Fundamentals es el título de la 14ª Bienal de Arquitectura de Venecia, que se celebrará entre el 7 de junio y el 23 de noviembre. Para esta edición, el curador invitado es el archistar y teórico de la arquitectura postmoderna, Rem Koolhaas (Rotterdam, 1944), conocido mundialmente por sus edificios firmados OMA, pero también por su think tank AMO, fundado en 1998, que dirige el pensamiento arquitectónico hacia ámbitos como la moda, la identidad, la energía renovable o la educación, por citar sólo algunos.

Junto con el arquitecto Paolo Baratta, Presidente de la Bienal, ha presentado oficialmente el proyecto en Venecia, París, Berlín y Londres, anunciando que la muestra internacional de arquitectura aportará, como novedad significativa, una ampliación de tres a seis meses de duración. Esta dilatación temporal coincide con un cierto giro ideológico en la concepción misma de la Bienal de Venecia, que en años alternos combina arte con arquitectura, pero también incide una decisión estratégica, que hará que esta gran máquina goce de engranaje continuo y consiga mantener su status, el foco de atención y su cita anual -recordemos que se trata del evento más antiguo en su género- en un momento en el que la competencia es voraz: cada dos semanas se celebra en el mundo una feria de arte contemporáneo, y las bienales de arte, exposiciones que teóricamente plantean el estado de las cosas en la materia, tienen que correr en una maratón con exceso de participantes, y adaptarse a la mistificación que imponen las ferias, o lo que es lo mismo, el mercado.

 

Paolo Baratta, Presidente de la Bienal de Venecia, y Rem Koolhaas, curador de la 14va Muestra Internacional de Arquitectura. Foto: Giorgio Zucchiatti. Cortesía: Bienal de Venecia

Paolo Baratta, Presidente de la Bienal de Venecia, y Rem Koolhaas, curador de la 14va Muestra Internacional de Arquitectura. Foto: Giorgio Zucchiatti. Cortesía: Bienal de Venecia

 

Inspeccionando el estado actual del arte contemporáneo, demasiado guiado por tendencias mercantilistas y enmarañado en la irrefrenable e invasiva difusión de imágenes a nuestro alrededor, existe el peligro de que las bienales sucumban a la deriva conformista y a la banalización de la relación entre obra y espectador, provocando el desinterés generalizado. El mismo discurso vale para el desarrollo de la arquitectura reciente, en la que se observa un dualismo entre el exceso y la indiferencia, favorecido por la economía y la tecnología. Para una revisión crítica de la arquitectura y del arte contemporáneos, las propuestas deberían guiarse bajo formas concienzudas que expresaran necesidad y deseo, dos conceptos claves en los que Paolo Baratta vislumbra la reelaboración urgente del nuevo discursus a entablar en Venecia: la Bienal como plataforma de investigación, como premisa basilar para que desarrolle su sentido y esencia. Un deseo, entonces, entendido como necesidad de saber, de conocer y de ver; el deseo por investigar sobre el arte y la arquitectura de hoy, para la superación de un modelo caduco y perjudicial de Bienal, entendida como simple exposición de tendencias y mera celebración de lo contemporáneo. La Exposición Internacional de Venecia como una máquina del deseo que accione el conocimiento del pasado, ofrezca referencias al presente y sirva de inspiración para el futuro.

Ciertamente, el éxito suscitado por la Bienal de Arte del 2013 -la Bienal de Massimiliano Gioni, que alcanzó un incremento de participación (un 8% más respecto al 2011, con 475.000 visitantes), sobretodo entre el público más joven, generando entusiasmo gracias a las buenas críticas no sólo del sector especializado-, ha sido el input para repetir el modelo del deseo. Su tipología denunciaba ya la problemática global del arte contemporáneo, subrayando y documentando la necesidad del ser humano por crear imágenes libres de finalidades prácticas, bajo la urgencia de las propias obsesiones y utopías.

