Combinando una estética hiperrealista única con profundos mensajes sociales, David LaChapelle (EEUU, 1963) ha instaurado un estilo propio ligado al Surrealismo-Pop que ha estado presente a lo largo de sus 30 años de carrera. Ya sea en sus trabajos en fotografía comercial o fotografía artística, las imágenes de LaChapalle son siempre coloridas, extravagantes, llenas de sensualidad y fantasía. El uso de la metáfora y el simbolismo es una constante en su obra, con referencias a escenas religiosas y obras de los grandes maestros.

David LaChapelle, Museo de Arte Contemporáneo (MAC), Parque Forestal, julio de 2015. Foto: Felipe Ugalde

David LaChapelle, Museo de Arte Contemporáneo (MAC), Parque Forestal, julio de 2015. Foto: Felipe Ugalde

La carrera fotográfica de LaChapelle comenzó en la década de los 80, cuando empezó a mostrar su obra en galerías de la ciudad de Nueva York. Su trabajo llamó la atención de Andy Warhol, quien le ofreció su primer trabajo como fotógrafo en la revista Interview. Eso le llevó a trabajar con Vogue, Vanity Fair, GQ, Rolling Stone y i-D, fotografiando estrellas como Madonna, Eminem, Pamela Anderson, Uma Thurman, Elizabeth Taylor, David Beckham, Jeff Koons, Leonardo DiCaprio, Britney Spears, Angelina Jolie y el mismo Warhol. Fue LaChapelle quien hizo el último retrato del Rey del Arte Pop. Esta imagen, junto con otras 90, forman parte de su primera exposición individual en Chile, David LaChapelle: Fotografías 1984-2013.

Financiada por la Fundación AMA y presentada y organizada por el Museo de Arte Contemporáneo (MAC), en Santiago de Chile, la exposición ofrece un amplio recorrido por el trabajo de LaChapelle, incluyendo sus series más recientes, Earth Laughs in Flowers (2008-2011) y Land Scape (2013). Internacionalmente conocido como fotógrafo, video artista y documentalista, LaChapelle ha desarrollado un trabajo vinculado en sus inicios con la producción de anuncios, publicidad y retratos de celebridades para revistas. En la última década, ha desarrollado una producción artística que critica la mercantilización, el consumo y la comida chatarra, el cuidado obsesivo del cuerpo y la liberación de su representación, registrando la desnudez desvinculada al pecado, la lujuria y la pornografía.

A finales de julio, cuando el artista vino a Santiago de Chile para abrir su exposición, conversamos de estos temas, incluyendo su retiro de la fotografía comercial en 2006 con el fin de volver a sus raíces, centrándose en la fotografía artística; lo que él considera es una imagen eficaz; y sus consejos para los jóvenes fotógrafos.

Vista de la exposición David LaChapelle. Fotografías 1983-2013, Museo de Arte Contemporáneo (MAC), Parque Forestal, Santiago de Chile, jul-sept 2015. Foto: Damaris Herrera. Cortesía: MAC

Vista de la exposición David LaChapelle. Fotografías 1983-2013, Museo de Arte Contemporáneo (MAC), Parque Forestal, Santiago de Chile, jul-sept 2015. Foto: Damaris Herrera. Cortesía: MAC

David LaChapelle, serie Land Scape. Vista de la exposición David LaChapelle. Fotografías 1983-2013, Museo de Arte Contemporáneo (MAC), Parque Forestal, Santiago de Chile, jul-sept 2015. Foto: Damaris Herrera. Cortesía: MAC

David LaChapelle, serie Land Scape. Vista de la exposición David LaChapelle. Fotografías 1983-2013, Museo de Arte Contemporáneo (MAC), Parque Forestal, Santiago de Chile, jul-sept 2015. Foto: Damaris Herrera. Cortesía: MAC

Vista de la exposición David LaChapelle. Fotografías 1983-2013, Museo de Arte Contemporáneo (MAC), Parque Forestal, Santiago de Chile, jul-sept 2015. Foto: Damaris Herrera. Cortesía: MAC

Vista de la exposición David LaChapelle. Fotografías 1983-2013, Museo de Arte Contemporáneo (MAC), Parque Forestal, Santiago de Chile, jul-sept 2015. Foto: Damaris Herrera. Cortesía: MAC

Alejandra Villasmil: Estudiaste arte durante un tiempo y pensaste que serías pintor. No terminaste la escuela secundaria. ¿Cómo pasaste de tu interés en el arte a tu práctica como fotógrafo?

