Al entrar a la exposición de Nury González en la galería D21, me recibe la palabra Exilios. No es la palabra, en realidad, lo que está en la pared del costado, sino una serie de fieltros con una sola letra de color rojo por pieza. Así, leo E-X-I-L-I-O-S, en plural, cada letra roja contrastando sobre el fondo verde agua de la pared.

A un lado, un video grabado en Riñihue donde cada pieza y su respectiva letra flotan en el lago. La edición del video compone la palabra Exilios a partir de la suma de toma tras toma; cada imagen sigue cada fieltro, que luego se pierde en el fuera de cuadro, dejando al vaivén del agua como dominador del paisaje por breves instantes, para posteriormente continuar con la siguiente letra. Después de llegar a la S, los fieltros se amontonan, varados en la orilla del lago.

 

Nury González, Exilios, 2012, fieltro manual, dimensiones variables. Cortesía: D21

Nury González, Exilios, 2012, fieltro manual, dimensiones variables. Todas las imágenes son cortesía de D21

Nury González, Tránsito, 2012, video, 6 min

Nury González, Tránsito, 2012, video, 6 min

En la tercera pared de la sala hay una serie de imágenes sobre el exilio de la guerra civil española. Específicamente, remiten a la principal experiencia del exilio, el destierro de la nación y el desplazamiento hacia otros lugares. La noción tradicional del exilio político se juega en los bordes territoriales que aquí se representan, ejemplificados por el cruce fronterizo entre España y Francia. Las imágenes de esta serie poseen un alto grado de manufacturación, y reflejan una especial preocupación de la artista por la materialidad del soporte y lo que implica trabajar con una diversidad de éstos. Acerca de estas serigrafías sobre algodón, tul y entre tela sobre fieltro industrial, la artista dice que armó esta propuesta “sobre capas, calces y descalces”, algo que “deja la materialidad y la manualidad puesta a la vista”.

Nury González, De la serie Maletas, 2012, serigrafía sobre algodón, tul y entre tela sobre fieltro industrial, 39,5 x 51 cm. c/u aprox

Nury González, De la serie Maletas, 2012, serigrafía sobre algodón, tul y entre tela sobre fieltro industrial, 39,5 x 51 cm. c/u aprox

Nury González, De la serie Maletas, 2012, serigrafía sobre algodón, tul y entre tela sobre fieltro industrial, 39,5 x 51 cm. c/u aprox

Nury González, De la serie Maletas, 2012, serigrafía sobre algodón, tul y entre tela sobre fieltro industrial, 39,5 x 51 cm. c/u aprox

La última pared de esta sala presenta una serie de telas deshilachadas y zurcidas, donde se leen frases como El que sueña puede más que el que no sueña. La tela es una sábana rota, cortada, que, enfatiza González, “podría haber sido de mi abuela”. Frases como Ceniza mezclada de sábanas y toallas frazadas, junto a las manchas y texturas de la tela, constituyen la huella de una vestimenta, de un cuerpo, de una biografía, y por tanto, de una historia personal. Ese “podría haber sido” de una biografía propia dialoga con el “haber sido” de esa pieza de tela particular, entramando las memorias e historias de vida –González es descendiente de inmigrantes españoles– con historias más generales sobre desplazamientos y exilios.

Nury González, De la serie Sábanas, 2012, dibujo con hilo sobre sábana de 1940, 38 x 26 cm. c/u aprox.

Nury González, De la serie Sábanas, 2012, dibujo con hilo sobre sábana de 1940, 38 x 26 cm. c/u aprox.

Nury González, De la serie Sábanas, 2012, dibujo con hilo sobre sábana de 1940, 38 x 26 cm. c/u aprox.

Nury González, De la serie Sábanas, 2012, dibujo con hilo sobre sábana de 1940, 38 x 26 cm. c/u aprox.

 

Esta idea da paso a la segunda sala, una serie de textos en fieltros de gran formato manufacturados con vellón de oveja. De izquierda a derecha, leo: El hilo de la historia, Perder el hilo, Al hilo del pensamiento, Un hilo de sangre y Con el alma en un hilo. Aquí se encuentra el nudo conceptual de esta exhibición, motivado nuevamente por la materialidad del soporte: el fieltro carece de hilo. ¿Cómo, entonces, enhebrar una trama? Los fieltros que aquí se presentan remiten a la relación siempre compleja entre narración, historia, biografía y acontecimiento. Además, dan cuenta de dos modalidades para aproximarse al horror de este exilio particular (“hilo de sangre”): el logos del pensamiento y el pathos del alma que pende de un hilo.

Nury González, De la serie Puntadas sin Hilo, 2012, texto afieltrado manualmente, dimensiones variables

Nury González, De la serie Puntadas sin Hilo, 2012, texto afieltrado manualmente, dimensiones variables

Nury González, De la serie Puntadas sin Hilo, 2012, texto afieltrado manualmente, dimensiones variables

Nury González, De la serie Puntadas sin Hilo, 2012, texto afieltrado manualmente, dimensiones variables

 

Vuelvo a la palabra E-X-I-L-I-O-S  del comienzo. No hay un solo exilio, ya lo sabemos. Son de diversa índole y no necesariamente implican el abandono de un país. No obstante, existen siempre en función de un desplazamiento. El exilio, voluntario o no, ha sido entendido como una posición del sujeto producto de determinadas condiciones sociales y políticas. En tanto posición –cultural, discursiva, histórica– posee una subjetividad propia. Es esa subjetividad, más que el concepto “exilio”, lo que explora Nury González en esta exposición. Con soportes que vuelven explícita su materialidad y el arduo trabajo físico y manual que le da forma, la artista interroga las capas y pliegues de la subjetividad exílica, hecha de huellas y retazos, de autobiografía y de Historia a secas, con mayúscula. Nos deja, además, una imagen imborrable. Como cada exiliado que ha quedado a la deriva, desplazado de los relatos y del tiempo histórico, o como cada uno de esos muertos lanzados al mar y que las aguas no devolvieron, los siete fieltros y sus letras rojas permanecen varados, arrimados a la orilla del río, desplazándose una vez más, lentamente, perdiéndose, y armando, efímeramente, esa palabra del desarraigo que busca hilos para tejer una trama, y tramas para pensar una historia.

Nury González, De la serie Pizarras, 2012, tiza sobre pizarra, 25 x 35 cm. c/u aprox.

Nury González, De la serie Pizarras, 2012, tiza sobre pizarra, 25 x 35 cm. c/u aprox.

 

 

Nury González: Sueño de una noche de verano

D21 Galería de Arte, Santiago de Chile

Del 30 de noviembre de 2012 al 12 de enero de 2013