Durante varias semanas en octubre del 2013, los artistas chilenos Claudio Correa, Isidora Correa y Patricia Domínguez estuvieron trabajando en Honda, Colombia, ciudad en donde se realizan las residencias artísticas de la fundación FLORA ars+natura, un espacio independiente de arte contemporáneo en Bogotá dedicado a las relaciones entre arte y naturaleza.

Este proyecto es parte de un proceso complejo desarrollado en tres etapas. La primera, en julio de 2013, consistió en una exposición de los tres artistas en la Galería Gabriela Mistral en Santiago, escogidos a partir de una convocatoria pública. El resultado de poner en relación las obras de los tres artistas no configuraba, a mi entender, una curaduría en el sentido más estricto del término, pues los artistas realizaron sus obras más en concordancia con sus propios procesos que respondiendo a un tema preestablecido por el curador. Sin embargo, las relaciones entre las obras fueron potentes. Bajo el título Historias del objeto, cada artista propuso un conjunto de obras que actualizaban críticamente los tres géneros clásicos de la pintura: el paisaje, el bodegón y la pintura de historia.

 

Claudio Correa, Viento de la voz, 2014, instalación sonora: boca de guitarra española, bombo de filarmónica, partitura, cera y audio en estéreo de locución. Vista de la exposición en el Centro Cultural de España, Santiago. Foto: Rodrigo Maulen. Cortesía del artista

Claudio Correa, Viento de la voz, 2014, instalación sonora: boca de guitarra española, bombo de filarmónica, partitura, cera y audio en estéreo de locución. Vista de la exposición en el Centro Cultural de España, Santiago. Foto: Rodrigo Maulen. Cortesía del artista

Isidora Correa, Estratos de la agresión, 2013-2014, instalación (hueso, madera y piedras talladas; recipientes de vidrio, agua y piedras recolectadas). Vista de la exposición en el Centro Cultural de España, Santiago. Cortesía de la artista

Isidora Correa, Estratos de la agresión, 2013-2014, instalación (hueso, madera y piedras talladas; recipientes de vidrio, agua y piedras recolectadas). Vista de la exposición en el Centro Cultural de España, Santiago. Cortesía de la artista

Patricia Domínguez, Eres un Princeso, 2013-2014, video proyección de cuatro canales, HD, color, audio, 03:28 min; hojas de Monstera deliciosa o "Balazo", trenzadas con sogas por Manuel Rojas y el "Malo"; impresión laser de fotografía apropiada de Internet y marcada con fuego. Vista de la exposición en el Centro Cultural de España, Santiago. Cortesía de la artista

Patricia Domínguez, Eres un Princeso, 2013-2014, video proyección de cuatro canales, HD, color, audio, 03:28 min; hojas de Monstera deliciosa o “Balazo”, trenzadas con sogas por Manuel Rojas y el “Malo”; impresión laser de fotografía apropiada de Internet y marcada con fuego. Vista de la exposición en el Centro Cultural de España, Santiago. Cortesía de la artista

 

Haciendo un énfasis en los objetos mismos, Domínguez creó una instalación con muebles que tensionaba las distinciones tradicionales entre naturaleza y cultura. Isidora Correa creó un enorme aparador en el que se exhibían pares de fotografías de productos de consumo de los años sesenta y setenta y las versiones actuales de esos mismos productos. En el costado posterior había una única etiqueta con una fecha importante para Chile: 11.09.2013, cuando se cumplían 40 años del golpe de estado que partió en dos la historia contemporánea de Chile. Más allá de la mirada a la cambiante retórica visual de la publicidad, la enorme alacena de Correa recordaba el desabastecimiento de productos básicos que generó el clima de descontento e inestabilidad que precedió al golpe, y establecía una relación directa con las obras de Claudio Correa.

Interesado en las maneras como el poder se articula a través de las imágenes, Claudio Correa se ha enfocado en los signos más manifiestos de la retórica del poder: los símbolos patrios, los himnos, las medallas, las condecoraciones, los ritos militares. Para Historias del Objeto, Correa mostró imágenes de unas medallas con las que se condecoró a los perpetradores del golpe militar, y versiones escultóricas de las mismas en cera, que -al tiempo que se derretían- parecían explotar, como bombas-racimo, sugiriendo que por cada signo visible hay muchas voluntades secretas y soterradas cuyo apoyo permite que el poder se instale en la sociedad.

