En su vocación de museo como espacio de trabajo, La Tallera inaugura una de las más recientes producciones del artista Mario García Torres: Me suena a aislamiento. Se trata de un proyecto iniciado en Berlín que La Tallera convierte en una propuesta in-situ al desplazarse hacia unos de los espacios donde grupos de artistas e intelectuales de los años 60-70 solían reunirse y discutir sus posturas políticas.

Así, Mario García Torres construye una micro historia basada en la carga histórica de Cuernavaca, un entorno urbano que dio cabida a múltiples laboratorios del pensamiento del siglo XX en México. Me suena a aislamiento es un ensayo museográfico sobre el rol que tienen en una narrativa histórica los fragmentos perdidos y recuperados, para de este modo desarrollar una reflexión sobre el antagonismo aparentemente irreconciliable entre la conciencia social de los pensamientos vanguardistas y la idea romántica de segregación como un espacio de creatividad.

MeSuenaAAislamiento003

Vista de la exposición Me suena a aislamiento, de Mario García Torres, en La Tallera, Cuernavaca, México, 2015. Cortesía: La Tallera

MeSuenaAAislamiento043

Vista de la exposición Me suena a aislamiento, de Mario García Torres, en La Tallera, Cuernavaca, México, 2015. Cortesía: La Tallera

MeSuenaAAislamiento045

Vista de la exposición Me suena a aislamiento, de Mario García Torres, en La Tallera, Cuernavaca, México, 2015. Cortesía: La Tallera

Como telón de fondo está la historia y la práctica de Conlon Nancarrow (1912-1997), compositor experimental de origen estadounidense naturalizado en México. Nancarrow abandonó su país en 1940 huyendo del hostigamiento sufrido por sus ideas políticas de izquierda y llegó a México para encontrarse al poco tiempo entre un grupo de artistas e intelectuales, algunos de ellos muralistas modernos. En ese auto-exilio en nuestro país compuso una gran parte de su obra, la mayoría en el estudio que su amigo, el artista y arquitecto Juan O’Gorman, diseñara para él en la ciudad de México. Fue ahí también donde grabó, en relativo aislamiento profesional, gran parte de su obra para pianola. Si bien queda por comprobar la relación específica entre Nancarrow y David Alfaro Siqueiros (1896-1974), una serie de intereses comunes y coincidencias alimenta esta suposición. Entre ellos, el gran compromiso que ambos sentían por los ideales comunistas, su activa participación en este movimiento, así como el número de amistades íntimas que compartían. La posibilidad de este encuentro marca el principio narrativo de la muestra, en tanto la estadía esporádica pero constante de Nancarrow en Cuernavaca al final de su vida define el límite de la misma.

Conceptos como el retraso y la aceleración de ideas, así como las repercusiones del fracaso sobre el tiempo, son explorados aquí con la intención de dibujar una cosmología de posibilidad y sincronía en el campo de la invención. En su interés por explorar aquellos fragmentos de historia no contados, García Torres busca poner en perspectiva la práctica de Nancarrow más allá del terreno musical al reunir papeles originales y reproducciones de importantes documentos que le pertenecieron, así como obras de otros artistas que lo acompañaron en su práctica. Rescatar cintas grabadas, afinar un piano, escribir y re-escribir cartas son sólo algunos de los gestos que sirvieron para desarrollar los puntos nodales que argumentan la exposición.

Me suena aislamiento fue presentada en su primera versión en la 8va Bienal de Berlín. La obra forma parte de TBA21-Thyssen-Bornemisza Art Contemporary Collection, Viena. Para esta nueva lectura y construcción histórica García Torres ha colaborado con el investigador, también mexicano, Rodrigo Ortiz Monasterio.

MeSuenaAAislamiento005

Vista de la exposición Me suena a aislamiento, de Mario García Torres, en La Tallera, Cuernavaca, México, 2015. Cortesía: La Tallera

MeSuenaAAislamiento007

Vista de la exposición Me suena a aislamiento, de Mario García Torres, en La Tallera, Cuernavaca, México, 2015. Cortesía: La Tallera

MeSuenaAAislamiento049

Vista de la exposición Me suena a aislamiento, de Mario García Torres, en La Tallera, Cuernavaca, México, 2015. Cortesía: La Tallera

MeSuenaAAislamiento053

Vista de la exposición Me suena a aislamiento, de Mario García Torres, en La Tallera, Cuernavaca, México, 2015. Cortesía: La Tallera

