El Pérez Art Museum Miami (PAMM) presenta hasta el 11 de enero de 2015 la primera gran muestra en Estados Unidos de la artista brasileña Beatriz Milhazes. Beatriz Milhazes: Jardim Botânico cuenta con más de 40 pinturas de gran formato, collages y serigrafías de los últimos 25 años de su carrera. La exposición traza, por primera vez, el desarrollo de su distintivo estilo de pintura, que se caracteriza por el uso de colores llamativos, la superposición de formas geométricas y decorativas y motivos procedentes de una amplia gama de movimientos de la historia del arte, incluidos el barroco colonial, el modernismo europeo y el Arte Pop estadounidense.

Jardim Botânico cuenta con obras nunca antes vistas en Estados Unidos, así como con tres nuevas pinturas hechas específicamente para la presentación en el PAMM. La exposición pone de relieve el particular proceso artístico de Milhazes en el que collage y pintura se unen para explorar movimiento y materialidad. El título de la exposición, Jardim Botânico, se refiere tanto al barrio de Río de Janeiro, sede de su estudio, como a la dicotomía en el trabajo de Milhazes entre la estructura y el orden racional, por un lado, y la sensualidad, la expresión y la emoción, por el otro.

Vista de la exposición Jardim Botânico, de Beatriz Milhazes, en el PAAM, Miami, 2014. Foto: WORLD RED EYE, Manny Hernandez/MannyofMiami.com y Heike Dempster

Abstracción geométrica y decorativa

Organizada por el curador en Jefe del PAMM, Tobias Ostrander, la exposición sigue un orden cronológico suelto, con secciones secuenciales enfocadas en investigaciones formales. Los conjuntos de obras van desde la fascinación de Milhazes -en la década de 1990- por los encajes, volantes, rosas decorativos y perlas, pasando por su interés por los colores estridentes, estrellas, corazones y líneas diagonales, hasta su incorporación de rayas horizontales y verticales en sus pinturas de gran escala de la década de los 2000. Sus obras más recientes muestran un creciente uso del enclavamiento, formas geométricas puras que hacen referencia al Modernismo europeo temprano.

“La práctica de Milhazes ha sido poco examinada en Estados Unidos, y esta exposición ofrece una excelente oportunidad de mostrar a nuevos públicos sus pinturas enérgicas y visualmente atractivas. Jardim Botânico también es particularmente resonante en nuestra región, que es el hogar de una de las mayores poblaciones de estadounidenses de origen brasileño en Estados Unidos”, dice el Director del PAMM, Thom Collins.

La singular técnica pictórica de Milhazes consiste en superficies con mucha textura que brindan una fisicalidad que contrasta con el uso de colores brillantes y formas geométricas. Al pintar elementos figurativos individuales en acrílico sobre láminas de plástico transparente, la artista pone a prueba su ubicación y las coloca en capas sobre el lienzo, manipulando los elementos como si se tratara de un collage. Las hojas se pegan a la tela una a la vez, creando capas de “calcomanías”. Cuando el pegamento se seca, arranca cada “calcomanía” para revelar la “parte de atrás” de la pintura, con la imagen presentada en reverso. Este proceso elimina algunas partículas de pintura, dando a sus cuadros un aspecto prematuramente envejecido y desafiando las expectativas de una superficie suave en la tela.

“La tensión entre el orden y la abstracción emotiva en las composiciones de Beatriz tonifica su cuerpo de trabajo, haciendo participar de forma simultánea al espectador y al espacio”, dice el curador del PAMM, Tobias Ostrander. “Jardim Botânico ofrece la oportunidad de examinar no sólo todo el arco de su obra, sino de explorar cómo sus investigaciones sobre la abstracción geométrica y decorativa han inspirado el trabajo de generaciones más jóvenes de artistas. La exposición pone de relieve las importantes contribuciones artísticas de Beatriz y resalta la pertinencia de su práctica”, agrega.