David LaChapelle: Salí de la secundaria, en una escuela pública, cuando tenía quince años porque era víctima de bullying. Me fui a Nueva York y me quedé allí por dos años. Luego, a los diecisiete años, fui a la Escuela de Artes de la Universidad de Carolina del Norte (tienen un Programa de Escuela Secundaria). Postulé al Programa de Artes Visuales porque la matrícula era gratuita. Estaba realmente esperando entrar allí. Y fui admitido estrictamente sobre la base de mis fotografías, ya que mis notas eran un fracaso debido a que faltaba a la escuela.

A.V: ¿Cómo fue esa transición?

D.L: Aprendí fotografía allí. ¡Me encantó! Empecé a trabajar con el primer rollo de película, ya sabes, el de 36 fotos, de 35 mm, que es el típico de la escuela secundaria. Tomé fotos de todos mis amigos de la secundaria desnudos en mi dormitorio: bailarines de ballet, bailarines de danza moderna, en clásicas poses renacentistas… ya sabes, nada erótico; a mí y a mis amigos nos encantaba el Renacimiento. Los bailarines son los mejores modelos. Me enamoré de la danza. En Nueva York aprendí la disciplina pero también sobre todas las otras artes. En la escuela dibujé bailarines en sus presentaciones, tomando clases o durante los ensayos.

A.V: Definitivamente hay una influencia de la pintura europea clásica y del Renacimiento en su trabajo, y de hecho la pintura como medio informa gran parte de tu trabajo. Tus imágenes tienen una calidad pictórica, una cierta textura. Tus imágenes tienen cierta profundidad y aspecto material que es característico de la pintura. Técnicamente, ¿cómo logras eso?

D.L: Para mi la técnica es muy importante. He pasado muchos años en el cuarto oscuro. En la ciudad de Nueva York pasé seis años en laboratorios en blanco y negro y seis años en laboratorios de color, en estudios de fotografía, clubes nocturnos… Esto es lo que yo llamo la edad oscura de mi vida, porque yo estaba siempre en la oscuridad… en el cuarto oscuro, o en las discotecas (risas). La técnica, la claridad de una imagen, son muy importantes para mí. No me gustan mis fotografías en Instagram o en computadores porque no le hacen justicia a mi trabajo. Esta (y apunta a las salas del museo) es siempre la mejor manera de ver mis imágenes, de comprenderlas de verdad porque realmente se puede ver la técnica involucrada en ellas. La claridad de las imágenes es muy importante, no sólo en términos de que la imagen esté libre de granos o píxeles, o de cómo exactamente la quiero técnicamente, sino también en cuanto a la claridad de propósito, de significado, a la claridad del concepto o lo que quiero comunicar. Eso es igualmente importante. Además de eso está el equilibrio en la estética, la forma como se ven las cosas, la belleza de éstas.

Vista de la exposición David LaChapelle. Fotografías 1983-2013, Museo de Arte Contemporáneo (MAC), Parque Forestal, Santiago de Chile, jul-sept 2015. Foto: Damaris Herrera. Cortesía: MAC

Vista de la exposición David LaChapelle. Fotografías 1983-2013, Museo de Arte Contemporáneo (MAC), Parque Forestal, Santiago de Chile, jul-sept 2015. Foto: Damaris Herrera. Cortesía: MAC

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David LaChapelle, Last Supper, 2003, impresión cromogénica ©David LaChapelle

Creo que polarizo a la gente porque piensan en mí como un fotógrafo de celebridades y moda pero también como un fotógrafo artístico. Pero no es asunto mío lo que la gente realmente piense de mí

A.V: El proceso es parte de lo que marca tu estilo. ¿Podrías comentarnos un poco más sobre cómo compones una imagen?

