Cuatro exposiciones en curso, en Brasil, Ecuador, Francia e Israel, presentan de forma exhaustiva la producción completa y más reciente de Vik Muniz, el artista brasileño que emergió en la escena mundial en 1988 cuando realizó su primera exposición en Nueva York, presentando objetos que ya anunciaban su habilidad para entrecruzar realidad y ficción, materia y pensamiento, humor y crítica. En los años 90, en lo que fue una estrategia decisiva para el desarrollo de su obra, incorporó la fotografía como medio esencial, reconociendo en ella el canal ideal para plantear temas como el ilusionismo y la copia, fundamentos recurrentes de su universo creativo.

Vista de la exposición Vik Muniz, O Tamanho do Mundo, en Santander Cultural, Porto Alegre, Brasil, 2014. Cortesía: Santander Cultural

Una de las muestras más importantes tiene lugar en su propio país. Se trata de la primera exposición de Muniz en el sur de Brasil, en el Santander Cultural de Porto Alegre. Tamanho do Mundo (Tamaño del mundo), bajo la curaduría de la crítico de arte Ligia Canongia, presenta hasta el 10 de agosto 70 obras en diferentes formatos, medios y épocas, desde 1980 hasta hoy, que muestran el desarrollo de su trayectoria.

A lo largo de 25 años, Vik Muniz (São Paulo, 1961) se ha consolidado como uno de los principales exponentes del arte contemporáneo internacional, con exposiciones en importantes museos y participaciones en las bienales de São Paulo, Whitney, Moscú y Venecia. Su obra se encuentra en las colecciones del Museo de Arte Moderno (MoMA), Nueva York, Tate Gallery, de Londres, y el Centro Georges Pompidou de París, entre otras instituciones.

Vik Muniz, Caveira de palhaço (Cráneo de payaso) (Yorick 1515-1575), 1989-2010, plástico moldeable y tinta, 30,5 x 20 x 23 cm. Colección Alexandre Accioly

Tamanho do Mundo: debut en Porto Alegre

La muestra en Brasil destaca por presentar la nueva serie Postcards from Nowhere, de 2013, y las series -inéditas en Brasil- Sandcastles y ColoniesPostcards from Nowhere retrata, en fotografías de gran porte, cuatro paisajes: las ciudades de Río de Janeiro, Nueva York, París y Hong Kong. Tanto esta serie como Sandcastles y Colonies tratan de la inversión de escala, de la ilusión generada por el sutil cruce de la realidad, siempre con una perspectiva o lucha entre lo falso y lo verdadero.

De la década de 1980, cuando el artista irrumpe en Nueva York, la exposición presenta el conjunto de obras llamado Relicario, compuesto de varios objetos, entre ellos la famosa Caveira de Palhaço, de 1989. Dichas obras, hasta hace poco tiempo inéditas en Brasil, ya indicaban algunos de los temas cruciales Muniz.

De principios de los 2000, el artista muestra dos importantes series fotográficas de su carrera: Earthworks (2001) y Cloud Cloud (2002), ésta última una serie de formas cotidianas dibujadas en el cielo por un avión. Sobre este trabajo, el artista ha dicho que el objetivo era dar acceso a un gran número de personas a la observación in situ de la acción de dibujar.

Earthworks presenta imágenes de gran formato, dibujados realizados directamente en vastas extensiones de tierra, y fotos de modelos similares, realizadas en el mismo lugar y con los mismos materiales, sólo que ocupando apenas unos centímetros. Mezcladas, estas fotos confunden al espectador, que apenas puede ver la diferencia y determinar las reales proporciones. Esa perspectiva, con la ilusión de escalas, es una constante en la obra de Vik Muniz y la marca, inclusive, de toda su producción fotográfica.

