Carlos Amorales. Germinal es una muestra que sigue una de las líneas curatoriales del Museo Tamayo de México enfocada en la investigación del acervo de la institución, estableciendo líneas de relación con las prácticas contemporáneas. Estas investigaciones se materializan en lecturas de la colección, proyectos específicos y exposiciones de artistas contemporáneos cuya obra abre nuevas perspectivas al estudio de la colección del museo.

Dentro del acervo del Museo Tamayo Arte Contemporáneo, se encuentran obras de varios artistas que en distintos momentos de sus carreras se ocuparon de la creación de nuevos lenguajes, como el artista uruguayo Joaquín Torres García, el alemán radicado en México Mathias Goeritz, o el pintor catalán Antoni Tàpies. Estos artistas, desde distintas perspectivas  e intereses, vincularon lo visual con el lenguaje, como ocurre en esta exposición de uno de los artistas mexicanos más reconocidos en el ámbito internacional.

Curada por Magnolia de la Garza, Germinal reúne una serie de obras, algunas creadas especialmente para esta exposición, que muestran una nueva etapa en el trabajo de Carlos Amorales (México, 1970), en la cual el artista desarrolla un  lenguaje gráfico que se desprende de la compresión y la fragmentación de las imágenes recopiladas en su Archivo Líquido, proyecto que desarrolló por más de diez años a partir de 1998.

Este proceso dio origen a un alfabeto codificado, al que en principio no tenemos acceso, pero cuya plasticidad lo sitúa en la frontera entre la imagen y el signo. Este lenguaje se utiliza en formatos tradicionales impresos como carteles, libros o periódicos. Sin embargo, al explorar otros medios, como la escultura y el video, las obras cuestionan el uso del lenguaje y sus límites, planteando qué es lo que hay cuando este lenguaje se acaba.

La exposición toma su título de una de las obras que se presentan: un periódico que incluye textos anarquistas e imágenes del terremoto de 1985 en la Ciudad de México. Amorales establece un vínculo entre estos discursos y el sismo, al observar en los días posteriores a la tragedia un momento de excepción en la historia de la ciudad, en el cual ante la anarquía generada por la parálisis del gobierno se produjo una movilización positiva de la sociedad civil. De manera similar, para el artista la anarquía puede darse en el momento en que se pierde el lenguaje verbal, dando lugar a otras posibilidades de comunicación.

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Carlos Amorales, Vertical Earthquake (Terremoto vertical), 2010, reglas de acero, grafito sobre pared. Cortesía del artista y Galerie Yvon Lambert, París

Sobre algunas de las obras

En Terremoto Vertical (2010), Amorales emplea reglas torcidas de metal hechas con base en las imágenes de las grietas de los edificios colapsados por el terremoto de 1985 en la Ciudad de México. Colgadas de un clavo en la pared, las reglas giran al tiempo que trazan líneas semicirculares que siguen el patrón de zigzag. La pieza constituye, por un lado, un estudio formal de cómo una grafía caótica se organiza, debido a su aplicación constante, y por otro, reflexiona sobre la creación de un nuevo orden surgido por un momento de anarquía social.

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Carlos Amorales, Germinal, 2012, serigrafía sobre papel y grafito. Colección Rocío y Boris Hirmas. Cortesía del artista

Germinal (2010) consiste un periódico que yuxtapone imágenes de edificios destruidos por el terremoto de 1985 en la Ciudad de México y textos anarquistas del siglo XX. A las copias de Germinal se les trazaron líneas caóticas a lápiz. De este modo, Germinal propone una reflexión sobre el movimiento ciudadano generado a raíz de la inoperancia del gobierno ante una catástrofe natural. Las dos semanas siguientes al sismo (19 de septiembre) en la Ciudad de México surgió una especie de anarquía que influyó para un significativo proceso de transformación, el cual se consolidó en el año 2000, cuando el Partido Revolucionario Institucional (PRI) perdió la presidencia del país después de casi 75 años en el poder.

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Carlos Amorales, Vagabundo en Francia y Bélgica, 2011, 6 posters y libro (serigrafía sobre papel). Cortesía del artista y kurimanzutto, México

Las formas abstractas que previamente se condensaron en el Archivo Líquido son exploradas como fuentes gráficas en una serie de posters que se pliegan formando un cuadernillo (Vagabundo en Francia y Bélgica, 2011). Al reducir la escala de las formas a un tamaño imprimible, éstas comienzan a jugar ambiguamente siendo percibidas como texto o imagen. Como pictogramas alfabéticos, crean un texto que, de hecho, es una historia corta del escritor Roberto Bolaño (Santiago de Chile, 1953 – Barcelona, 2003) en la cual describe su búsqueda como artista y poeta, así como su trabajo en Bélgica con este tipo de escritura sin un contenido semántico.

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Carlos Amorales, La Lengua de los Muertos (Gruesonovela), 2012, serigrafía sobre papel

La Lengua de los Muertos (2012) es una fotonovela hecha con una secuencia de imágenes extremadamente crueles de la guerra contra el narcotráfico, las cuales aparecen de manera constante en los medios mexicanos. Si existiese el más allá, la muerte emplearía el lenguaje abstracto que propone esta fotonovela. Asimismo, la pieza explora un agudo sentimiento de alienación hacia nuestra propia cultura, en la que el lenguaje de la guerra es imposible de racionalizar y el sentido escapa de la comprensión.

