Una de las figuras más esperadas y más fugaces de Espacios Revelados fue Abraham Cruzvillegas. Este artista que creció en una toma popular del Distrito Federal y que acaba de ser el primer mexicano que expone individualmente en la Tate de Londres, vino a Chile por 48 horas. Caminó por el barrio Yungay; habló con quien se le cruzó; jugó al mikado en rincones y veredas; dio una charla que se repletó de gente en la Universidad Diego Portales; observó, celebró, se rió, regaló piedritas encontradas en la calle y se marchó dejando la estela de su energía lúcida, incisiva y vital.

Abraham Cruzvillegas durante su recorrido por el barrio Yugay, el corazón de las actividades e instalaciones de Espacios Revelados. Santiago de Chile, 2016. Foto: Benjamín Matte

Abraham Cruzvillegas durante su recorrido por el barrio Yugay, el corazón de las actividades e instalaciones de Espacios Revelados. Santiago de Chile, 2016. Foto: Benjamín Matte

“Inestabilidad, precariedad, escasez, autoconstrucción, juego, democraticista, contradicción, arbitrariedad, afectivo, emocional, delirante, cita a ciegas, hecho a mano”: son algunos de los 34 conceptos que el artista Abraham Cruzvillegas (1968) ha recolectado de sus propios textos, que viene escribiendo hace años. “Son las palabras que repito, repito y repito cuando escribo de mi trabajo, de forma casi maníaca, como un patrón de conducta”, dice. Con ellas armó una especie de índice y, a cada una, le atribuyó un color de manera arbitraria. Acto seguido, se fabricó un juego de palitos chinos (mikado), en el que cada palito tiene un color y un significado. Cruzvillegas lanza estas frágiles piezas en distintos lugares y también hace que otras personas jueguen. Cuando caen, son retirados hasta que, finalmente quedan dos palitos seleccionados que, en su combinación, arman un nuevo sentido. Así genera situaciones específicas que surgen de los significados azarosos del juego, los que se combinan con la carga específica de cada contexto y con las interpretaciones subjetivas de los jugadores. Esta obra la realizó en Kassel, en la Documenta del 2012, caminando cada día por las calles de la ciudad y tirando los palitos, para utilizar los resultados de las jugadas como cábala de la jornada. No creó ningún objeto, distanciándose de la materialidad de la obra para capitalizar simbólicamente el proceso creativo.

Fue este mismo dispositivo, el que Cruzvillegas utilizó en su fugaz venida a Chile para el proyecto Espacios Revelados, donde recorrió lugares históricos muy cargados, como la ex estación de trenes Yungay y la industria metalúrgica abandonada Sima Metalco. También lanzó su mikado sobre otros rincones y veredas del barrio Yungay.

Abraham Cruzvillegas y el mikado en las calles de Yungay. Parte del proceso de su acción para Espacios Revelados. Santiago de Chile, 2016. Foto: Benjamín Matte

Abraham Cruzvillegas y el mikado en las calles de Yungay. Parte del proceso de su acción para Espacios Revelados. Santiago de Chile, 2016. Foto: Benjamín Matte

Abraham Cruzvillegas y el mikado. Resultado: obra efímera, temporal en las calles de Yungay. Parte del proceso de su acción para Espacios Revelados. Santiago de Chile, 2016. Foto: Benjamín Matte

Abraham Cruzvillegas y el mikado. Resultado: obra efímera, temporal en las calles de Yungay. Parte del proceso de su acción para Espacios Revelados. Santiago de Chile, 2016. Foto: Benjamín Matte

Abraham Cruzvillegas y el mikado en las calles de Yungay. Parte del proceso de su acción para Espacios Revelados. Santiago de Chile, 2016. Foto: Benjamín Matte

Abraham Cruzvillegas y el mikado en las calles de Yungay. Parte del proceso de su acción para Espacios Revelados. Santiago de Chile, 2016. Foto: Benjamín Matte

Abraham Cruzvillegas y el mikado en las calles de Yungay. Parte del proceso de su acción para Espacios Revelados. Santiago de Chile, 2016. Foto: Benjamín Matte

Abraham Cruzvillegas y el mikado en las calles de Yungay. Parte del proceso de su acción para Espacios Revelados. Santiago de Chile, 2016. Foto: Benjamín Matte

Abraham Cruzvillegas y el mikado en las calles de Yungay. Parte del proceso de su acción para Espacios Revelados. Santiago de Chile, 2016. Foto: Benjamín Matte

Abraham Cruzvillegas y el mikado en las calles de Yungay. Parte del proceso de su acción para Espacios Revelados. Santiago de Chile, 2016. Foto: Benjamín Matte

Catalina Mena: ¿Qué combinaciones de significados te salieron cuando tiraste el juego en el barrio Yungay?

