El Museo de la Solidaridad Salvador Allende (MSSA) inicia su programación 2016 con seis exposiciones que revisan tanto su colección como periodos o movimientos del pasado que han quedado en la trastienda de la historia del arte, como el arte Pop desarrollado fuera del eje anglosajón o los múltiples cruces entre arte, activismos y luchas sociales que se dieron en Latinoamérica durante los años 80, un periodo marcado por la violencia estatal y el auge de la doctrina neoliberal.

Las muestras se inauguran el sábado 9 de abril en el MSSA, y aquí te presentamos un adelanto.

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Elías Adasme, en “Ausencia Encarnada”, 2015. Cortesía: MSSA

Poner el cuerpo. Llamamientos de arte y política en los años ochenta en América Latina
Curadoras: Paulina Varas y Javiera Manzi
Co curadores: Isidro Parraguez y Nicole Cristi

Artistas: Elías Adasme, Agrupación de Plásticos Jóvenes, Anjeles Negros, Maris Bustamante, Gloria Camiruaga, Coordinador Cultural, Coordinador de Gremios del Arte, Guillermo Deisler, Luz Donoso, Paz Errázuriz, Fotorreporteros Argentinos, Gambas al Ajillo, Gang, Pedro Lemebel, Kena Lorenzini, Movimiento contra la tortura Sebastián Acevedo, Mujeres por la Vida, Museo Bailable, Luis Navarro, Hernán Parada, Solidarte, Janet Toro, Taller NN, Taller Sol, Unión Nacional por la Cultura, Sergio Zeballos

La exposición Poner el cuerpo. Llamamientos de arte y política en los años ochenta en América Latina retoma la pregunta por los múltiples cruces entre arte, activismos y luchas sociales en un periodo marcado por la violencia estatal y el auge de la doctrina neoliberal en los países de la región. En este escenario, poner el cuerpo supuso exponerse, e incluso sobreexponerse, frente a la censura, la pérdida, la desaparición. Fue un modo de reponer la ausencia de cuerpos individuales y la fragmentación de cuerpos colectivos, un medio desde donde se engendraron otras corporalidades y transgredieron fronteras nacionales. Es en estos movimientos de desobediencia y protesta en los que todo cuerpo, al exponerse, exhibe también la trama de la que forma parte.

La presente muestra vuelve sobre las prácticas artísticas del periodo desde aquel trazado de cruces, roces y redes subterráneas que las hicieron posibles. Se enfatiza la presencia de grupos que asumieron la autoría como expresión colectiva, y la de coordinadoras que reunieron a artistas, trabajadores culturales, estudiantes, sindicatos, pobladores y agrupaciones de derechos humanos. De este modo se pretende dar lugar a una lectura crítica que busca ampliar el repertorio de quienes instituyeron los centros y periferias del periodo.

Durante la dictadura cívico militar en Chile, ‘llamamiento’ era el nombre con que fueron conocidas las declaraciones que buscaron agitar y convocar a la acción colectiva en la lucha contra el régimen imperante. Los llamamientos no fueron llamados discretos, muy por el contrario, su nombre escrito en presente continuo indica el carácter de un llamado que no se agota, que no triunfa, pero que al mismo tiempo no establece cierre, ni dimisión. Retomar los llamamientos como documentos de archivo y ejercicio de enunciación, nos permite iluminar las resonancias contemporáneas de su potencia crítica.

Las diferentes salas del Museo contendrán una serie de registros documentales y obras de artistas relacionados con prácticas de activismo artístico, redes alternativas, corporalidades y disidencia sexual, así como escenas ‘under’ de los años ochenta a partir de fotografías, videos, audios, gráficas y publicaciones. En el acceso a la exposición se exhibirá el archivo de una de estas organizaciones político-culturales chilenas que en los años de mayor represión de la dictadura militar trazaron, pensaron y soñaron en cómo debía restaurarse la democracia en el ámbito de la cultura. Este archivo estará abierto a la consulta y se activará de diversas formas durante el período de la exposición.