D.L: Es intuitivo. Yo armo la escena y, de manera intuitiva, simplemente sucede. Nunca he pensado en un estilo o cosas así. Se trata sólo de lo que me atrae. Los colores, la construcción de los escenarios, los dibujos, las acuarelas, los bocetos… todos se hacen al principio. Así que nunca he pensado en un estilo. Pero ponemos mucho trabajo en ello. Definitivamente se comienza con el concepto: lo que quiero decir dicta qué colores elijo, cómo se verán los sets, cómo se verá todo al final.

A.V: De hecho, para mí, más que un fotógrafo eres un productor de imágenes. Pero hablemos acerca de tu transición de fotógrafo comercial a fotógrafo artístico. Dejaste la fotografía comercial en el año 2006. ¿Qué ha ocurrido en estos últimos diez años?

D.L: Realmente la abandoné porque me mudé a Maui (Hawai) y no sabía que volvería a mostrar de nuevo en galerías porque ya era un nombre importante en las revistas de moda, y entre las celebridades. No pensé que mi trabajo sería aceptado en las galerías o en el mundo del arte. Para mí no era una opción.

A.V: ¿Por qué pensabas que no serías aceptado?

D.L: No creí que las galerías estarían interesadas en que exhibiera como artista. En ese momento había una fuerte línea divisoria entre la fotografía artística y la fotografía comercial. No se podía cruzar esa línea.

A.V: Claro. Hoy en día estas cosas están más entrelazadas…

D.L: Si, ¡cambió!

A.V: ¿Era tabú en ese entonces?

D.L: En la década de los 2000 veías a Murakami firmando bolsos LV de 30.000 dólares en medio de un museo. Keith Haring abrió la Pop Shop en 1986 en el Downtown de Manhattan y los críticos lo desgarraron por comercializar su trabajo cuando en realidad estaba vendiendo camisetas y chapas a 50 centavos e invitando a los niños del Bronx a pasar el rato allí. Es decir, los jóvenes podían tener acceso al mundo del arte también. Él estaba haciendo su trabajo accesible, él no estaba haciendo dinero con eso. Así de lejos hemos llegado. Creo que polarizo a la gente porque piensan en mí como un fotógrafo de celebridades y moda pero también como un fotógrafo artístico. Pero no es asunto mío lo que la gente realmente piense de mí.

Vista de la exposición David LaChapelle. Fotografías 1983-2013, Museo de Arte Contemporáneo (MAC), Parque Forestal, Santiago de Chile, jul-sept 2015. Foto: Damaris Herrera. Cortesía: MAC

Vista de la exposición David LaChapelle. Fotografías 1983-2013, Museo de Arte Contemporáneo (MAC), Parque Forestal, Santiago de Chile, jul-sept 2015. Foto: Damaris Herrera. Cortesía: MAC

Vista de la exposición David LaChapelle. Fotografías 1983-2013, Museo de Arte Contemporáneo (MAC), Parque Forestal, Santiago de Chile, jul-sept 2015. Foto: Damaris Herrera. Cortesía: MAC

Vista de la exposición David LaChapelle. Fotografías 1983-2013, Museo de Arte Contemporáneo (MAC), Parque Forestal, Santiago de Chile, jul-sept 2015. Foto: Damaris Herrera. Cortesía: MAC

David LaChapelle, retrato de Britney Spears. Vista de la exposición David LaChapelle. Fotografías 1983-2013, Museo de Arte Contemporáneo (MAC), Parque Forestal, Santiago de Chile, jul-sept 2015. Foto: Damaris Herrera. Cortesía: MAC

David LaChapelle, retrato de Britney Spears. Vista de la exposición David LaChapelle. Fotografías 1983-2013, Museo de Arte Contemporáneo (MAC), Parque Forestal, Santiago de Chile, jul-sept 2015. Foto: Damaris Herrera. Cortesía: MAC

A.V: Tu trabajo ha cambiado entonces…

D.L: Ha crecido.