El proceso de Milhazes surgió de un deseo de revitalizar la pintura, un medio aparentemente estático que fue considerado por muchos como fuera de contacto con la vida contemporánea. Como pintora abstracta, es parte de una generación de artistas brasileños que se hizo conocida a finales de los 80 -entre ellos Daniel Senise y Adriana Varejão- por la revitalización de la pintura a través de referencias a la historia del medio. Milhazes toma prestados los motivos fundamentales de su obra de la historia y la cultura de su tierra natal, así como de la historia del arte occidental. Otras fuentes de inspiración son los movimientos brasileños Tropicalismo y Modernismo, en los que se fusionan elementos folclóricos con influencias de las Américas y Europa, así como los artistas Henri Matisse, Piet Modrian, Sonia Delaunay y Bridget Riley.

Vista de la exposición Jardim Botânico, de Beatriz Milhazes, en el PAMM, Miami, 2014. Foto: Oriol Tarridas Llores

Vista de la exposición Jardim Botânico, de Beatriz Milhazes, en el PAAM, Miami, 2014. Foto: WORLD RED EYE y Emmanuel Genao

Vista de la exposición Jardim Botânico, de Beatriz Milhazes, en el PAMM, Miami, 2014. Foto: Oriol Tarridas Llores

Vista de la exposición Jardim Botânico, de Beatriz Milhazes, en el PAAM, Miami, 2014. Foto: WORLD RED EYE y Emmanuel Genao

Vista de la exposición Jardim Botânico, de Beatriz Milhazes, en el PAMM, Miami, 2014. Foto: Oriol Tarridas Llores

Vista de la exposición Jardim Botânico, de Beatriz Milhazes, en el PAAM, Miami, 2014. Foto: WORLD RED EYE, Manny Hernandez/MannyofMiami.com y Heike Dempster

Obras destacadas

Santo Antônio, Albuquerque, 1994: Este trabajo es uno de los más tempranos de Milhazes que se presentan en la exposición, y refleja su interés por el barroco colonial a través de la incorporación de motivos de encaje, rosas y perlas.

O selvagem, 1999: O selvagem marca un cambio en la experimentación de Milhazes con movimientos de la historia del arte, desplazándose hacia el Arte Pop estadounidense con su uso de flores, corazones y líneas fluidas. Las formas y líneas son menos delicadas y medidas que las de su trabajo anterior.

Nazaret das Farinhas, 2002: Esta fue la primera de las obras de Milhazes presentadas en una exposición en un museo de Estados Unidos, cuando se incluyó en el Carnegie International. En muchos aspectos, este trabajo representa un punto a mitad de camino entre las obras expuestas en Jardim Botânico, y demuestra una mezcla de delicados motivos de encaje y formas audaces, menos complicadas.

Pierrot e Colombia, 2009-2010: Milhazes trabajó en este tríptico por dos años y es una de sus pocas obras que exploran tan a fondo el patrón vertical y el movimiento.

Flores e Árvores, 2012-2013: Esta obra marca un nuevo rumbo en la carrera de Milhazes, ya que la estratificación de capas se hace cada vez más lineal y delicada, creando efectos ópticos que recuerdan el trabajo de varios maestros latinoamericanos de la abstracción geométrica de los años 60 y 70.

Beatriz Milhazes, Santo Antonio, Albuquerque, 1994. Cortesía: PAMM

Beatriz Milhazes, Flores e arvores, 2013. Cortesía: PAMM

Vista de la exposición Jardim Botânico, de Beatriz Milhazes, en el PAMM, Miami, 2014. Foto: Oriol Tarridas Llores

Vista de la exposición Jardim Botânico, de Beatriz Milhazes, en el PAAM, Miami, 2014. Foto: WORLD RED EYE, Manny Hernandez/MannyofMiami.com y Heike Dempster

Vista de la exposición Jardim Botânico, de Beatriz Milhazes, en el PAAM, Miami, 2014. Foto: WORLD RED EYE y Emmanuel Genao

Vista de la exposición Jardim Botânico, de Beatriz Milhazes, en el PAMM, Miami, 2014. Foto: Oriol Tarridas Llores

Vista de la exposición Jardim Botânico, de Beatriz Milhazes, en el PAMM, Miami, 2014. Foto: Oriol Tarridas Llores

Vista de la exposición Jardim Botânico, de Beatriz Milhazes, en el PAMM, Miami, 2014. Foto: Oriol Tarridas Llores

Vista de la exposición Jardim Botânico, de Beatriz Milhazes, en el PAMM, Miami, 2014. Foto: Oriol Tarridas Llores