Crítica y Política inicia la serie Conversaciones de la editorial Palinodia. En esta publicación, Miguel Valderrama y Alejandra Castillo entrevistan a Nelly Richard paseando por las cuatro zonas fundamentales de su pensamiento: crítica, feminismo, arte y política.

El perfil intelectual de Nelly Richard se define desde ya hace más de 20 años desde la “crítica cultural”, el mismo nombre que recibió la revista que dirigió por más de 18 años y que constituye un documento esencial para la reflexión de post-dictadura en Chile y Latinoamérica. Y es que, tal como ella lo entiende, en Crítica y Política su vinculación a la crítica cultural nace de cara a este contexto político social llamado de “transición”, buscando desorganizar las construcciones simbólicas aparentemente resueltas por los discursos más optimistas de la apertura neoliberal, para tomar partido por lo fragmentario y lo minoritario en la memoria. Así, durante el primer capítulo, Richard, incitada por las preguntas de Valderrama y Castillo, construye un completo análisis de su proyecto de “crítica cultural” en sus relaciones con los estudios culturales norteamericanos, con la crítica moderna, con la historia, con el post-estructuralismo o con las preguntas sobre la posibilidad de un post-modernismo latinoamericano, a su vez en relación con autores como Benjamin, Deleuze, Derrida o Rancière.

Portada del libro Crítica y Política de Nelly Richard, editorial Palinodia.

Vale la pena detenerse un momento sobre el trabajo editorial que hay detrás de este libro, ya que lo que leemos no es simplemente una transcripción de una entrevista; no encontramos, por ejemplo, rastros de fracturas en el discurso que delaten la conversación que se dio ni el tiempo que duró. Por el contrario, esta es una conversación que se ha dado “sobre la mesa”, es decir, junto a los apuntes, a los libros citados, con espacios para la reflexión y la edición. Así, esta opción editorial parece descolocar los límites de lo que queda dentro o fuera de la obra del autor.

El libro nos da a ver lo que se encuentra “a espaldas” del proceso de escritura, pero no por eso externo a su obra. El pensamiento de Richard aparece en el encuentro de la conversación, tomando posiciones, indicando desafíos y dando respuestas a las polémicas en las que se encuentra. En definitiva, el pensamiento de Richard aparece en su ejercicio contingente, en su acaecer, lo que en definitiva nos introduce desde ya al examen de las prácticas de la crítica que se desarrollan al interior del libro.

El que en Crítica y Política el pensamiento de Richard se lea en su acaecer apunta a un carácter propio de la crítica, la que para Richard no se fundamentaría en una verdad trascendental desde donde desprender una autoridad de juicio, tal como ocurría en la modernidad, sino que en un juicio incierto de compromiso ético-político. Si desde el estructuralismo en adelante las escalas valorativas de lo que vale o no al interior del mundo del arte se han demostrado como ideológicamente construidas, la crítica no puede seguir aparentando el distanciamiento que fuese necesario en la modernidad. La reacción entonces es de una crítica comprometida con su contexto, donde seleccionar, examinar y decidir -que son los procesos del acto crítico-, no pueden pre-garantizar su desenlace.

Operando entonces con juicios experimentales e inciertos, sumado al compromiso político con un contexto que se da en constante mutación, la crítica cultural está forzada a una revisión también constante, que definiría gran parte de su quehacer, del acaecer al cual apunta este libro y su opción editorial.

Junto a la crítica, el arte también parece dejar atrás el tiempo de su autonomía. En boca de todos está el hecho de que en una época de economías mixtas, de distribución y consumo masivo, se daría parcialmente fin a la auto-referencialidad de lo artístico. Lo importante hoy, siguiendo a García-Canclini, no sería el objeto artístico, sino más bien su ubicación y la capacidad de inserción de éste en espacios, medios y formas de participación. Si bien en este contexto las categorías de lo estético típicas de la modernidad parecen imposibles, Richard se resiste a “prescindir de todo marco, recuadro y enmarcación”, los cuales pueden ser utilizados “para contrastar efectos y desmarcar operaciones entre todo aquello que circula, des-reguladamente, como cultura-mercancía en las redes de tráfico cultural.”

Tomando los conceptos de in-anticipado e inminencia de Rancièr y García-Canclini, Richard otorga a la crítica la función de “detectar ese lugar de la inminencia” que llevaría al arte a exhibir un juego de figuras y conceptos más evocativos y penetrantes que aquél de su competencia tecnológica o del activismo socio-cultural. Como Richard misma lo señala, su resistencia a una completa des-diferenciación del valor crítico-estético refiere a lo que Hal Foster llama “autonomía relativa”, que en palabras de Richard sería “una autonomía que redelimita ciertas fronteras … para ‘enmarcar’ las operaciones del arte cuando consideramos que vale la pena diferenciarlas de otros tipos de performatividad de los signos que recorren lo social, aunque sea para luego ‘des-enmarcarlas’ de su contexto, en un juego de incesantes entre-aperturas del adentro y del afuera de las clasificaciones e instituciones encargadas de transmitirnos el significado de qué entender por obra”.