A.V: Veo cambios en cuanto a la temática. En esta exhibición presentas estos nuevos paisajes privados de la figura humana, que se quedan fuera de tus series de trabajos con el cuerpo humano. El género en tu obra ha pasado del retrato al paisaje a la naturaleza muerta.

D.L: Sí, pero sigo trabajando con la figura humana a pesar de que algunas obras en esta serie (Land Scape, Earth Laughs in Flowers, Gas) no la tienen. El trabajo ha cambiado sólo porque estoy cambiando. Mis intereses son diferentes de lo que eran hace veinte años. Es de esperar que a medida que envejecemos y maduramos pensamos el mundo de manera diferente. No hay crecimiento de otra manera. Crecemos y ojalá mejoramos a medida que envejecemos. Ahora que miro mi trabajo del período en que estaba trabajando en revistas, me doy cuenta de que a veces quise crear estas imágenes escapistas y humorísticas porque eran tiempos muy oscuros (del SIDA)… la gente necesitaba imaginería escapista. Yo estaba feliz haciendo eso, pero a veces te dan ganas de hacer otras cosas. A medida que envejeces tus pensamientos sobre la vida evolucionan y es de esperar que tu trabajo evolucione junto con estas nuevas ideas. Tus pasiones, tu honestidad… pones todo eso en tu trabajo. A veces la gente quiere que te quedes haciendo lo que hacías en los años 90, pero hay un montón de gente que hace eso de todos modos. He influenciado muchos jóvenes fotógrafos, así que ya no necesito hacer eso (risas).

David LaChapelle, American Jesus: Hold Me, Carry Me Boldly 2008-2011, impresión cromogénica ©David LaChapelle

David LaChapelle, American Jesus: Hold Me, Carry Me Boldly 2008-2011, impresión cromogénica ©David LaChapelle

Recuerdo con cariño a Andy; aprendí de él. Sólo me dijo una cosa relacionada con la fotografía: «Haz lo que quieras. Sólo asegúrate de que todo el mundo se vea bien»… que es algo que yo sabía, pero él me lo confirmó

A.V: Has llevado la imagen digital a sus límites. Leí en una entrevista que para American Jesus: Hold Me, Carry Me Boldly (2009) utilizaste a un imitador de Michael Jackson y pasaste semanas y semanas moviendo pixeles para crear el rostro de Michael Jackson de alrededor de 1990…

D.L: He dicho un montón de cosas sobre esa foto. Es un poco un misterio. El New York Times escribió que éramos buenos amigos, luego el New York Post dijo que él era un imitador… así que todo depende en creer lo que lees. La gente creía un montón de mentiras sobre Michael cuando estaba vivo, así que deliberadamente he dicho cosas contradictorias sobre esa fotografía. No siempre se puede creer lo que lee.

David LaChapelle, Andy Warhol: Last Sitting, November 22, 1986 ©David LaChapelle

David LaChapelle, Andy Warhol: Last Sitting, November 22, 1986 ©David LaChapelle

A.V: Otra gran celebridad que conociste fue Andy Warhol. ¿Podrías por favor compartir la historia que hay detrás de tu trabajo Andy Warhol: Last Sitting, el último retrato de Warhol?

D.L: Sí, fue la última fotografía de él, porque él murió poco después de eso.

A.V: ¿Cómo lo conociste? ¿Cómo lo recuerdas?