“La obra de arte tiene una fisicalidad que implica que el espectador es el que debe acercarse a ella. Es un ritual de aproximación, por eso yo echo mano de toda la narrativa de la aproximación. Si ves la obra a cinco metros ves una cosa, a dos metros ves algo distinto, a veinte centímetros de distancia parece otra. Estos niveles de lectura requieren un proceso. Las imágenes de las revistas son transparentes en ese sentido. Yo dejo como un rastro de migas para que sigan el camino. Que busquen la miga en el suelo y alcen la vista para buscar la siguiente, entremedias hay un vacío semántico. Es un truco con un cuestionamiento, un discernimiento. Hace que el espectador se pregunte por el proceso”, dice el artista.

Otros trabajos en la muestra son WWW (2008), un tríptico fotográfico a gran escala que representa el mapa del mundo, cuyos continentes están formados por la acumulación de piezas de computadora descartadas. Un trabajo imponente tanto por su presencia física como por su sistema de construcción y composición, el mapamundi de Vik Muniz reduce la materialidad del planeta a la inmaterialidad de las redes digitales; las piezas sueltas de computadora, sin funcionalidad, acaban por establecer, contrario a lo esperado, el mapa de un mundo incomunicado.

Otras dos salas del Santander Cultural están dedicadas a material documental y videos de making of de algunas producciones.

Vik Muniz, WWW (Mapamundi), 2008, fotografía cromogénica digital, 264,8 x 540,9 cm (total) | 264,8 x 180,3 cm (cada una). Colección del artista

Vik Muniz, 59th Bridge, 1999-2008, fotografía cromogénica digital, 46 x 57 cm. Colección del artista

Vik Muniz, Castillo de arena #4, 2013, fotografía cromogénica digital, 180,3 x 221 cm. Cortesía del artista y Galería Nara Roesler

«El aspecto supuestamente documental de la obra de Muniz no hace sino describir lo contrario de la idea de ‘documento’, de su insuficiencia como registro de la verdad, permitiendo que las imágenes deliren la incongruencia latente en el mundo, negando las convenciones. Todo en Vik Muniz tiene un doble sentido y remite a las preguntas ¿qué vemos?, ¿en qué podemos creer?», dice la curadora. «Los objetos y escenas apropiados de la vida cotidiana, en montajes cargados de ambigüedad y humor, suponen una indeterminación entre lo falso y lo verdadero, lo real y el simulacro y, por último, la irracionalidad y la lógica. Así, Vik Muniz proclama la carencia de evidencias, lanzando al espectador a la tarea de hacer frente a su propia ilusión. Su obra es un golpe furtivo a las expectativas de sentido común y da una vuelta de tuerca al poder de las imágenes en el mundo contemporáneo», agrega.

Vik Muniz, Ojo, 2002-2006, fotografía cromogénica digital, 46 x 57,5 cm. Colección del artista

Más acá de la imagen: Vik Muniz en Ecuador

En tanto, en Ecuador, la Fundación Museos de la Ciudad, a través del Centro de Arte Contemporáneo de Quito (CAC), ha organizado Más acá de la imagen, una retrospectiva de 20 años de la producción artística de Muniz que presenta, por primera vez en este país, sus series más representativas, como The best of life, Imágenes de basura, Después de Warhol y Equivalentes, entre otras.

«El proceso creativo tras cada obra, que debe ser documentado a través de la fotografía para perdurar en el tiempo, transforma nuestra manera de entender la producción de imágenes y nos plantea preguntas sobre la capacidad del arte de transformar la vida de los seres humanos. Así, las fotografías en gran formato de Vik Muniz enfocan con una luz muy viva problemáticas sociales como la pobreza, la representación, el reciclaje y los circuitos del arte», señalan las curadoras Mariana Valdrighi Amaral y Erika Benincasa.

Con materiales poco convencionales y perecederos –chocolate, mantequilla de maní, polvo, sal, azúcar, así como las «sobras» de algunos alimentos o desechos-, en soportes que van desde la placa de un microscopio hasta el patio de un barrio de Río de Janeiro, Vik Muniz explora la experiencia visual y cognitiva de los espectadores, al reproducir imágenes canónicas a partir de las huellas que éstas han dejado en la memoria.