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Carlos Amorales, Veremos como todo reverbera, 2012, instalación con acero, cobre y pintura epóxica, medidas variables. Cortesía del artista y Galerie Yvon Lambert, París

Veremos como todo reverbera (2012) es una instalación está basada en las formas orgánicas de los móviles hechos por Alexander Calder (Pensilvania, 1898 – Nueva York, 1977). En lugar de colgar formas abstractas de los móviles, cinco diferentes tipos de címbalos o platillos se encuentran suspendidos, convirtiendo a la instalación en un instrumento musical. Los címbalos pueden ser tocados por el espectador o por músicos. Esta obra puede funcionar como un termómetro de los ánimos del público, ya que al ser tocada pueda puede ser armónica o caótica.

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Carlos Amorales, Guión para Ámsterdam, 2012-2013, fotocopias en blanco y negro. Cortesía del artista y kurimanzutto, México

 

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Carlos Amorales, Ámsterdam, 2013, video blanco y negro con sonido, 25 minutos. Cortesía del artista y kurimanzutto, México

 

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Carlos Amorales, Ámsterdam, 2013, video blanco y negro con sonido, 25 minutos. Cortesía del artista y kurimanzutto, México

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Carlos Amorales, Ámsterdam, 2013, video blanco y negro con sonido, 25 minutos. Cortesía del artista y kurimanzutto, México

Guión para Ámsterdam (2013) es un guión para el filme hecho al cortar, mezclar y sobreimprimir imágenes de los actores, los textos, los signos y los símbolos en una fotocopiadora. La inmediatez de la fotocopia permitió desarrollar un método de imágenes de libre asociación, útil para la concepción del filme.

Ámsterdam (2013) es un filme de ficción a partir de un guión que Carlos Amorales creó como resultado de la investigación y la sintetización de figuras provenientes de distintas mitologías, así como de lenguajes asémicos, es decir, que no tienen significado, como los garabatos del artista argentino León Ferrari (Buenos Aires, 1920) y del artista y escritor francés Henri Michaux (Namur, Bélgica, 1899 –- París,  1984). En su investigación, Amorales incorporó, de forma comprimida y fragmentada, el lenguaje visual que desarrolló en lo últimos años y que se conoce como Archivo Líquido. La obstrucción de los lenguajes comprensibles permitió que los actores y el director improvisaran al grabar las escenas. Como el lenguaje hablado y el texto se hicieron más y más abstractos durante el proceso de filmación, la expresión física de los actores se convirtió en la forma predominante de comunicación. Bajo estas premisas, el acto de filmar permitió un “estado de excepción” comparable a un momento de anarquía. Al final, Ámsterdam tal vez se pueda considerar como una historia de amor fallida.

Fantasía de Orellana (2013) es un cortometraje que registra las sombras de un performance hecho por el compositor guatemalteco de música contemporánea Joaquín Orellana (Guatemala, 1937), quien creó y usó un grupo de instrumentos musicales inspirados en xilófonos y marimbas. Después de interesarse en la música electrónica y de haber trabajado con loops durante sus estudios en el centro de música de vanguardia Di Tella en Buenos Aires, a finales de los años sesenta, Orellana regresó a Argentina para descubrir que ahí no tenía acceso a la tecnología y al conocimiento que necesitaba para crear su música. Para poder continuar, Orellana construyó una serie de instrumentos que son modelos análogos hechos para tocarse como instrumentos electrónicos. Cada pieza tiene que ser tocada siguiendo una partitura con símbolos y anotaciones que el músico inventó. Fascinado por la inusual apropiación de Orellana de la música electrónica, Carlos Amorales y el músico Julián Lede le encargaron en 2012 de crear su propia versión de la banda sonora de un segmento de la clásica película de animación Fantasía (1940) de Walt Disney. Las sombras proyectadas del instrumento, de las anotaciones musicales y del propio músico se convirtieron en la animación que completa la versión de Orellana.

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Carlos Amorales, Tipo Bailarín, 2013, video blanco y negro sin sonido, 7 minutos en loop. Cortesía del artista y kurimanzutto, México

Carlos Amorales (Ciudad de México, 1970) trabaja con una gran diversidad de medios, como el dibujo, la pintura, la escultura, el performance y la animación. Asistió entre 1992 y 1995 a la Gerrit Rietveld Academie, Ámsterdam, y en 1996 continuó sus estudios en la Rijksakademie van Beeldende Kunsten, en la misma ciudad. Su obra se puede estudiar desde tres líneas que engloban sus proyectos: Amorales vs. Amorales, Nuevos Ricos, y Archivo Líquido. Amorales ha participado en numerosas muestras individuales y colectivas como Carlos Amorales, Palazzo delle Esposizioni, Roma (2010); Working Class Today… Mañana Nuevos Ricos, Kunsthalle Fredericianum, Kassel (2009); Four Animations, Five Drawings and a Plague, Philadelphia Museum of Art (2008); Why Fear the Future?, Casa de América, Madrid (2005); y Amorales vs. Amorales, Challenge 2003, Tate Modern, Londres (2003). En el 2003 participó en la Bienal de Venecia, representando a Holanda. Su obra forma parte de las colecciones Jumex (México), Tate Modern (Londres), The Museum of Modern Art (Nueva York), Daros Latinoamérica (Zurich), Walker Art Center (Mineápolis) y Museum Boijmaans van Beunigen (Róterdam), entre otras. Actualmente vive y trabaja en la Ciudad de México.