Finalmente, esta exposición es también una propuesta situada en Chile de Perder la Forma Humana. Una imagen sísmica de los años ochenta en América Latina, curada por la Red de Conceptualismos del Sur, realizada en el Museo Centro de Arte Reina Sofía de Madrid en 2012 (itinerando al MALI, Lima, y MUNTREF, Buenos Aires). En el caso de la presente exposición se ha integrado una mayor participación de artistas nacionales y con ellos una relectura y expansión de los vínculos propuestos en la curaduría de Madrid.

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Franceso Mariotti, Eliminar las bases de sustentación del Imperialismo, 1968, serigrafía, Ed. 1/2. Cortesía: MSSA Franceso Mariotti, Eliminar las bases de sustentación del Imperialismo, 1968, serigrafía, Ed. 1/2. Cortesía: MSSA

Pop Crítico. Colección MSSA
Curaduría: Soledad García

Artistas: José Luis Coomonte, Equipo Crónica (Manuel Valdés, Rafael Solbes, y Juan Antonio Toledo), Öyvind Fahlström, Gerard Fromanger, Beatriz González, Eulalia Grau, Hans Karlewski, Natalia Lach-Lachowicz, Carol Law, Francisco Mariotti, Raúl Martínez, Joan Rabascall, Bernard Rancillac, Taller 4 Rojo (Diego Arango y Nirma Zárate), y Claudio Tozzi

Con un lenguaje directo y crítico sobre la realidad, el Pop aparece en la producción artística de los años sesenta en distintas ciudades del mundo gatillado por el auge de la cultura de masas, las competencias tecnológicas e industriales insertas tanto en la vida pública como privada. Aun cuando sus referentes más conocidos serán encontrados en los ambientes culturales de Estados Unidos e Inglaterra, esta exposición reúne obras de artistas que realizaron otros imaginarios paralelos y fuera del eje anglosajón, en contextos tan diferentes como Brasil, Cuba, Polonia o Suecia. Las singularidades de estos otros pop se encontrarán en un momento de efervescencia juvenil para vincularse con la realidad local, popular y cotidiana que se cruza con los eventos dramáticos transmitidos por los medios de comunicación, como las guerras y los abusos de poder político en la sociedad. Responder a la realidad, alterando, repitiendo o asimilando los materiales propios y reales que producía el mercado de cada país fue parte del imaginario Pop. En cada lugar obtuvo un rótulo distinto. Mientras que el término Pop cobraba repercusión en América Latina a través de las revistas y las noticias de las bienales (Venecia y Sao Paulo), su asimilación contaba con otras versiones y asimilaciones. Si en Francia, Brasil y Colombia se denominaba Nuevo Realismo, también cobraba alcances de nombre como Nueva Figuración o Nueva Objetividad.

Sin brillo glamoroso, ni complacencia de la realidad, el ‘Pop crítico’ convocado en esta muestra con obras de la colección del museo presenta contradicciones como la crítica y el uso de estereotipos sociales, el debate sobre las consignas anti-imperialistas y sus representaciones panfletarias de persuasión popular, las iconografías repetitivas o absurdas en sus mensajes.

El cuestionamiento de estos debates estará acompañado del involucramiento de los artistas con los eventos políticos y por la pregunta sobre su rol en la sociedad. Así como artistas se integran a los movimientos de lucha y a partidos políticos, despiertan las fricciones de los debates feministas sobre los mecanismos patriarcales de izquierda ante su exclusión e inequidad. Esta exposición rastrea esas posiciones tan diversas para observar la apertura reflexiva y vibrante de artistas en tiempos que reaccionaban y traducían los cambios que estaban ejerciendo las ideologías y los medios de comunicación en los comportamientos y valores de una identidad.

Un conjunto de las obras de esta exposición se inspira en el uso atractivo de los medios de comunicación comercial (periódicos, revistas, signos publicitarios, afiches en la calle, la música y la moda) los que son alterados mediante la experimentación de las técnicas gráficas (principalmente el collage, el fotomontaje y la serigrafía) y sus composiciones (el uso de colores planos con cuadriculas y viñetas).

Estas obras en sus visualidades y pensamientos resuenan frente a los aires de tensiones y cambios que forjaron la fundación del Museo de la Solidaridad en los setenta en Chile. Son crónicas de una época de convicción por encontrar y actuar en la modificación de un cambio en la sociedad.