“Trabajo mucho con temas en torno a iconos, asuntos de género y con la familiaridad del público con ciertas imágenes. Yo hago siempre la mitad de la obra, la otra mitad la pone el espectador y su proceso al ver la pieza. Procuro que haya una interactividad dirigida hacia el bagaje visual del espectador. Iconos o arquetipos. Que tenga la impresión de haber visto eso antes y encontrar a su vez algo distinto en ella. Un cortocircuito, una discrepancia que hay que ajustar. Y ese ajuste es una especie de conversación consigo mismo. No se trata solo de ver sino de negociar con lo que se ve”, señala el artista.

Vik Muniz, El nacimiento de Venus, después de Botticelli, 2008, tríptico, de la serie Pictures of Junk, impresión cromogénica digital, 235 x 390 cm. Cortesía de Tiroche Deleon Collection y Art Vantage PCC Ltd

Pictures of Anything, en Tel Aviv

La exposición Pictures of Anything, en el Tel Aviv Museum of Art, abarca 25 años de producción del artista. La exposición incluye la mayoría de sus series, incluyendo Pictures of Chocolate, Pictures of Dust, Pictures of Earth y Pictures of Garbage, en las que imágenes conocidas de la historia del arte y de otras fuentes se transforman en escala y a través de materiales inesperados -azúcar, chocolate, salsa de tomate, diamantes, polvo, basura-, en un proceso que culmina en una nueva imagen fotográfica.

Album, en Rencontres d’Arles

Muniz también forma parte de la programación de los Rencontres d’Arles, el tradicional festival de fotografía internacional de Arles (sur de Francia), con una exhibición en la Eglise des Trinitaires, titulada Album, y en la que presentan dos nuevos cuerpos de trabajo: la serie Album, que da título a la muestra, y la serie Postcards from Nowhere, también incluida en la exposición de Porto Alegre

En la serie Album, Muniz continúa explorando la experiencia visual fragmentada contemporánea con un mayor énfasis en la nostalgia y la materialidad propias del medio fotográfico. En esta serie, el artista utiliza fotografías personales que ha ido encontrando y coleccionando a lo largo de varios años. Las imágenes que compone Muniz en esta serie son de escenas cotidianas que se pueden encontrar en los álbumes de fotos familiares.

Estas imágenes reflejan narrativas íntimas y sin embargo universales. Con la proliferación de cámaras de bajo costo a finales del siglo XX, y por la facilidad y rapidez de la documentación digital en los últimos años, este tipo de imágenes se han vuelto más comunes y menos valiosas. Album cuestiona las implicaciones de estos cambios en la tecnología y la creación de imágenes, y su impacto en la comunidad, la experiencia colectiva y la memoria.

Similarmente, Postcards from Nowhere se ocupa de temas como la pérdida y la diseminación de las imágenes. Las postales representan destinos populares que ya no existen o han cambiado drásticamente -como las Torres Gemelas en el distrito financiero de Nueva York, o una playa antaño lujosa en Beirut-, lugares que han sido afectados por la tecnología así como por la violencia.

La muestra en Arles está producida con el apoyo de sus galerías, Sikkema Jenkins & Co. (Nueva York) y Galerie Xippas (París).

Vik Muniz, Tomar el sol, de la serie Album, 2014. Cortesía del artista y Sikkema Jenkins & Co., Nueva York

Vik Muniz, Beach (Playa), de la serie Postcards from Nowhere, 2014. Cortesía del artista y Galerie Xippas

VIK MUNIZ

Tamanho do Mundo, Santander Cultural, Porto Alegre, Brasil. Hasta el 10 de agosto de 2014

Más acá de la imagen, Centro de Arte Contemporáneo de Quito (CAC). Hasta el 31 de julio de 2014

Pictures of Anything, Tel Aviv Museum of Art, Israel. Hasta el 2 de agosto de 2014

Album, Rencontres d’Arles, Arles, Francia. Hasta el 7 de septiembre de 2014