Arte = un paso hacia lo desconocido

Richard Artschwager

 

Richard Artschwager!, en el Hammer Museum de Los Angeles, es la retrospectiva más completa hasta la fecha de la obra de este seminal artista, fallecido en febrero pasado a los 89 años de edad. La exposición, organizada por el Whitney Museum of American Art  (Nueva York), en asociación con la Yale University Art Gallery y comisariada por Jennifer Gross, curadora de Arte Moderno y Contemporáneo de esa galería universitaria, y Anne Ellegood, curadora en Jefe del Hammer, cuenta con más de 145 obras que abarcan seis décadas, incluyendo esculturas, pinturas, dibujos, fotografías y grabados.

A menudo asociado con el arte pop, el minimalismo y el arte conceptual, lo cierto es que el trabajo de Artschwager no se adapta a ninguna de estas categorías. Su práctica artística despierta constantemente preguntas relacionadas con su propio compromiso visual y físico con el mundo, y sus objetos se sitúan en la frontera entre la ilusión y la realidad.

La exposición en el Hammer revela una cierta condición profética del artista, quien desde sus comienzos exploró el profundo efecto que han tenido la fotografía y la tecnología en la transformación de nuestro compromiso con el mundo. Su trabajo ha desafiado y respondido a cómo estos medios -y nuestra experiencia de las cosas como imágenes más que como cosas en sí mismas-, han cambiado la experiencia humana, desde el arraigo a la experiencia física primaria hasta el conocimiento mediado por fuentes secundarias, como periódicos, la televisión y la Internet.

 

 Richard Artschwager, Descripción de Mesa, 1964, melamina sobre madera contrachapada, 66.4 x 81 x 81 cm. Whitney Museum of American Art, Nueva York (obsequio de Howard y Jean Lipman Foundation, Inc.) © Richard Artschwager © 2000 Whitney Museum of American Art. Foto: Steven Sloman


Richard Artschwager, Descripción de Mesa, 1964, melamina sobre madera contrachapada, 66.4 x 81 x 81 cm. Whitney Museum of American Art, Nueva York (obsequio de Howard y Jean Lipman Foundation, Inc.) © Richard Artschwager © 2000 Whitney Museum of American Art. Foto: Steven Sloman

 

Nacido en Washington D.C en 1923, Artschwager es aún un artista poco conocido -o, más bien, poco popular-, pero admirado profundamente por otros artistas en todo el mundo. Su obra es compleja, irreverente, incomprendida, llena de humor e inclasificable.

La exposición en el Hammer explora todo el espectro de la carrera de un artista que, durante más de cincuenta años, se mantuvo a la vanguardia del arte de su época. Artschwager arrancó y fue reconocido «tarde», si nos guiamos por los estándares actuales: comenzó a hacer arte en la década de 1950, hizo su primera exposición individual a los 42 años -en la emblemática galería Leo Castelli de Nueva York- y tuvo su primera «gran aparición» en  la Whitney Annual de 1966.

A principios de su carrera declaró que quería hacer «objetos inútiles», o un tipo de arte que frenara nuestro compromiso distraído con el mundo que nos rodea e insistiera en aquellos encuentros visuales y físicos en tiempo real y en un espacio compartido. Los trabajos presentados en esta exposición dan testimonio de la originalidad y la persistencia de esa visión.

Artschwager utilizaba materiales comerciales e industriales, tanto en sus pinturas como en sus esculturas. Dotado de gran talento para trabajar la madera, se ganó la vida fabricando muebles durante buena parte de los años 50. Luego comenzó a incorporar en su trabajo la Formica, a la que en principio calificó de «el gran material feo, el horror de la época», para después apreciarla decididamente. Artschwager se interesó cada vez más ​​en la combinación de madera y Formica en su obra, y ya a principios de los años 60 las empleaba para crear objetos que transitaban entre pintura y escultura, y que con frecuencia tuvieron al mobiliario como punto de partida. Siempre trabajó con un vocabulario de formas domésticas en un intento por articular el espacio y nuestra percepción del mismo. Interesado en las propiedades de los materiales innobles, en 1962 empezó a pintar en fibra vulcanizada Celotex, un material de construcción de bajo costo con una superficie rugosa.

Por décadas, el artista examinó las relaciones entre los objetos cotidianos, como mesas, sillas, ventanas, espejos y canastos. Le interesaba no sólo cómo estos objetos se relacionaban visualmente, sino cómo nuestra percepción y comprensión de cada uno informaban nuestra experiencia ante ellos.

«Artschwager había llegado a la conclusión de que el arte estaba tanto en la mirada como en la fabricación, de que el arte estaba en nuestra perspectiva de las cosas y no sólo en la artesanía. Si bien él continuaría siendo un fabricante de objetos cuya atención al detalle era ‘fanática’, también estaba convencido de que sus esfuerzos a futuro se volcarían hacia ‘las cosas a ser miradas’, a lo que él identificó como ‘el reino del arte inútil'», según Gross.

 

Vista de exposición "Richard Artschwager!", en el Hammer Museum, Los Angeles, 2013. Foto: Robert Wedemeyer

Vista de exposición «Richard Artschwager!», en el Hammer Museum, Los Angeles, 2013. Foto: Robert Wedemeyer

Vista de exposición "Richard Artschwager!", en el Hammer Museum, Los Angeles, 2013. Foto: Robert Wedemeyer

Vista de exposición «Richard Artschwager!», en el Hammer Museum, Los Angeles, 2013. Foto: Robert Wedemeyer

 


Imagen destacada: Richard Artschwager, !, vista de exposición en el Hammer Museum, Los Angeles, 2013. Foto: Robert Wedemeyer