Abraham Cruzvillegas: Varias. Por ejemplo, lo tiré cuando me encontré con un señor que era bastante extraño. Me salió “cita a ciegas delirante”. Y, en la última parada que hice, la combinación de los dos palitos me dio: “breve y generoso”.

C.M: Los científicos dicen que el azar no existe, sólo que desconocemos sus leyes…

A.C: Es que la analogía que surge es también un andamio, una estructura de sentido. Muchas de mis obras materiales utilizan andamios, porque es la construcción básica, se arma según la necesidad. Esto es lo mismo, pero es un andamio ideológico.

Abraham Cruzvillegas en la charla co-organizada por la Escuela de Arte de la Universidad Diego Portales, Santiago de Chile, 2016. Foto: Benjamín Matte

Abraham Cruzvillegas en la charla co-organizada por la Escuela de Arte de la Universidad Diego Portales, Santiago de Chile, 2016. Foto: Benjamín Matte

Abraham Cruzvillegas en la charla co-organizada por la Escuela de Arte de la Universidad Diego Portales, Santiago de Chile, 2016. Foto: Benjamín Matte

Abraham Cruzvillegas en la charla co-organizada por la Escuela de Arte de la Universidad Diego Portales, Santiago de Chile, 2016. Foto: Benjamín Matte

C.M: En tu charla, en la Universidad Diego Portales, decías que muchos pensaban que no hacías nada, porque no estás construyendo un objeto…

A.C: Pero sucede que ese gesto está más cargado que cualquier objeto. No hay que hacer nada en realidad. Los palitos, sus colores, los significados, el lugar, la otra gente: eso ya es una plétora, un exceso.

C.M: Parece muy opuesto, por ejemplo, a  tus obras más constructivas…

A.C: La idea es renunciar a un significado fijo, y que la propia experiencia sea lo significativo. En mi juego el color azul significa “hecho a mano” y el rosa es “inestabilidad”. Pero en la tienda de colores también tienen otros nombres y si se lo paso a un niño él puede atribuirle otra idea. La comunicación siempre fracasa: es un deseo. Siempre sucede otra cosa, es pura inestabilidad. Políticamente esto es pura subversión, porque ya no es solo la autoconstrucción de la identidad, sino también la autodestrucción. Es aceptar una minusvalía. En el arte siempre el artista quiere traspasar un significado. ¿Y qué pasa cuando no se entiende? ¿Es el problema de uno o del artista? Me complica fijar la interpretación, es muy limitado y muy poco generoso. ¿Por qué va a estar equivocada una persona que vio algo distinto a lo que yo pensé? Lo que yo creo sobre mí y sobre las cosas, no significa nada.

Abraham Cruzvillegas durante su recorrido por el barrio Yugay, el corazón de las actividades e instalaciones de Espacios Revelados. Santiago de Chile, 2016. Foto: Benjamín Matte

Abraham Cruzvillegas durante su recorrido por el barrio Yugay, el corazón de las actividades e instalaciones de Espacios Revelados. Santiago de Chile, 2016. Foto: Benjamín Matte

Abraham Cruzvillegas durante su recorrido por el barrio Yugay, el corazón de las actividades e instalaciones de Espacios Revelados. Santiago de Chile, 2016. Foto: Benjamín Matte

Abraham Cruzvillegas durante su recorrido por el barrio Yugay, el corazón de las actividades e instalaciones de Espacios Revelados. Santiago de Chile, 2016. Foto: Benjamín Matte

Abraham Cruzvillegas durante su recorrido por el barrio Yugay, el corazón de las actividades e instalaciones de Espacios Revelados. Santiago de Chile, 2016. Foto: Angelina Dotes

Abraham Cruzvillegas durante su recorrido por el barrio Yugay, el corazón de las actividades e instalaciones de Espacios Revelados. Santiago de Chile, 2016. Foto: Angelina Dotes

Abraham Cruzvillegas durante su recorrido por el barrio Yugay, el corazón de las actividades e instalaciones de Espacios Revelados. Santiago de Chile, 2016. Foto: Benjamín Matte

Abraham Cruzvillegas durante su recorrido por el barrio Yugay, el corazón de las actividades e instalaciones de Espacios Revelados. Santiago de Chile, 2016. Foto: Benjamín Matte