D.L: Lo veía mucho en discotecas y cosas por el estilo, pero no fue hasta después que hice muchas fotografías que quise que las viera. Fui al concierto de Psychedelic Furs y él estaba allí y le dije: «Tengo algunas fotografías… ya sabes» … y él me dijo: «Oh … OK» …. En ese momento yo estaba teniendo una exposición en una galería. Era 1984. Él llevó gente de la revista (Interview) a ver esa exposición. Luego fui a sus oficinas. Me dieron mi primer trabajo y me dejaron trabajando para los números subsiguientes. Me encantó. Me encantó estar cerca de él. Toda la gente de Interview eran realmente estimulante. Era un gran equipo y sigo siendo amigo de mucha gente allí. Era la revista mundial de la cultura popular. Fue muy emocionante ver mis fotos publicadas ahí. Eso me llevó a trabajar para otras revistas. Recuerdo con cariño a Andy; aprendí de él. Sólo me dijo una cosa relacionada con la fotografía: «Haz lo que quieras. Sólo asegúrate de que todo el mundo se vea bien»… que es algo que yo sabía, pero él me lo confirmó.

A.V: ¿Cuándo sabes que algo se ve bien?

D.L: Me gusta que la gente se vea bien. Hay suficiente fealdad en el mundo. Eres artista y sabes cuando algo es bello, aunque la belleza también está en los ojos de quien la mira. Sólo porque alguien es gordo no significa que sea feo. Así que se trata de encontrar la belleza en los lugares más inesperados. Pero no exploto a la gente. Hay suficientes fotógrafos que hacen eso. Y hay suficiente oscuridad y fealdad en las noticias, en las calles, y en nuestra vida cotidiana.

David LaChapelle, Deluge, 2006. Vista de la exposición David LaChapelle. Fotografías 1983-2013, Museo de Arte Contemporáneo (MAC), Parque Forestal, Santiago de Chile, jul-sept 2015. Foto: Damaris Herrera. Cortesía: MAC

David LaChapelle, Deluge, 2006. Vista de la exposición David LaChapelle. Fotografías 1983-2013, Museo de Arte Contemporáneo (MAC), Parque Forestal, Santiago de Chile, jul-sept 2015. Foto: Damaris Herrera. Cortesía: MAC

David La Chapelle, After the Deluge - Statue, 2008-2011, impresión cromogénica ©David LaChapelle

David La Chapelle, After the Deluge – Statue, 2008-2011, impresión cromogénica ©David LaChapelle

Hay cosas buenas que se encuentran en la Biblia, o en las enseñanzas de Buda, o en los pueblos nativos de América y su relación con la tierra y el suelo, y ahora estamos descubriendo que no eran ignorantes, que eran altamente inteligentes… vivían de forma sostenible y ahora sabemos que tenemos que vivir de forma sostenible

A.V: En la serie Diluvio (Deluge) hay esta sensación de caos, de final apocalíptico. ¿Cuál es el mensaje que quieres transmitir detrás de estos espacios inundados?

D.L: Esa serie proviene del Libro del Génesis, de la narrativa del diluvio de Noé. Vivimos en tiempos en que la codicia gobierna el planeta. Algunos científicos dicen que estamos en la sexta extinción. A veces a un paciente se le diagnostica cáncer y empieza a pensar en lo que puede dar, cambia su vida, sus prioridades… Se ilumina a través del cáncer, a través del diagnóstico. Nuestra sociedad, nuestra cultura, a nivel mundial, ha sido diagnosticada con cáncer terminal en muchos niveles. Es increíble que ahora nuestro entretenimiento es como el terrorismo. Somos una sociedad enferma. La mayor parte de nuestro entretenimiento gira en torno al asesinato, los asesinos en serie, la tortura, la brutalidad, la crueldad… dejamos que nuestros niños vean videojuegos mucho más de lo que les dejamos ver el pezón de una mujer desnuda. Este es un mundo jodido.

A.V: Eso es lo que dijo Larry Flynt… ¿Cuál es su relación con el Catolicismo y cómo la imaginería y el simbolismo del Catolicismo sirven como metáforas para comunicar temas sociales?

