Tomando como título un tradicional refrán mexicano, el artista chileno Cristián Silva presenta en la galería madrileña Maisterravalbuena su segunda exposición individual en España. Con más de dos décadas de carrera y con un versátil cuerpo de obra caracterizado por la exploración de todo tipo de recursos visuales (dibujo, pintura, objetos, fotografía y vídeo), en esta ocasión Silva presenta un proyecto inédito, inusualmente austero y despojado, y que aborda asuntos relativos a la conservación/preservación, la memoria, el placer y el sacrificio.

Se trata de un enigmático conjunto objetual que de alguna manera evoca aquellos restos de cuerpos humanos momificados  -y químicamente “deshuesados”- hallados con frecuencia en las turberas del hemisferio norte (conocidos habitualmente como bog bodies, o momias de las ciénagas). En este caso particular se exhibirán pequeños bultos de aspecto orgánico, que para el artista simbolizan fragmentos del cuerpo de familiares y amigos fallecidos recientemente. Los objetos han sido creados con caucho (látex natural), y están cubiertos con una sustancia oscura, viscosa y brillante. Esta sustancia -densa y aparentemente conformada por todo tipo de partículas- es también parte del proyecto actual del artista, y se titula Mermelada de 17 frutas.

Corresponde exactamente a lo que su título indica: un dulce de fabricación casera y que ha sido elaborado por el artista combinando aleatoriamente cerezas, melocotones, fresas, albaricoques, piñas, moras, higos, arándanos, limones, alcayotas, mandarinas, pomelos, kiwis, naranjas, frambuesas, papayas y ciruelas. Proponiendo un cruce alquímico y globalizado entre ritos funerarios escandinavos, materia prima del hemisferio sur (hule natural), frutas provenientes de los cinco continentes (cítricos, del bosque y tropicales), la coyuntura socioeconómica europea, y algunos aspectos privados de su biografía personal, Cristián Silva continúa con su investigación afectiva en torno a las relaciones entre lo existencial y lo político, y las múltiples correspondencias entre los reinos animal, vegetal y mineral.

Vista de la exposición Cuando el hambre entra por la puerta el amor se va por la ventana, de Cristián Silva, en Maisterravalbuena, Madrid, 2014. Cortesía de la galería

Cristián Silva, Cuando el hambre entra por la puerta el amor se va por la ventana (detalle de la exposición en Maisterravalbuena, Madrid, 2014). Cortesía de la galería

Cristián Silva, Cuando el hambre entra por la puerta el amor se va por la ventana (detalle de la exposición en Maisterravalbuena, Madrid, 2014). Cortesía de la galería

Cristián Silva, Cuando el hambre entra por la puerta el amor se va por la ventana (detalle de la exposición en Maisterravalbuena, Madrid, 2014). Cortesía de la galería

Cristián Silva, Cuando el hambre entra por la puerta el amor se va por la ventana (detalle de la exposición en Maisterravalbuena, Madrid, 2014). Cortesía de la galería

 

 


Cristián Silva: Cuando el hambre entra por la puerta, el amor se va por la ventana

Maisterravalbuena, Madrid

Del 24 de mayo al 26 de julio de 2014

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Alejandra Villasmil

Nace en Maracaibo (Venezuela) en 1972. Es Directora y Fundadora de Artishock. Licenciada en Comunicación Social, mención audiovisual, por la Universidad Católica Andrés Bello (Caracas, Venezuela, 1994), con formación libre en arte contemporáneo (teoría y práctica) en escuelas de Nueva York (1997-2007). En Nueva York trabajó como corresponsal sénior para la revista Arte al Día International (2004-2007) y como corresponsal de Cultura de la agencia española de noticias EFE (2002-2007). En Chile fue encargada de prensa y difusión para el Museo de Artes Visuales (MAVI), Galería Gabriela Mistral, Galería Moro y la Bienal de Video y Artes Mediales.