La esperanza

A finales de los ochenta, en Ciudad de México, surgió una escena de artistas experimentales, críticos y gozadores a la vez, que se diferenciaban de lo decorativo, lo étnico, lo académico y lo políticamente correcto, para explorar, desde formatos multidisciplinarios, nuevas actitudes y posibilidades. La idea de juego era, para ellos, cosa muy seria. Comenzaron juntándose los viernes, en el taller de Gabriel Orozco, al que llegaban también artistas como Damián Ortega (que entonces era dibujante) y el hoy famoso muralista e ilustrador Jerónimo López, conocido como Dr. Lakra, ligados a la ilustración y el cómic. Allí apareció también Abraham Cruzvillegas, un tipo que venía del dibujo, el cómic y la manualidad pero, también como los otros, quería explorar, con libertad, todas las formas de hacer y de pensar desde el arte visual. “Crecimos con el comunismo, yo iba a marchas, escuchaba también a Víctor Jara y a Violeta Parra, pero, al mismo tiempo, rechazábamos los discursos de izquierda y el neomexicanismo como representación”, dice. “No queríamos asumir a priori discursos con los que no nos identificábamos, ni tampoco teníamos una mirada más internacional; no existía aún la globalización, no había ni Internet. Era más bien una búsqueda de entender qué onda con uno mismo”.

Esta situación informal, en la que, cuenta el artista, cotorreaban, tomaban chelas e intercambiaban información fue un laboratorio del cual surgieron algunos de los artistas contemporáneos más importantes de México. Entre ellos, Cruzvillegas, quien junto a Gabriel Orozco son los de mayor proyección internacional. Acaba de cerrar una instalación impresionante en la Tate Modern de Londres, donde es el primer mexicano en exponer de forma individual. La obra, que a muchos les parece más “perfecta” o formal que las anteriores (precarias estructuras hechas con desechos o materiales encontrados) es una instalación de 35 metros de altura, sostenida por andamios (metáfora constructiva que ya ha usado en otras ocasiones) y ocupada por 240 macetas que fueron rellenadas con tierra recolectada por el artista en diferentes parques públicos y privados de todo Londres. Tras algún tiempo instalada, en cada maceta comenzaron a aparecer vegetales y cuando, después de meses, estudió las plantas se dio cuenta, entre otras cosas, que eran todas extranjeras. Acaso las macetas hablaran de una hibridación biológica, de la inmigración, de identidades en cruce, y de él mismo.

Abraham Cruzvillegas. Obra efímera y temporal en las calles de Yungay. Parte del proceso de su acción para Espacios Revelados. Santiago de Chile, 2016. Foto: Benjamín Matte

Abraham Cruzvillegas. Obra efímera y temporal en las calles de Yungay. Parte del proceso de su acción para Espacios Revelados. Santiago de Chile, 2016. Foto: Benjamín Matte

Abraham Cruzvillegas. Obra efímera y temporal en las calles de Yungay. Parte del proceso de su acción para Espacios Revelados. Santiago de Chile, 2016. Foto: Benjamín Matte

Abraham Cruzvillegas. Obra efímera y temporal en las calles de Yungay. Parte del proceso de su acción para Espacios Revelados. Santiago de Chile, 2016. Foto: Benjamín Matte

Abraham Cruzvillegas. Obra efímera y temporal en las calles de Yungay. Parte del proceso de su acción para Espacios Revelados. Santiago de Chile, 2016. Foto: Benjamín Matte

Abraham Cruzvillegas. Obra efímera y temporal en las calles de Yungay. Parte del proceso de su acción para Espacios Revelados. Santiago de Chile, 2016. Foto: Benjamín Matte

Abraham Cruzvillegas. Obra efímera y temporal en las calles de Yungay. Parte del proceso de su acción para Espacios Revelados. Santiago de Chile, 2016. Foto: Benjamín Matte

Abraham Cruzvillegas. Obra efímera y temporal en las calles de Yungay. Parte del proceso de su acción para Espacios Revelados. Santiago de Chile, 2016. Foto: Benjamín Matte

Abraham Cruzvillegas. Obra efímera y temporal en las calles de Yungay. Parte del proceso de su acción para Espacios Revelados. Santiago de Chile, 2016. Foto: Benjamín Matte

Abraham Cruzvillegas. Obra efímera y temporal en las calles de Yungay. Parte del proceso de su acción para Espacios Revelados. Santiago de Chile, 2016. Foto: Benjamín Matte

Abraham Cruzvillegas. Obra efímera y temporal en las calles de Yungay. Parte del proceso de su acción para Espacios Revelados. Santiago de Chile, 2016. Foto: Benjamín Matte

Abraham Cruzvillegas. Obra efímera y temporal en las calles de Yungay. Parte del proceso de su acción para Espacios Revelados. Santiago de Chile, 2016. Foto: Benjamín Matte

Abraham Cruzvillegas. Obra efímera y temporal en las calles de Yungay. Parte del proceso de su acción para Espacios Revelados. Santiago de Chile, 2016. Foto: Angelina Dotes

Abraham Cruzvillegas. Obra efímera y temporal en las calles de Yungay. Parte del proceso de su acción para Espacios Revelados. Santiago de Chile, 2016. Foto: Angelina Dotes