Al llegar a Colombia los tres artistas ya tenían algunas ideas sobre lo que querían trabajar, pero esas ideas preconcebidas se fueron modificando con el encuentro de las realidades complejas y contradictorias de un pueblo venido a menos. Como en todo contexto de crisis, existen tensiones sociales que se expresan en pequeñas violencias cotidianas o en la sensación de peligro inminente que se esconde tras una fachada de tedio y normalidad.

Patricia Domínguez encontró rápidamente un sujeto de estudio, los caballos, en donde se cruzaban sus intereses personales con su búsqueda artística (el caballo es a la vez una especie natural y cultural, al haber sido domesticado desde tiempos inmemoriales). Pero en Colombia la cultura equina está estrechamente asociada con la cultura mafiosa, tanto narco como paramilitar. Tal vez la predilección de los mafiosos por los caballos esté en el hecho de provenir de entornos rurales en donde hay una cercanía con estos animales y en donde un buen caballo es un símbolo de estatus: son famosos los caballos de mafiosos como Pablo Escobar (quien -según la leyenda- hizo clonar a su caballo preferido, Terremoto), o el de Gonzalo Rodríguez Gacha, “El Mexicano”, quien hizo embalsamar al famoso caballo Tupac Amaru. El trabajo de Domínguez, titulado Eres un princeso, se enfoca en la compleja relación de amor y dominio que se establece entre los dueños de los caballos y sus animales, así como el mismo tipo de relación ambigua que establecen con los caballos los muchachos que los cuidan y entrenan.

 

Patricia Domínguez, Eres un Princeso, 2013-2014, video proyección de cuatro canales, HD, color, audio, 03:28 min; hojas de Monstera deliciosa o "Balazo", trenzadas con sogas por Manuel Rojas y el "Malo"; impresión laser de fotografía apropiada de Internet y marcada con fuego. Vista de la exposición en el Centro Cultural de España, Santiago. Cortesía de la artista

Patricia Domínguez, Eres un Princeso, 2013-2014, video proyección de cuatro canales, HD, color, audio, 03:28 min; hojas de Monstera deliciosa o “Balazo”, trenzadas con sogas por Manuel Rojas y el “Malo”; impresión laser de fotografía apropiada de Internet y marcada con fuego. Vista de la exposición en el Centro Cultural de España, Santiago. Cortesía de la artista

Patricia Domínguez, Eres un Princeso, 2013-2014, video proyección de cuatro canales, HD, color, audio, 03:28 min; hojas de Monstera deliciosa o "Balazo", trenzadas con sogas por Manuel Rojas y el "Malo"; impresión laser de fotografía apropiada de Internet y marcada con fuego. Vista de la exposición en el Centro Cultural de España, Santiago. Cortesía de la artista

Patricia Domínguez, Eres un Princeso, 2013-2014, video proyección de cuatro canales, HD, color, audio, 03:28 min; hojas de Monstera deliciosa o “Balazo”, trenzadas con sogas por Manuel Rojas y el “Malo”; impresión laser de fotografía apropiada de Internet y marcada con fuego. Vista de la exposición en el Centro Cultural de España, Santiago. Cortesía de la artista

 

Claudio Correa apeló de nuevo al sonido en las obras realizadas durante la residencia, reunidas bajo el título La psicología del alimento. Para el ojo no entrenado, la selva es una imagen genérica en la cual el bosque subsume al árbol individual. De igual manera, en el sonido de selva la cacofonía impide singularizar los sonidos de los animales. Interesado en el hecho que la imitación fuera una de las estrategias de las aves rapaces para atraer sus víctimas, Correa realiza una compleja operación de traducción, en la cual una entrevista a un veterinario es convertida en partitura por un programa informático, la cual es a su vez “interpretada” por las voces de diferentes animales, grabadas de manera individual. Los bajos se constituyen en la fuerza que modifica de manera constante un paisaje dentro de una vitrina, hecho con pequeñas piedras volcánicas.

