La muestra Moi-Peau marca el debut en Portugal de la artista mexicana Mariana Castillo Deball. El proyecto se distribuye espacialmente de manera consecutiva en las dos salas de la Kunsthalle Lissabon, un espacio institucional situado en el corazón de Lisboa.

En la primera antecámara hay una sola pieza, una escultura titulada Moi-Peau (Yo-Piel), que parte desde la altura del pecho del espectador y se eleva en el aire hasta una distancia de poco más de un metro del techo, como flotando. La escultura se compone de un papel de color rojo vivo con un borde de alambre metálico. Delicada y deteriorada al mismo tiempo, pareciera que fuese un enorme disco que se ha roto al retorcerlo. Sin interior ni exterior definidos, con una única cara, evoca la extrañeza de una banda de Möbius.

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Mariana Castillo Deball, Moi-Peau, 2014, papel maché y alambre de aluminio. Vista de la instalación en Kunsthalle Lissabon, Lisboa, 2014. Foto: Bruno Lopes

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Mariana Castillo Deball, Moi-Peau, 2014, papel maché y alambre de aluminio. Vista de la instalación en Kunsthalle Lissabon, Lisboa, 2014. Foto: Bruno Lopes

Desde esta pieza se puede ver la sala siguiente y un conjunto de libros abiertos dispuestos en el espacio sobre unos particulares soportes que les confieren una altura y una forma vagamente antropomórfica. Con el título en latín Do ut des, una antigua expresión jurídica que se podría traducir como “doy para que me des”, este conjunto de obras se convierten en sorprendentes esculturas de madera y papel a modo de elegantes personajes que dialogan, ocupando el espacio de forma equidistante y colmando la sala.

Cada uno de estos libros está dedicado a un museo del mundo (Museus do Mundo, del diseñador brasileño Eugênio Hirsch), y todos están abiertos en el mismo lugar: una doble página en la que se observan, en blanco y negro, algunas de las obras mas icónicas de las colecciones de esos museos sobre un fondo blanco. Ante esas piezas aparecen los visitantes, ellos también como flotando en el aire, dando escala al conjunto en medio de este escenario Kubrickiano. Las imágenes resultan en un insólito display que extrañamente recuerda al cubo blanco que estos museos nunca serían, ya que en ningún caso se trata de museos de arte contemporáneo.

Los libros han sido intervenidos por la artista creando una serie de excavaciones, patrones accidentales que traen a la memoria manchas tipo Rorschach.

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Mariana Castillo Deball, Do ut des, 2014, libros perforados. Vista de la instalación en Kunsthalle Lissabon, Lisboa, 2014. Foto: Bruno Lopes

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Mariana Castillo Deball, Do ut des, 2014, libros perforados. Vista de la instalación en Kunsthalle Lissabon, Lisboa, 2014. Foto: Bruno Lopes

Esta referencia al estudio de la mente humana produce una conexión improbable con la pieza de la primera habitación: la escultura como superficie de absorción de la consciencia y conocimiento. No en vano, el título de la pieza escultórica, Moi-Peau, refiere al concepto homónimo desarrollado por el psicoanalista francés Didier Anzieu, según el cual la piel humana es la interfaz entre el mundo exterior y el ego. Ambas piezas se conectan pues en un diálogo a priori imposible.

El acto de agujerear los libros se convierte en un poema espacial, el negativo de una escultura. La naturaleza abstracta de los agujeros realizados por la artista provoca una cierta fascinación, por la dificultad al deducir su forma de ejecución, por su sencillez y perfección casi orgánicas. De hecho, algunos libros tienen huecos previos causados por el pececillo de plata.

Mariana Castillo Deball crea un diálogo abierto entre la idea de autoconsciencia y la creación de sentido a partir de un despliegue museístico y su representación. La exposición deja al visitante con más preguntas que respuestas. Se crea una espacio de reflexión como forma de auto-construcción, proponiendo al público sopesar el desajuste entre lo que observa y su propio conocimiento.

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Mariana Castillo Deball, Do ut des, 2014, libros perforados. Vista de la instalación en Kunsthalle Lissabon, Lisboa, 2014. Foto: Bruno Lopes

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Mariana Castillo Deball, Do ut des, 2014, libros perforados. Vista de la instalación en Kunsthalle Lissabon, Lisboa, 2014. Foto: Bruno Lopes

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Mariana Castillo Deball, Do ut des, 2014, libros perforados. Vista de la instalación en Kunsthalle Lissabon, Lisboa, 2014. Foto: Bruno Lopes

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Mariana Castillo Deball, Do ut des, 2014, libros perforados. Vista de la instalación en Kunsthalle Lissabon, Lisboa, 2014. Foto: Bruno Lopes

Mariana Castillo Deball nació en la Ciudad de México, y vive y trabaja en Berlín.  Su obra aborda nociones de identidad e historia en un proceso conceptual que cuestiona nociones de factualidad. Ha participado en varias exposiciones colectivas como la Documenta de Kassel o la Bienal de Venecia. Ha tenido varias muestras individuales en instituciones como el Hamburger Bahnhof – Museum für Gegenwart (septiembre de 2014, en ocasión del Preis der Nationalgalerie für Junge Kunst); en el Museo Experimental el Eco, Ciudad de México; Museo de Arte Latinoamericano (MOLAA), Los Angeles; Museo Guggenheim de Nueva York (2014); el CCA de Glasgow; la Chisenhale Gallery de Londres y en TEOR/éTica, San José de Costa Rica.

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Bruno Leitão

Nace en Portugal en 1979. Reside entre Madrid y Lisboa. Es Director Curatorial de Hangar - Centro de Investigación Artística (Universidad de Castilla-La Mancha, España). Curador independiente y crítico de arte para las revistas Artishock y Dardo. Entre 2013 y 2014 desarrolló el proyecto Curatorial Clube, un espacio expositivo que reúne curadores que invitan a artistas para la realización de una acción en el espacio público.