Crítica y Política bien puede considerarse como un recorrido a la obra entera de Nelly Richard pero, por sobre todo, este libro nos da una mirada sobre el presente de su pensamiento, ya sea al comentar el “presente como contexto” del arte contemporáneo en Chile, como al revisar la escena de avanzada en su historización y vínculos hasta nuestros días, como finalmente también al considerar las repercusiones de los estudios culturales que han jugado su parte en provocar este escenario, donde el arte se siente en peligro de fundirse en el campo extendido de la cultura que celebra la cultura del diseño y la publicidad.

Nelly Richard es crítica y ensayista. Estudió Letras Modernas en la Universidad de La Sorbonne (Paris III). Fue fundadora y directora de la Revista de Crítica Cultural (1990-2008). Recibió la Beca Guggenheim en 1996. Fue directora del Magíster en Estudios Culturales de la UARCIS entre 2005 y 2010 y se desempeña actualmente como Vicerrectora de Extensión y Publicaciones de la misma Universidad. Entre sus publicaciones nacionales e internacionales se encuentran Crítica de la memoria (Santiago, Ediciones Universidad Diego Portales, 2010), Campos cruzados. Crítica cultural, latinoamericanismo y saberes al borde (La Habana, Casa de las Américas, 2009), Feminismo, género y diferencia(s) (Santiago, Palinodia, 2008), Fracturas de la memoria. Arte y pensamiento crítico (Buenos Aires, Siglo XXI, 2007), Intervenciones críticas. Arte, cultura, género y política (Belo Horizonte, Editora Universidad Federal de Minas Gerais, 2002), Residuos y metáforas. Ensayos de crítica cultural(Santiago, Cuarto Propio, 1998), La insubordinación de los signos: cambio político, transformaciones culturales y poéticas de la crisis (Santiago, Cuarto Propio, 1994), Masculino/femenino: prácticas de la diferencia y cultura democrática (Santiago, Francisco Zegers Editor, 1993), La estratificación de los márgenes (Santiago, Francisco Zegers Editor, 1989), Margins and Institutions. Art in Chile since 1973 (Melbourne, Art and Text, Francisco Zegers Editor, 1986).

Alejandra Castillo (1974). Doctora en Filosofía. Miembro del Claustro académico del Doctorado en Educación y Cultura en América Latina y del Magíster en Estudios Culturales de UARCIS. Profesora del Magister en Comunicación Política del Instituto de Comunicación e Imagen de la Universidad de Chile. Ha sido Visiting Research del King’s College de la Universidad de Londres (2008-2009) y Directora de la revista de cultura Papel máquina y de la colección Archivo Feminista de la Editorial Palinodia. Ha publicado Nudos feministas (2011), Democracia, políticas de la presencia y paridad (2011), Julieta Kirkwood. Políticas del nombre propio (2007), y La república masculina y la promesa igualitaria (2005). Es editora de Martina Barros, Prólogo a la Esclavitud de la Mujer (2009) y co-editora de Arte, archivo y tecnología (2012) y Reescrituras de José Martí (2008).

Miguel Valderrama (1971). Historiador. Profesor asociado de la Escuela Latinoamericana de Postgrados de UARCIS. Miembro de la dirección editorial de la revista de cultura Papel Máquina. Entre otros libros, ha publicado Heterocriptas. Fragmentos de una historia del secreto 2 (2010), La aparición paulatina de la desaparición en el arte. Fragmentos de una historia del secreto 1 (2009), Modernismos historiográficos. Artes visuales, postdictadura, vanguardias (2008), Heródoto y lo insepulto (2006), y Posthistoria. Historiografía y comunidad (2005). Junto a Luis Gueneau de Mussy es autor de Historiografía postmoderna. Conceptos, figuras, manifiestos (2010). Es editor de Patricio Marchant: prestados nombres (2012) y ¿Qué es lo contemporáneo? Actualidad, tiempo histórico, utopías del presente (2011).

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Cristóbal Fabrizzio Barria Bignotti

Es candidato a doctor en Historia del Arte en la Universidad Sapienza de Roma. Actualmente se dedica al problema de 'habitar las imágenes', particularmente en función del género del paisaje dentro la reflexión sobre el hábitat durante el siglo XIX. Otros temas que llaman su interés son la representación de animales vivos durante el mismo período, más allá de la mirada científica de disección y la historia de la historia, así como la crítica y la teoría del Arte Latinoamericano, específicamente el debate entre disciplinas académicas y campos de estudio.