Así, Rem Koolhaas describe Fundamentals como tres manifestaciones complementarias que investigan el pasado, presente y futuro de la disciplina arquitectónica. Otra Bienal concebida como instrumento de investigación, más que como exposición, condición sine qua non para que el arquitecto aceptara su dirección, cargo que rechazó anteriormente. “Se me ha pedido antes que dirija la Bienal un buen número de veces, pero me ofrecí poniendo dos condiciones: tener un año y medio para planificarla, y poder cortar todos los vínculos con la arquitectura contemporánea, que particularmente no es sana”. Fundamentals, añade Koolhaas, se centrará en la arquitectura en vez de en los arquitectos, y en la historia, en lugar de la contemporaneidad. Su visión curatorial planteará temáticas concretas, con tres secciones expositivas, distribuidas entre los Giardini y el Arsenale, con el objetivo principal de sacar conclusiones, sobretodo, en un momento de incertidumbre, en el que escasean todos los modelos.

 

Elements of Architecture, Pabellón Central, Giardini (maqueta en progreso), 14va Bienal de Arquitectura de Venecia / Fundamentals. Cortesía: Bienal de Venecia. Copyright Rem Koolhaas

Elements of Architecture, Pabellón Central, Giardini (maqueta en progreso), 14va Bienal de Arquitectura de Venecia / Fundamentals. Cortesía: Bienal de Venecia. Copyright Rem Koolhaas

Elements of Architecture, muestra en el Pabellón Central, Giardini. Fundamentals / 14va Bienal de Arquitectura de Venecia. En la imagen: modelos de escaleras en Friedrich Mielke Institute of Scalology. Cortesía: Bienal de Venecia. Copyright Rem Koolhaas

Elements of Architecture, muestra en el Pabellón Central, Giardini. Fundamentals / 14va Bienal de Arquitectura de Venecia. En la imagen: modelos de escaleras en Friedrich Mielke Institute of Scalology. Cortesía: Bienal de Venecia. Copyright Rem Koolhaas

 

Fundamentals retomará esas invenciones fundamentales de la modernidad y, para ello, las exposiciones individuales estarán relacionadas con las “partículas más elementales de la arquitectura”, poniendo especial énfasis en los acontecimientos del siglo pasado. Con ello, Rem Koolhaas ha orquestrado, en el pabellón central de los Giardini, los Elements of Architecture, una wunderkammer donde tendrán cabida aquellos elementos constructivos esenciales que integran los edificios, utilizados por todo arquitecto, para su examinación exhaustiva. Con una sala dedicada a cada parte constitutiva, desde la pared al ascensor, pasando por la ventana y el balcón, el pabellón central explorará los valores culturales y políticos de cada elemento arquitectónico, revelándose como barómetros de su propio contexto social e histórico.

Sin duda alguna, la propuesta más interesante será la sección Monditalia, o lo que Koolhaas ha definido como un “retrato de Italia”, pintado a través del cine, la danza, la música y el teatro, que transformará los inmensos espacios del Arsenale en un evento work in progress performativo y multidisciplinar.

 

Monditalia (maqueta), en la Corderie, Arsenale, 14va Bienal de Arquitectura de Venecia / Fundamentals. Cortesía: Bienal de Venecia. Copyright Rem Koolhaas

Monditalia (maqueta), en la Corderie, Arsenale, 14va Bienal de Arquitectura de Venecia / Fundamentals. Cortesía: Bienal de Venecia. Copyright Rem Koolhaas

 

Otro dato destacable en esta Bienal de Arquitectura es la suma de las participaciones nacionales, con 11 países nuevos respecto a la pasada edición: Azerbaijan, Costa de Marfil, Costa Rica, República Dominicana, Emiratos Árabes Unidos, Indonesia, Kenia, Marruecos, Mozambique, Nueva Zelanda y Turquía, hecho que denota el creciente interés mundial por adherirse a la Bienal de Venecia, la única que sigue la fórmula de las participaciones nacionales, y que por ello ha recibido no pocas críticas, denunciando una prerrogativa que resulta hoy en día obsoleta.