D.L: Me crié católico. Mi tío es sacerdote… Hector LaChapelle, el hermano de mi padre. Mi madre lo llamaba «Holy Hector the Money Collector» (risas). Mi madre encontró a Dios en la naturaleza; esa era su Catedral. Ella es muy solitaria, no tenía muchas amigas. Trabajó duramente para levantar a sus hijos. Realmente me enseñó sobre el amor, el respeto y la empatía por los animales y las plantas, sobre el disfrute y la paz de la naturaleza. Y mi padre era católico, así que tengo esta dualidad de influencias. Hay belleza en ambos lugares. Creo que la gente condena a la Iglesia Católica con demasiada facilidad. Por supuesto, puedes encontrar gente en la Iglesia que está contaminada: ha habido malos Papas, sí, ha habido malos sacerdotes, sí, ha habido gente mala en la Iglesia, sí…

A.V: ¿Has tenido algún tipo de crítica o malas reacciones de la Iglesia Católica?

D.L: Cuando hice la foto de Kanye West como un Jesús negro, la Iglesia Católica la condenó porque es un rapero. Creo que a veces la Iglesia usa estas cosas para distraer a la gente de los verdaderos problemas. Pero ahora tenemos un Papa que parece estar más iluminado. Al menos dice: «No juzgo a la gente»… eso es lo que enseña la Biblia, eso es lo que enseña Jesús. Y sé que hay gente buena en la Iglesia, y que hay artistas que han trabajado para la Iglesia (Michelangelo fue uno de ellos), y que hay personas anónimas que pusieron los primeros ladrillos para algunas de las hermosas catedrales de todo el mundo que han sobrevivido a la guerras. Eran devotos, gente hermosa que siguió las verdaderas enseñanzas de Cristo. Jesús dijo: «No juzgues a las personas, perdónalas». Hay hermosas parábolas de la Biblia que se basan en la naturaleza. Pero luego tienes a toda esta gente, fundamentalistas, que usan la religión como un arma y la utilizan para matar. La Iglesia Católica lo hizo con las Cruzadas. A mi me gusta más la idea de un Cristo como un pastor con su rebaño. Hay cosas buenas que se encuentran en la Biblia, o en las enseñanzas de Buda, o en los pueblos nativos de América y su relación con la tierra y el suelo, y ahora estamos descubriendo que no eran ignorantes, que eran altamente inteligentes… vivían de forma sostenible y ahora sabemos que tenemos que vivir de forma sostenible.

David LaChapelle, Courtney Love: Pieta, 2006, impresión cromogénica ©David LaChapelle

David LaChapelle, Courtney Love: Pieta, 2006, impresión cromogénica ©David LaChapelle

I’m interested in the greater world. I’m interested in using photography to reach people, not just the people in the art world. That’s just too small

A.V: La Piedad es una de las representaciones que se repite a menudo en tu trabajo. ¿Por qué?

D.L: Porque es el símbolo de la mayor pérdida: la madre que pierde a un hijo. Es una de las escenas más famosas de la historia del arte, pero yo quería también representar la muerte pequeña, es decir, no sólo a María y su hijo Jesús, sino también otras muertes que la gente no ve, como la mujer que es drogadicta y su novio que está muriendo de SIDA. Como en la foto de Courtney (Love) … yo acababa de retratar a Kanye como un Jesús negro, así que quería hacer al Jesús rubio con mi amigo y Courtney …

A.V: Tratas temas universales: miedo, esperanza, la muerte, el sentido de la vida y la presencia de lo divino y lo sublime en el mundo. ¿Cómo ves a los artistas hoy en día en relación con estos temas en su trabajo?

D.L: No paso mucho tiempo viendo obras de arte contemporáneo porque estoy ocupado haciendo las mías, y cuando no estoy haciendo eso, me gusta pasear y estar en la naturaleza. Me gusta estar en Maui, aislado. Gran parte del arte contemporáneo que veo, no lo entiendo muy bien. Tienes que leer mucho sobre él para comprender realmente lo que el artista está tratando de decir. En cierto modo, veo tendencias en el arte, y hay mucha mercantilización en el mundo del arte con lo de los precios de subasta y esas cosas. Me siento muy apartado de eso. Nunca me he sentido parte del mundo del arte, como tampoco me he sentido parte del mundo de la moda.