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Javier Rodríguez. Cortesía: MSSA

Núcleo Contemporáneo
Revólver
Javier Rodríguez

Revólver, del artista visual Javier Rodríguez, utiliza el realismo fotográfico, la imagen de archivo, el cómic y un tipo de dibujo vinculado a una tradición gráfica/política latinoamericana para producir una especie de pop ácido, oscuro y contingente. El trabajo se construye en torno a dos relatos e imaginarios, ambos, del año 1965: el lanzamiento del disco de The Beatles llamado Revolver y la aparición del Movimiento de Izquierda Revolucionaria de Chile (MIR), entendiendo a estos como dos posibilidades de mundo distinto que se nos ofrecían a mediados de los años sesenta. Estos dos elementos centrales, más socavadamente, son cruzados por referencias a la publicidad y al espiritismo, otorgándoles, a los primeros, una atmósfera extraña, misteriosa y siniestra.

Revólver, explica Rodríguez, “se nutre de una detallada visualidad que se debate entre el cómic y la tradición heredada del grabado, y rescata lo anacrónico del dibujo como una estrategia de resistencia dentro de la vorágine que nos ha planteado la cultura visual de los últimos años, y ante una sociedad hipertecnologizada e instrumental”.

La exposición se vincula con el trabajo previo del artista, que ha desarrollado una línea de investigación que desde el dibujo, el realismo fotográfico, la instalación y las ciencias sociales, ha intentado unir dos tipos de imaginarios: los del mal y los de los medios de comunicación. Con éstos intenta producir incertidumbre frente a los sentidos y relatos que se desprenden de las imágenes mediáticas, televisivas, publicitarias y cinematográficas.

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Prueba de montaje de la obra de Carl Andre. Cortesía: MSSA

Restitución y resistencia: Carl Andre, 1972 – 2015
Curaduría: MSSA

Uno de los artistas estadounidenses que aceptó la invitación de Dore Ashton, crítica de arte y miembro del Comité Internacional de Solidaridad Artística por Chile (CISAC), para donar obra al Museo de la Solidaridad en 1972, fue Carl Andre. Para entonces, ya era una figura consagrada y clave del arte minimalista, al cual el Museo Guggenheim de Nueva York había dedicado una gran exposición retrospectiva en 1970. En esos años había conocido a Mario Pedrosa, presidente del CISAC y gestor principal del Museo de la Solidaridad, en la Trienal de la India, quien lo recuerda como “una gran figura de la resistencia contra el fascismo auspiciado por los estadounidenses”. Entonces, André donó 8 Leaden Ring (Anillo de 8 plomos), escultura a piso, realizada en 1970 y compuesta por ocho planchas de plomo que se unen para conformar un plano cuadrado, vacío en su centro. Sin embargo la obra no llegó a destino. Por su peso no fue enviada junto al primer grupo de piezas estadounidenses que arribó en octubre de 1972 (obras de su amigo Frank Stella y Adja Junkers, entre otros), sino que fue embarcada en abril de 1973 en el vapor Imperial con destino a Valparaíso junto a una escultura donada por el colombiano Eduardo Ramírez.

El Museo no cuenta con documentos que acrediten la llegada de esas obras al museo y se presume que ambas se hallaban en la aduana de Valparaíso al momento del golpe del 11 de septiembre. En 2014, André fue contactado por el MSSA en su residencia en Nueva York y propuso al museo que la obra fuese producida nuevamente para su incorporación en la colección y su encuentro con el público chileno: “Estaría muy complacido de aportar a la restauración de los conceptos de libertad y democracia”. Para el artista su obra fue destruida por el régimen de Pinochet y por ello la importancia simbólica de su restitución actual, la cual se materializa mediante la donación de una edición única, realizada en Chile por encargo del MSSA y bajo supervisión del artista.

Sobre la donación al Museo, Andre manifestó en una entrevista efectuada por el MSSA a fines del 2015, que “estaba al tanto de lo que pasaba en Chile. Estaba al tanto que EEUU y la CIA estaban conspirando para destruir el gobierno democráticamente elegido de Salvador Allende”. Recuerda específicamente sobre el trabajo donado que “estaba disponible y pensé que era una obra muy simbólica”.