Polémicas aparte, Koolhaas ha reservado para todos ellos, y por primera vez, un argumento específico a seguir por parte de los curadores; el tema es Absorbing Modernity 1914-2014, o mostrar ese proceso de anulación y/o de mantenimiento de las características arquitectónicas locales de cada país, en favor de la adopción casi universal de un lenguaje moderno único, global e intercambiable. Con esta actuación, Koolhaas no sólo es el curador de una exposición propia, sino que coordinará además el esfuerzo colectivo de todos los pabellones nacionales, en lo que es un intento por evitar la cacofonía temática que normalmente les afecta. Para Koolhaas es esencial que la presencia de los archistar no eclipse la cultura del edificio, verdadero protagonista en el escenario de la Bienal, y para ello contará con los resultados del trabajo realizado junto a una serie de escuelas de arquitectura como Harvard, MIT, TU Delft y la Universidad de Shenzhen, instituciones que se definen mejor por su apoyo a la investigación más puntera que por ser cantera de futuros arquitectos.

 

Absorbing Modernity 1914, 14va Bienal de Arquitectura de Venecia / Fundamentals. Cortesía: Bienal de Venecia. Copyright Rem Koolhaas

Absorbing Modernity 1914, 14va Bienal de Arquitectura de Venecia / Fundamentals. Cortesía: Bienal de Venecia. Copyright Rem Koolhaas

Absorbing Modernity 2014, 14va Bienal de Arquitectura de Venecia / Fundamentals. Cortesía: Bienal de Venecia. Copyright Rem Koolhaas

Absorbing Modernity 2014, 14va Bienal de Arquitectura de Venecia / Fundamentals. Cortesía: Bienal de Venecia. Copyright Rem Koolhaas

 

Exceptuando a su director, y a destacadas figuras como Iñaki Ábalos, Jacques Tati, FAT, y el comisario del pabellón suizo, Hans Ulrich Obrist (que presentará a Herzog & de Meuron junto a Philippe Parreno, Tino Sehgal y Dan Graham), ésta, ha declarado Koolhaas con orgullo, es una Bienal sin grandes nombres.

Tras varias ediciones dedicadas a la celebración de lo contemporáneo, Fundamentals se concentrará ahora en la historia, con el cometido de indagar sobre el estado actual de la arquitectura, imaginando su futuro. Esta declaración de intenciones no está exenta de una cierta perplejidad, si tenemos en cuenta que, en su trayectoria como arquitecto, Rem Koolhaas ha trabajado sobre un nuevo territorio mental y espacio-temporal, regido por las leyes del mercado, la nueva demografía de intercambio racial y el pluralismo cultural, cuyo principal motor sería la acción palpitante de la globalización. Pero con su propuesta sobre la búsqueda de lo fundamental, y cuando quedan pocas semanas para que se inaugure la Bienal de Arquitectura de Venecia, se diría que Rem Koolhaas ha conseguido accionar, con este proyecto, ese deseo tan necesario.

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Laura Cornejo Brugues

Licenciada en Historia del Arte y Doctoranda en Teoría y Culturas Contemporáneas por la Universidad de Girona (UdG). Comisaria independiente, agente cultural y crítica de arte, cuyo trabajo se desarrolla principalmente entre España e Italia. Ha colaborado con la Bienal de Venecia en la coordinación de diferentes proyectos y ha sido directora de comunicación y de relaciones artísticas internacionales para “My Biennale Guide Venice”, la guía de la Bienal de Arte y Arquitectura de Venecia. Su trayectoria profesional incluye múltiples experiencias en el ámbito de la gestión artística y cultural, en la coordinación de exposiciones para galerías y fundaciones de arte, concursos creativos y muestras personales.