A.V: ¿Ves afinidades entre el actual mundo del arte y el mundo de la moda?

D.L: El mundo del arte puede ser más fashion que el propio mundo de la moda, y tiene tendencias al igual que el mundo de la moda. En el mundo de la moda tu vas a los desfiles: la New York Fashion Week, ready-to-wear… y en el mundo del arte vas a Art Basel o Frieze London. Es lo mismo. Pero yo no estoy interesado en estos pequeños mundos, estoy interesado en el gran mundo: más allá de la moda o el arte. Estoy interesado en el uso de la fotografía para llegar a la gente, no sólo a las personas en el mundo del arte. Eso es demasiado pequeño.

David La Chapelle, Eminem: About to Blow, 1999. Vista de la exposición David LaChapelle. Fotografías 1983-2013, Museo de Arte Contemporáneo (MAC), Parque Forestal, Santiago de Chile, jul-sept 2015. Foto: Damaris Herrera. Cortesía: MAC

David La Chapelle, Eminem: About to Blow, 1999. Vista de la exposición David LaChapelle. Fotografías 1983-2013, Museo de Arte Contemporáneo (MAC), Parque Forestal, Santiago de Chile, jul-sept 2015. Foto: Damaris Herrera. Cortesía: MAC

A.V: ¿Qué has aprendido de fotografiar a celebridades? ¿Qué extrañas de eso?

D.L: Lo disfruté en el momento en que estaba en ello. En un momento dado, di un paso adelante. Aprendí un montón de cosas. Crecí.

A.V: ¿Todavía tiene algún impacto en lo que estás haciendo ahora como fotógrafo?

D.L: Aprendí en las revistas cómo comunicar de forma rápida con una imagen… y nuestro mundo actual se está moviendo tan rápido… Me encanta la fotografía porque detiene el tiempo. Tenemos que bajar la velocidad. La imagen fija tiene un nuevo rol de mayor importancia que nunca.

A.V: Y trabajando para revistas también aprendiste a trabajar con un equipo. No eres el tipo de fotógrafo idealizado, el fotógrafo romántico que trabaja solo en el estudio o en la calle. De alguna manera, eres un director de arte.

D.L: Tengo un equipo, pero también paso mucho tiempo solo haciendo los dibujos y los bocetos y luego trabajo con las imágenes por mí mismo. El registro lo hacemos como un equipo. Estoy muy involucrado en la construcción de los sets, la impresión y cada aspecto de la escena que quiero fotografiar. Es como el artista que hace instalación: tiene que estar ahí. Bueno, algunos de ellos tienen que estar. Estoy muy involucrado en todos los pasos. La impresión es muy importante para mí. La técnica es muy importante para mí, como he dicho antes.

A.V: Tu trabajo es altamente manual y elaborado…

D.L: Me encanta lo hecho mano. Me encanta hacer cosas. En estas fotos, elegí todo: el esquema de color… el papel, por ejemplo, tiene que darme algunos parámetros para trabajar…

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Vista de la exposición David LaChapelle. Fotografías 1983-2013, Museo de Arte Contemporáneo (MAC), Parque Forestal, Santiago de Chile, jul-sept 2015. Foto: Damaris Herrera. Cortesía: MAC

David LaChapelle, serie Still Life, 2009-2012.Vista de la exposición David LaChapelle. Fotografías 1983-2013, Museo de Arte Contemporáneo (MAC), Parque Forestal, Santiago de Chile, jul-sept 2015. Foto: Damaris Herrera. Cortesía: MAC

David LaChapelle, serie Still Life, 2009-2012.Vista de la exposición David LaChapelle. Fotografías 1983-2013, Museo de Arte Contemporáneo (MAC), Parque Forestal, Santiago de Chile, jul-sept 2015. Foto: Damaris Herrera. Cortesía: MAC

