My Buenos Aires es una ambiciosa exposición que lleva la contraria a una visión romántica de Buenos Aires. Lo que sus curadoras, Paula Aisemberg y Albertine de Galbert, buscan presentar al público de la maison rouge no es una ilustración de la ciudad, ni un palmarés de los artistas argentinos, sino una sensación, una experiencia de las dinámicas puestas en marcha en la capital argentina.

DSC_6171

Vista de la exposición My Buenos Aires en la maison rouge, París, 2015. Cortesía: maison rouge

DSC_6135

Vista de la exposición My Buenos Aires en la maison rouge, París, 2015. Cortesía: maison rouge

DSC_6226

Vista de la exposición My Buenos Aires en la maison rouge, París, 2015. Cortesía: maison rouge

El recorrido de la exposición se articula como una deambulación, un vaivén entre lo político y lo íntimo, entre el espacio público, lo doméstico y el inconsciente. La inestabilidad, la tensión y la explosión, lo encubierto, lo encriptado y lo extraño son algunos de los temas alrededor de los cuales se articula esta muestra, que podrá visitarse hasta el 20 de septiembre de 2015.

El visitante encontrará en su camino reliquias de fachadas, andamios mutantes, capós de coches, nudos de autopistas, casas quemadas y estatuas sin cabeza. Deberá descifrar lenguajes codificados, dejarse llevar por la música de la ciudad y por el roce de los ventiladores. Luego, a la caída de la noche, podrá instalarse en un viejo sofá para escuchar un tango rasposo, atravesar las ruinas reconstruidas de una cocina que hace como si nada hubiera pasado, u observar su reflejo en la tinta negra de una fuente en mármol blanco. Se hundirá en un ensueño lleno de desdoblamientos extrañamente inquietantes, de personajes sin rostro que caen del cielo, para despertarse en la dulzura mullida de un pastel de bodas hecho de estuco.

Con más de sesenta artistas y abordando todos los medios, de la instalación a la pintura, pasando por la escultura, el video y la fotografía, My Buenos Aires presenta cuatro generaciones de artistas. Algunos muy conocidos, como León Ferrari, Guillermo Kuitca o Jorge Macchi, comparten espacio con otros por descubrir. Más de quince de ellos viajaron a París para instalar su obra o producir instalaciones in situ. La exposición es una invitación a adentrarse en el misterio de Buenos Aires sin intentar resolverlo, a experimentar la inquietante extrañeza de sus desdoblamientos.

DSC_6202

Vista de la exposición My Buenos Aires en la maison rouge, París, 2015. Cortesía: maison rouge

DSC_6195

Vista de la exposición My Buenos Aires en la maison rouge, París, 2015. Cortesía: maison rouge

DSC_6219

Vista de la exposición My Buenos Aires en la maison rouge, París, 2015. Cortesía: maison rouge

DSC_6177

Vista de la exposición My Buenos Aires en la maison rouge, París, 2015. Cortesía: maison rouge

Un mapeo sociológico y cultural

My Buenos Aires no es tan solo una exposición sino también una investigación que ha derivado en un mapeo de la escena de la ciudad, sus costumbres, geografía y contexto socioeconómico. Estas observaciones son presentadas a la manera de breves ensayos en el catálogo. Así, por ejemplo, en el campo de las artes visuales, las curadoras apuntan que las décadas de crisis y de apañamiento tienen el mérito de haber forjado una comunidad artística solidaria, la cual, a pesar de las rivalidades y de los desacuerdos, hace bloque frente a la adversidad. Para paliar la falta de infraestructuras y de formación, los artistas abren sus propios talleres, u organizan charlas, la mayoría de las veces en sus propias casas, para hacer que las ideas circulen y repercuten.

Quienes logran integrar el mercado del arte internacional no dudan en dar de su propio dinero para sostener la creación local. La beca atribuida por el pintor Guillermo Kuitca, por ejemplo, ha permitido que toda una generación de artistas entre 1991 y 2011 tenga acceso a un taller y a un encaminamiento crítico y técnico para desarrollar sus obras. La página Bola de Nieve, iniciativa gratuita lanzada en el 2005 por la revista Ramona, es una base de datos en imágenes donde cada artista invita a otro, formando así una cadena infinita. Hoy, 1.135 artistas presentan sus obras allí. Bajo este mismo espíritu, no es raro que un artista recomiende ver el taller de otro primero, accediendo a dejar la visita del suyo para otro día.