MeSuenaAAislamiento011

Vista de la exposición Me suena a aislamiento, de Mario García Torres, en La Tallera, Cuernavaca, México, 2015. Cortesía: La Tallera

MeSuenaAAislamiento013

Vista de la exposición Me suena a aislamiento, de Mario García Torres, en La Tallera, Cuernavaca, México, 2015. Cortesía: La Tallera

MeSuenaAAislamiento059

Vista de la exposición Me suena a aislamiento, de Mario García Torres, en La Tallera, Cuernavaca, México, 2015. Cortesía: La Tallera

MeSuenaAAislamiento067

Vista de la exposición Me suena a aislamiento, de Mario García Torres, en La Tallera, Cuernavaca, México, 2015. Cortesía: La Tallera

MeSuenaAAislamiento071

Vista de la exposición Me suena a aislamiento, de Mario García Torres, en La Tallera, Cuernavaca, México, 2015. Cortesía: La Tallera

MeSuenaAAislamiento075

Vista de la exposición Me suena a aislamiento, de Mario García Torres, en La Tallera, Cuernavaca, México, 2015. Cortesía: La Tallera

MeSuenaAAislamiento081

Vista de la exposición Me suena a aislamiento, de Mario García Torres, en La Tallera, Cuernavaca, México, 2015. Cortesía: La Tallera

MeSuenaAAislamiento083

Vista de la exposición Me suena a aislamiento, de Mario García Torres, en La Tallera, Cuernavaca, México, 2015. Cortesía: La Tallera

MeSuenaAAislamiento089

Vista de la exposición Me suena a aislamiento, de Mario García Torres, en La Tallera, Cuernavaca, México, 2015. Cortesía: La Tallera

MeSuenaAAislamiento097

Vista de la exposición Me suena a aislamiento, de Mario García Torres, en La Tallera, Cuernavaca, México, 2015. Cortesía: La Tallera

 

MeSuenaAAislamiento103

Vista de la exposición Me suena a aislamiento, de Mario García Torres, en La Tallera, Cuernavaca, México, 2015. Cortesía: La Tallera

MeSuenaAAislamiento121

Vista de la exposición Me suena a aislamiento, de Mario García Torres, en La Tallera, Cuernavaca, México, 2015. Cortesía: La Tallera

MeSuenaAAislamiento125

Vista de la exposición Me suena a aislamiento, de Mario García Torres, en La Tallera, Cuernavaca, México, 2015. Cortesía: La Tallera

MeSuenaAAislamiento135

Vista de la exposición Me suena a aislamiento, de Mario García Torres, en La Tallera, Cuernavaca, México, 2015. Cortesía: La Tallera

MeSuenaAAislamiento139

Vista de la exposición Me suena a aislamiento, de Mario García Torres, en La Tallera, Cuernavaca, México, 2015. Cortesía: La Tallera

MeSuenaAAislamiento147

Vista de la exposición Me suena a aislamiento, de Mario García Torres, en La Tallera, Cuernavaca, México, 2015. Cortesía: La Tallera

Mario García Torres (Monclova, 1975) es un artista que vive y trabaja actualmente en la Ciudad de México. Realizó estudios en la Universidad de Monterrey y en el California Institute of the Arts. Ha realizado exposiciones individuales en el Stedelijk Museum, en Amsterdam; el Hirschhorn Museum, en Washington; el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofia, en Madrid; el UC Berkeley Museum of Art and Pacific Film Archive, en Berkeley; el Wattis Institute, en San Francisco; el Museo Madre, en Nápoles; y en la Kunsthalle Zurich en Suiza, por mencionar algunas. Su trabajo ha sido exhibido en el Centro Georges Pompidou y en el Museo de Arte Moderno de París, en la Tate Modern de Londres y en el Kroller-Muller en Otterlo, así como también en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo en México, y en el museo Guggenheim de Nueva York. Mario García Torres ha participado en numerosas exposiciones colectivas como la 29ª Bienal de Sao Paulo, la Bienal de Taipei en 2010, la 9ª Trienal del Báltico en Vilna, La 8ª Bienal de Venecia y Documenta 13 en Kassel, Alemania. El año pasado presentó dos exposiciones individuales en Pivó en Sao Paolo, y en el Hammer Museum de Los Ángeles.