David LaChapelle, Negative Currency Project: US Dollar, 1990-2008. Vista de la exposición David LaChapelle. Fotografías 1983-2013, Museo de Arte Contemporáneo (MAC), Parque Forestal, Santiago de Chile, jul-sept 2015. Foto: Damaris Herrera. Cortesía: MAC

David LaChapelle, Negative Currency Project: US Dollar, 1990-2008. Vista de la exposición David LaChapelle. Fotografías 1983-2013, Museo de Arte Contemporáneo (MAC), Parque Forestal, Santiago de Chile, jul-sept 2015. Foto: Damaris Herrera. Cortesía: MAC

Vista de la exposición David LaChapelle. Fotografías 1983-2013, Museo de Arte Contemporáneo (MAC), Parque Forestal, Santiago de Chile, jul-sept 2015. Foto: Damaris Herrera. Cortesía: MAC

Vista de la exposición David LaChapelle. Fotografías 1983-2013, Museo de Arte Contemporáneo (MAC), Parque Forestal, Santiago de Chile, jul-sept 2015. Foto: Damaris Herrera. Cortesía: MAC

David La Chapelle, Earth Laughs in Flowers - Wilting Gossip, 2008-2011, impresión cromogénica ©David LaChapelle

David La Chapelle, Earth Laughs in Flowers – Wilting Gossip, 2008-2011, impresión cromogénica ©David LaChapelle

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Vista de la exposición David LaChapelle. Fotografías 1983-2013, Museo de Arte Contemporáneo (MAC), Parque Forestal, Santiago de Chile, jul-sept 2015. Foto: Damaris Herrera. Cortesía: MAC

Vista de la exposición David LaChapelle. Fotografías 1983-2013, Museo de Arte Contemporáneo (MAC), Parque Forestal, Santiago de Chile, jul-sept 2015. Foto: Damaris Herrera. Cortesía: MAC

Vista de la exposición David LaChapelle. Fotografías 1983-2013, Museo de Arte Contemporáneo (MAC), Parque Forestal, Santiago de Chile, jul-sept 2015. Foto: Damaris Herrera. Cortesía: MAC

Tienes que oír tu propia voz. Tu intuición es tu GPS

A.V: En una frase, ¿qué es una imagen eficaz?

D.L: La que llega a la gente.

A.V: ¿Y qué le aconsejarías a los jóvenes fotógrafos y estudiantes de fotografía?

D.L: Yo les aconsejaría no ir a la universidad, sino obtener experiencia de trabajo a través de pasantías. No contraer una deuda para estudiar fotografía sino estudiar Historia del Arte, algo que se puede hacer online y de forma gratuita, o tomando clases de noche en una universidad de forma gratuita. Nadie te va a preguntar si fuiste a la universidad o dónde te graduaste. Ellos están interesados sólo en tus fotografías. Mi otro consejo para ellos es sólo fotografiar lo que realmente les emociona. Que busquen eso y apaguen todos los dispositivos y eviten distracciones. Que no miren revistas de arte, que no vayan a las galerías, sino que busquen inspiración por ahí: en la naturaleza y en su interior. Porque no hay hoja de ruta para convertirse en artista. Tienes que oír tu propia voz. Tu intuición es tu GPS.

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Alejandra Villasmil

Nace en Maracaibo (Venezuela) en 1972. Es Directora y Fundadora de Artishock. Licenciada en Comunicación Social, mención audiovisual, por la Universidad Católica Andrés Bello (Caracas, Venezuela, 1994), con formación libre en arte contemporáneo (teoría y práctica) en escuelas de Nueva York (1997-2007). En Nueva York trabajó como corresponsal sénior para la revista Arte al Día International (2004-2007) y como corresponsal de Cultura de la agencia española de noticias EFE (2002-2007). En Chile fue encargada de prensa y difusión para el Museo de Artes Visuales (MAVI), Galería Gabriela Mistral, Galería Moro y la Bienal de Video y Artes Mediales.