 

Claudio Correa, Viento de la voz, 2014, instalación sonora: boca de guitarra española, bombo de filarmónica, partitura, cera y audio en estéreo de locución. Vista de la exposición en el Centro Cultural de España, Santiago. Foto: Rodrigo Maulen. Cortesía del artista

Claudio Correa, Viento de la voz, 2014, instalación sonora: boca de guitarra española, bombo de filarmónica, partitura, cera y audio en estéreo de locución. Vista de la exposición en el Centro Cultural de España, Santiago. Foto: Rodrigo Maulen. Cortesía del artista

Claudio Correa, Viento de la voz, 2014, instalación sonora: boca de guitarra española, bombo de filarmónica, partitura, cera y audio en estéreo de locución. Vista de la exposición en el Centro Cultural de España, Santiago. Foto: Rodrigo Maulen. Cortesía del artista

Claudio Correa, Viento de la voz, 2014, instalación sonora: boca de guitarra española, bombo de filarmónica, partitura, cera y audio en estéreo de locución. Vista de la exposición en el Centro Cultural de España, Santiago. Foto: Rodrigo Maulen. Cortesía del artista

 

Interesada en la aparente paradoja que una planta pudiera ser utilizada como arma (de la flor del Borrachero se extrae una sustancia conocida localmente como Burundanga, que es utilizada por ladrones para hacer que sus víctimas pierdan la voluntad), Isidora Correa se concentró en la flor del borrachero como fuente iconográfica. Investigando más sobre esta planta encontró que en las culturas indígenas autóctonas, cuando moría un cacique o dignatario sus mujeres y siervos eran enterrados con él, y el extracto del Borrachero era utilizado en los ritos funerarios para preparar a los sirvientes y esposas para este viaje postrero. Correa produjo La tumba de las flores, una pieza que en sus proporciones recuerda los sarcófagos de piedra romanos, construida con las celosías de cemento con motivos florales típicas de la arquitectura tropical en Colombia. También realizó una serie de fotografías de extraños objetos que compuso a partir de la yuxtaposición de fragmentos arqueológicos encontrados en las riberas del río y objetos utilitarios comprados en la plaza de mercado, así como un particular paisaje fluvial realizado con piedras, algunas de ellas talladas, insertadas en recipientes de vidrio de diferentes tamaños rellenos de agua.

 

Isidora Correa, Estratos de la agresión, 2013-2014, instalación (hueso, madera y piedras talladas; recipientes de vidrio, agua y piedras recolectadas). Vista de la exposición en el Centro Cultural de España, Santiago. Cortesía de la artista

Isidora Correa, Estratos de la agresión, 2013-2014, instalación (hueso, madera y piedras talladas; recipientes de vidrio, agua y piedras recolectadas). Vista de la exposición en el Centro Cultural de España, Santiago. Cortesía de la artista

Isidora Correa, Estratos de la agresión, 2013-2014, instalación (hueso, madera y piedras talladas; recipientes de vidrio, agua y piedras recolectadas). Vista de la exposición en el Centro Cultural de España, Santiago. Cortesía de la artista

Isidora Correa, Estratos de la agresión, 2013-2014, instalación (hueso, madera y piedras talladas; recipientes de vidrio, agua y piedras recolectadas). Vista de la exposición en el Centro Cultural de España, Santiago. Cortesía de la artista

 

A pesar de ser muy disímiles en sus planteamientos, en las obras de los tres artistas subyace una reflexión sobre una relación entre naturaleza y violencia en el contexto colombiano: una flor utilizada como arma (Isidora Correa); el sonido de selva como una voz amenazante (Claudio Correa); y el caballo como símbolo de los excesos de una cultura criminal (Domínguez). De allí el título colectivo de la exposición.

Para la tercera etapa de este proceso curatorial, los artistas reelaboraron lo concebido en Colombia, no solamente las obras hechas allí sino otras obras relacionadas que o bien no fueron materializadas para la exposición en FLORA, o han sido desarrolladas con el paso del tiempo entre una experiencia y la siguiente. Claudio Correa le da una vuelta de tuerca a La psicología del alimento, reemplazando la vitrina con el paisaje alterado por la vibración por un tambor, y adicionando una guitarra como la fuente de la cual emerge el audio de la entrevista al veterinario, “traducida” por una cantante de ópera en sonidos agudos. Isidora Correa rehace el paisaje de piedras y vidrios, y adiciona una serie de esculturas talladas en piedra, hueso y madera a partir de municiones de la colección del Museo Histórico y Militar en Santiago. Patricia Domínguez desarrolla su serie de videos basada en la cultura equina en Colombia; en esta versión han sido instalados para tener la escala real de los caballos, resultando en una experiencia corporal para el espectador.

 

 


 

De naturaleza violenta | Isidora Correa, Claudio Correa, Patricia Domínguez

Curador: José Roca

Centro Cultural de España (CCE), Santiago, Chile

Hasta el 28 de junio de 2014

 


N.d.E: Texto del curador José Roca para la muestra De Naturaleza Violenta, en el Centro Cultural de España en Santiago, 2014.