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Obra de Frank Stella y otras de la colección del MSSA. Cortesía: MSSA Obra de Frank Stella y otras de la colección del MSSA. Cortesía: MSSA

Crónicas de Solidaridad y Resistencia. Colección MSSA
Curaduría: MSSA

Artistas: Alexander Calder, Albert Coma Estadella, Manuel Espinosa, Gontran Guanaes Netto, Alejandro Marcos, Joan Miró, Kazuya Sakai, Sebastián, María Simón, Frank Stella, Leopoldo Torres Agüero, y Víctor Vasarely

Las pinturas monumentales de los artistas Frank Stella y Kazuya Sakai se exhibirán este año junto a una selección de diez obras producidas entre 1969 y 1976, representativas de los principales estilos artísticos y temáticas abordadas por los artistas donantes del museo durante sus periodos fundacionales.

De las donaciones entregadas durante la etapa Solidaridad (1971-1973), en apoyo al proyecto socialista liderado por Salvador Allende, se incorporan a las ya mencionadas la emblemática pintura de Joan Miró realizada especialmente para la inauguración del Museo en 1972; una obra del pintor abstracto geométrico argentino Manuel Espinosa, cuyo destacado aporte en la renovación del lenguaje pictórico en Argentina está siendo relevado en investigaciones recientes; y la escultura estable de Alexander Calder enviada desde Francia.

De las donaciones entregadas durante la etapa Resistencia (1975-1990), en repudio a la dictadura en Chile, se exhibirán obras representativas del carácter diverso pero políticamente comprometido de este conjunto: una escultura del artista catalán Albert Coma Estadella, donada al Museo Internacional de la Resistencia Salvador Allende (MIRSA) en España; otra escultura del mexicano Sebastián, exhibida en 1977 en la muestra Chile-México; y obras entregadas al MIRSA en Francia: segundas donaciones de Victor Vasarely y del argentino Leopoldo Torres Agüero, una escultura de su coterránea María Simón, pinturas del español de nacionalidad argentina Alejandro Marcos, y del brasileño Gontran Guanaes Netto. Estos últimos vivían en París, como tantos otros artistas e intelectuales latinoamericanos que habían huido de las dictaduras instaladas en sus países.

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La obra desaparecida de Sol Lewitt

La obra desaparecida de Sol Lewitt
Curaduría: MSSA

A comienzos de octubre de 1972 llegó al Museo de la Solidaridad el primer conjunto de obras donadas por artistas estadounidenses a esta iniciativa político-cultural generada en apoyo a la Unidad Popular. Gestionadas por la crítica de arte norteamericana y miembro del Comité Internacional de Solidaridad Artística con Chile (CISAC), Dore Ashton, las obras reunidas en Nueva York eran representativas de las corrientes abstractas y minimalistas del momento y contemplaban nombres de artistas consagrados como Frank Stella, Robert Motherwell y Carl Andre.

La obra de Sol Lewitt fue enviada en el mismo cajón que la pintura de gran formato de Harvey Quaytman. Sin embargo, en el cajón no estaba dada esta indicación y por tratarse de una obra minimalista de carácter conceptual -dos cuadrados planos y tiras plásticas que debían usarse para amarrar un cuadrado al otro- la obra no fue comprendida y se pensó que se trataba de material de la obra de Quaytman.

Por ello fue necesario que el artista enviara un dibujo que permitiese identificarla e instruyera en su montaje. La aclaración llegó en abril de 1973, de puño y letra de Lewitt. Mario Pedrosa, presidente del CISAC, respondió agradeciéndole, pero no hay registros de que la obra haya sido incorporada en una de las dos exposiciones que el Museo de la Solidaridad realizó en abril de 1973, y su rastro se pierde tras el golpe de Estado de septiembre.

Sol Lewitt (Hartford, Connecticut, 1928 – Nueva York, 2007) fue una figura clave del minimalismo y del arte conceptual de la década de los sesenta en Estados Unidos, como también un artista políticamente comprometido que manifestó su oposición a la guerra de Vietnam. Además de su producción de obra, publicó textos fundamentales para el arte conceptual: Paragraphs on Conceptual Art en 1967 y Sentences on Conceptual Art en 1969.