cibernética, interactividad y tiempo real a través de una obra densa y polidireccional donde se incluye arquitectura, instalaciones sonoras, espectáculos audiovisuales, creación multimedia y diez publicaciones.

Los conceptos de cibernética, interactividad y tiempo real los organizó bajo su trilogía IDEA-OBJETO-EFECTO, lo cual no es otra cosa que asumir la idea como parte de la obra, materializarla como escultura, y detonarla en el espacio, proponiendo al objeto escultórico como un dispositivo para generar efectos sobre el espectador.


Esta exposición inicia el programa de curadores invitados del MAC y fue una producción conjunta entre el atelier Schöffer de París y la FMN como parte de un plan desarrollado por Rolando J. Carmona para crear un centro de cultura digital en Venezuela.