Abraham Cruzvillegas. Obra efímera y temporal en las calles de Yungay. Parte del proceso de su acción para Espacios Revelados. Santiago de Chile, 2016. Foto: Angelina Dotes

Abraham Cruzvillegas. Obra efímera y temporal en las calles de Yungay. Parte del proceso de su acción para Espacios Revelados. Santiago de Chile, 2016. Foto: Angelina Dotes

Abraham Cruzvillegas. Obra efímera y temporal en las calles de Yungay. Parte del proceso de su acción para Espacios Revelados. Santiago de Chile, 2016. Foto: Benjamín Matte

Abraham Cruzvillegas. Obra efímera y temporal en las calles de Yungay. Parte del proceso de su acción para Espacios Revelados. Santiago de Chile, 2016. Foto: Benjamín Matte

Abraham Cruzvillegas. Obra efímera y temporal en las calles de Yungay. Parte del proceso de su acción para Espacios Revelados. Santiago de Chile, 2016. Foto: Benjamín Matte

Abraham Cruzvillegas. Obra efímera y temporal en las calles de Yungay. Parte del proceso de su acción para Espacios Revelados. Santiago de Chile, 2016. Foto: Benjamín Matte

Abraham Cruzvillegas. Obra efímera y temporal en las calles de Yungay. Parte del proceso de su acción para Espacios Revelados. Santiago de Chile, 2016. Foto: Benjamín Matte

Abraham Cruzvillegas. Obra efímera y temporal en las calles de Yungay. Parte del proceso de su acción para Espacios Revelados. Santiago de Chile, 2016. Foto: Benjamín Matte

C.M: Se ha hablado mucho del concepto de “autoconstrucción” como clave de tu trabajo. Y en tu charla de la Diego Portales hablabas del dato biográfico, de haber crecido en una toma, en la colonia de Ajusco, en la capital de México, donde la gente se las ingeniaba para inventarse las casas, donde todo siempre era inestable y se transformaba…

A.C: Eso tiene que ver con la identidad de uno, con este proceso de ir haciéndose en la contradicción, en la inestabilidad, en el cambio, en el error y en la mezcla de muchas cosas. Y este proceso puede tomar formas muy distintas.

C.M: Haces objetos, esculturas, instalaciones, dibujos, pero también escribes mucho, compones canciones, caminas, conversas y tiras los palitos… Es una interdisciplina radical la tuya

A.C: Más que eso, yo diría que es una indisciplina. Es asumir mi contradicción y mi imposibilidad de fijar algo y, desde ahí, abrirme a lo que pase.

C.M: Los grados de materialización varían muchísimo. Por ejemplo, la impresionante instalación que acabas de realizar en la Tate Modern de Londres, que era una presencia muy fuerte en el espacio, comparado con lo que ahora haces en Espacios Revelados, que es prácticamente invisible…

A.C: Sin embargo, lo más importante de la obra no es la materialidad, sino el proceso. Porque en las macetas podía crecer algo, o podía no crecer nada. Lo que había era la esperanza de que algo surgiera. Puede sonar cliché, pero es una obra que trata de la esperanza.

Vista de la instalación (registro documental, carretilla/asiento) "Untitled Non-Productive Activities", de Abraham Cruzvillegas, en Casa Libertad (Compañía 2784, Santiago de Chile), 2016. Foto: Benjamín Matte

Vista de la instalación (registro documental, carretilla/asiento) “Untitled Non-Productive Activities”, de Abraham Cruzvillegas, en Casa Libertad (Compañía 2784, Santiago de Chile), 2016. Foto: Benjamín Matte

Vista de la instalación (registro documental, carretilla/asiento) "Untitled Non-Productive Activities", de Abraham Cruzvillegas, en Casa Libertad (Compañía 2784, Santiago de Chile), 2016. Foto: Benjamín Matte

Vista de la instalación (registro documental, carretilla/asiento) “Untitled Non-Productive Activities”, de Abraham Cruzvillegas, en Casa Libertad (Compañía 2784, Santiago de Chile), 2016. Foto: Benjamín Matte

Esta serie de intervenciones y acciones improvisadas, temporales y efímeras realizadas por Cruzvillegas en espacios públicos del barrio Yungay llevan por título Untitled Non-Productive Activities. Un registro documental fue presentado como instalación en Casa Libertad, una de las sedes de Espacios Revelados.

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Catalina Mena

Es periodista especializada en artes visuales, área en la que participa activamente como curadora y crítica. Desde 1994 hasta la fecha ha realizado diversas curadurías y publicado más de 250 textos de arte en libros, catálogos y revistas especializadas como Art Nexus y Arte al Día. Su ensayo más difundido internacionalmente es "Tocar al otro", publicado en el libro Copiar el Edén, editado por Gerardo Mosquera (Editorial Puro Chile, 2006).