El Museo de Arte Contemporáneo de Los Ángeles (MOCA) presenta hasta el 3 de enero de 2016 Magdalena Fernández, la primera gran exposición de la obra de la artista venezolana en un museo de Estados Unidos. Organizada por la curadora Alma Ruiz, la muestra cuenta con seis videos y una instalación de sitio específico en el MOCA Pacific Design Center de West Hollywood.

Artista venezolana muy conocida e influyente, Fernández ha construido su práctica sobre la base de la abstracción modernista latinoamericana que echó raíces en su país natal a principios del siglo XX. El trabajo multidisciplinario de Fernández incorpora luz, movimiento y sonido, siguiendo las tradiciones establecidas por sus compatriotas Gego (1912-1994), Alejandro Otero (1921-1990) y Jesús Rafael Soto (1923-2005).

La práctica artística de Fernández está profundamente conectada con el mundo natural, especialmente la fauna y la flora tropical de su ciudad natal, Caracas, así como con las sensibilidades formales modernistas. Su amplia experiencia en diseño gráfico -adquirida como estudiante en el Instituto de Diseño Fundación Neumann, y más tarde como diseñadora en el estudio del arquitecto y diseñador minimalista italiano AG Fronzoni (1923 a 2002)- ha influenciado enormemente los aspectos visuales, sensoriales y experienciales que distinguen su trabajo. La historiadora de arte Julia P. Herzberg describe a Fernández como «una de las exponentes más innovadoras de la abstracción geométrica contemporánea en las Américas».

Magdalena Fernández, 1pm006 (Ara ararauna), 2015; 1i015, 2015, video instalaciones. Cortesía: The Museum of Contemporary Art, Los Angeles. Foto: Josh White

Magdalena Fernández, 1i015, 2pmTG010, y 1pm006, 2015, video instalaciones, dimensiones variables. Cortesía: The Museum of Contemporary Art, Los Angeles. Foto: Josh White

En el video 1pm006 (Ara ararauna) (2006), Fernández crea un desorden temporal en una composición de otro modo disciplinada de formas geométricas azules, amarillas y verdes al intervenirlas bruscamente con los sonidos estridentes de una guacamaya, un pájaro tropical nativo de Venezuela.

1pmS011 (2011), un video de la serie Pinturas móviles, utiliza las frecuencias de sonido de ranas, pájaros y un gallo para animar imaginería abstracto-geométrica. En este trabajo, Fernández superpone capas de filas de puntos blancos de diferentes dimensiones sobre un fondo negro para lograr un efecto moiré. El video alude a las primeras obras ópticas de Jesús Rafael Soto, específicamente Déplacement d’un élément lumineux (1954).

Vista de la exposición Magdalena Fernández, en el MOCA Pacific Design Center. Cortesía: The Museum of Contemporary Art, Los Angeles. Foto: Josh White

Vista de la exposición Magdalena Fernández, en el MOCA Pacific Design Center. Cortesía: The Museum of Contemporary Art, Los Angeles. Foto: Josh White

La instalación 2i015 (Luciérnaga) (2015), creada para esta exposición, activa las escaleras que conducen a la galería del segundo piso. Con reminiscencias a las luciérnagas, el parpadeo de luces LED en esta obra dramática guía a los visitantes a través de un ambiente oscuro para crear el efecto de caminar por un campo abierto en una noche de verano.

El método que Fernández utiliza para titular sus obras es a la vez científico e intuitivo. Cada trabajo que hace en un año específico se numera secuencialmente comenzando con el numeral 1. Letras minúsculas, como segundo componente de sus títulos, indican el medio de la obra (por ejemplo, e representa estructura y la i significa instalación). Fernández también utiliza las iniciales minúsculas para designar series particulares, como pm para pintura móvil o dm para dibujo móvil. Al hacer referencia a artistas, incluye sus iniciales: PM significa Piet Mondrian y S es para Jesús Rafael Soto. Los tres últimos números de sus títulos indican el año en que se completó la obra, por ejemplo, 006 para 2006 y 011 para 2011. Por último, los nombres científicos de animales pertinentes se incluyen entre paréntesis. Cuando uno se familiariza con el sistema de Fernández, los títulos y el proceso de decodificarlos son una manera de comprometerse más con su constelación de ideas.