En sólo algunos años, la cartografía del arte contemporáneo porteño ha sufrido cambios considerables y un equilibrio nuevo se ha instalado entre los diferentes barrios de la ciudad. La escena artística se extiende y abandona poco a poco el centro. De este modo, la galería Ruth Benzacar, que celebra sus cincuenta años de existencia, deja la histórica calle Florida para instalarse en el oeste de Palermo. Al norte de la ciudad nacen nuevos lugares como el Hotel de los Inmigrantes. Más arriba, el Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti comprende un parque de esculturas que rinden homenaje a los desaparecidos de la dictadura, además de un centro cultural que presenta exposiciones de arte contemporáneo. La universidad privada Di Tella, de pasado célebre, lanzó en 2010 un programa de investigación experimental bajo la dirección de la historiadora y curadora Inés Katzenstein. Al sur, el MAMBA (Museo de Arte Moderno de Buenos Aires) vive una verdadera revolución bajo el impulso de su nueva directora Victoria Noorthoorn.

El microcentro sigue siendo el eje neurálgico de la ciudad, y el corazón de su historia. Numerosas galerías y espacios de arte como la Fundación Osde permanecen en esta zona. Es sobre la plaza de Mayo, que protestan los descontentos, y nuevos proyectos artísticos han nacido justo debajo del obelisco. Esta nueva configuración de los espacios de arte perfila una ciudad que parece tomar aliento, que estira sus alas antes de lanzarse al vuelo. Falta por descubrir en qué dirección volará.

My Buenos Aires se inscribe además en un ciclo de exposiciones que la maison rouge dedica a ciudades, ciclo que se inició en el verano del 2011 con la ciudad de Winnipeg en Canadá, seguida por Johannesburgo en Sudáfrica.

DSC_6115

Vista de la exposición My Buenos Aires en la maison rouge, París, 2015. Cortesía: maison rouge

DSC_6213

Vista de la exposición My Buenos Aires en la maison rouge, París, 2015. Cortesía: maison rouge

DSC_6145

Vista de la exposición My Buenos Aires en la maison rouge, París, 2015. Cortesía: maison rouge

DSC_6150

Vista de la exposición My Buenos Aires en la maison rouge, París, 2015. Cortesía: maison rouge

Artistas

Roberto Aizenberg (1928-1996)

Nicanor Araoz (1981)

Marcela Astorga (1965)

Hugo Aveta (1966)

Nicolás Bacal (1985)

Ernesto Ballesteros (1963)

Eduardo Tomás Basualdo (1977)

Diego Bianchi (1969)

Joaquín Boz (1987)

Marcelo Brodsky (1954)

Eugenia Calvo (1976)

Gabriel Chaile (1985)

Nicola Costantino (1964)

Ariel Cusnir (1981)

Julián D’Angiolillo (1976)

Flavia Da Rin (1978)

Marina De Caro (1961)

Andrés Denegri (1975)

Mirtha Dermisache (1940-2012)

Sebastián Diaz Morales (1975)

Matías Duville (1974)

Leandro Erlich (1973)

Tomás Espina (1975) & Martin Cordiano (1975)

León Ferrari (1920-2013)

Ana Gallardo (1958)

Alberto Goldenstein (1951)

Gabriela Golder (1971)

Max Gómez Canle (1972)

Sebastián Gordin (1969)

Jorge Gumier Maier (1953)

Luján Fúnes (1944)

Graciela Hasper (1966)

Carlos Herrera (1976)

Carlos Huffmann (1980)

Magdalena Jitrik (1966)

Fabio Kacero (1961)

Guillermo Kuitca (1961)

Fernanda Laguna (1972)

Luciana Lamothe (1975)

José Luis Landet (1977)

Martín Legón (1981)

Catalina León (1981)

José León (1982)

Marcos López (1958)

Jorge Macchi (1963)

Adriana Minoliti (1980)

Marta Minujín (1944) con Mark Brusse

Guillermina Mongan (1979)

Margarita Paksa (1936)

Esteban Pastorino (1972)

Marcelo Pombo (1959)

Santiago Porter (1971)

Proyecto Segundario Liliana Maresca (Lorena Bossi, Ariel Cusnir, Sebastián Friedman, Leandro Tartaglia, Dani Zelko) con los estudiantes del liceo n°44, de La Cava de Fiorito

Pablo Reinoso (1955)

Marisa Rubio (1976)

Mariela Scafati (1973)

Pablo Siquier (1961)

Elisa Strada (1970)

Eduardo Stupía (1951)

Pablo Suárez (1937-2006)

Luis Terán (1977)

Valeria Vilar (1974)

Adrián Villar Rojas (1980)

My Buenos Aires

La Maison Rouge, Fondation Antoine de Galbert, París

Hasta el 20 de septiembre de 2015