Itaú Cultural São Paulo acogió hasta este 11 de noviembre Lygia Clark: una retrospectiva, muestra que presentó el universo de la artista brasileña (Belo Horizonte, 1920 – Río de Janeiro, 1988) en la totalidad de su espacio expositivo.

Curada por Felipe Scovino y Paulo Sergio Duarte, al exposición fue organizada por Itaú Cultural en alianza con la Associação Cultural O Mundo de Lygia Clark (Asociación Cultural El Mundo de Lygia Clark) y con seguimiento de Alessandra Clark, nieta de la artista. Tras su inauguración en Brasil, la retrospectiva se presentará a partir de mayo del 2013 en el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA).

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Retrato de la artista cortesía de Associação Cultural O Mundo de Lygia Clark

Entre las 145 obras expuestas se encontraban instalaciones inéditas, así como los conocidos Bichos –originales y réplicas-, esculturas, pinturas y objetos sensoriales. Algunos de sus proyectos nunca realizados, como O Homem No Centro dos Acontecimentos (El hombre en el centro de los acontecimientos), Cinto Diálogo (Cinturón Diálogo) y Campo de Minas, se crearon por primera vez para su interacción con el público. Otros, como Arquitetura Fantástica (Arquitectura Fantástica) -uno de los Bichos en escala monumental-, Casa do Poeta (Casa del Poeta) y Construa Você Mesmo (Constrúyelo tú mismo) se reprodujeron en el museo virtual especialmente creado para la exposición.

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Lygia Clark, Bicho, 1960. Foto: Edouard Fraipont/Itaú Cultural

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Lygia Clark, Bicho, 1960. Foto: Edouard Fraipont/Itaú Cultural

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Vista de la exposición Lygia Clark: uma retrospectiva, en Itaú Cultural. Foto: Edouard Fraipont/Itaú Cultural

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Vista de la exposición Lygia Clark: uma retrospectiva, en Itaú Cultural. Foto: Edouard Fraipont/Itaú Cultural

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Vista de la exposición Lygia Clark: uma retrospectiva, en Itaú Cultural. Foto: Edouard Fraipont/Itaú Cultural

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Vista de la exposición Lygia Clark: uma retrospectiva, en Itaú Cultural. Foto: Edouard Fraipont/Itaú Cultural

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Vista de la exposición Lygia Clark: uma retrospectiva, en Itaú Cultural. Foto: Edouard Fraipont/Itaú Cultural

La muestra también incluyó Bichos y obras estructuradas y esculturales de Clark. El instituto ejecutó, además, una aplicación gratuita para iPad basada en la obra Livro-Obra (Libro-Obra). El programa tiene el objetivo de traducir, por medio de la interfaz de toque del Tablet, la experiencia interactiva de esta obra de Lygia Clark.

En paralelo, se realizó los días 5 y 6 de septiembre pasados un seminario sobre el universo artístico de Lygia Clark, y entre el 11 y 16 de ese mismo mes un ciclo de películas O Artista (El Artista), acerca del universo de diversos artistas visuales. El día 15, Jards Macalé, gran amigo de Lygia Clark, dio un concierto en el Auditorio Ibirapuera, cuya programación la planificó Itaú Cultural, administrador del recinto desde el año pasado, en alianza con la Secretaría Municipal de Cultura.

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Vista de la exposición Lygia Clark: uma retrospectiva, en Itaú Cultural. Foto: Edouard Fraipont/Itaú Cultural

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Vista de la exposición Lygia Clark: uma retrospectiva, en Itaú Cultural. Foto: Edouard Fraipont/Itaú Cultural

El espacio expositivo

La curaduría de esta muestra resaltaba la importancia de iniciar el recorrido por la primera planta. De entrada, el visitante se encontraba con una de las obras más inquietantes de la artista, A Casa É o Corpo (La Casa es el Cuerpo). Se trata de una instalación de ocho metros que permite el paso de las personas por su interior, para que tengan la sensación de penetración, ovulación, germinación y del primer contacto con el mundo.

Después de pasar por esa obra, todavía en la primera planta, el público encuentra trabajos realizados por la artista entre finales de los años 40 y mediados de los 50: esculturas, entre las que destaca Bichos, también con réplicas que se pueden manipular alrededor de los originales; pinturas, como Escada (Escalera), una de sus primeras obras, y lienzos de la serie Composição (Composición).

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Lygia Clark, Composição, 1953. Foto: Marcelo Corrêa. Cortesía: Itaú Cultural

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Vista de la exposición Lygia Clark: uma retrospectiva, en Itaú Cultural. Foto: Edouard Fraipont/Itaú Cultural

En la planta baja se encuentra Campo de Minas, uno de sus proyectos, exhibido sólo en una ocasión en Río de Janeiro y que ahora se presenta por primera vez en São Paulo. Es un tablado de cuatro por cuatro metros con algunas partes imantadas. El visitante recibe un par de zapatos magnetizados y se desplaza por ese suelo, quedándose o no pegado a éste. En el mismo espacio se encuentra Cinto Diálogo,en el que cada persona recibe un cinturón con imanes e inicia con su pareja un juego de atraer y repeler.

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Lygia Clark, Campo de minas. Foto: Edouard Fraipont/Itaú Cultural

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Lygia Clark, Cinto Diálogo. Foto: Edouard Fraipont/Itaú Cultural

Los curadores deconstruyen la línea cronológica de la muestra y presentaron al visitante el diálogo entre la artista y la arquitectura. En el subsuelo del espacio estaban los Trepantes (Trepadores), esculturas que ella realiza en 1963, y las estructuras de Caixas de Fósforos (Cajas de Fósforos), de 1964. También están las maquetas físicas Construa Você Mesmo y Casa do Poeta, nunca antes realizadas.

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Lygia Clark, Estrutura de Caixas de Fósforos (preta), 1964.

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Trepante, de Lygia Clark, en primer plano. Foto: Edouard Fraipont/Itaú Cultural

En otra planta se presentaron los trabajos que Lygia Clark denominó «objetos sensoriales», como las Máscaras Sensoriais (Máscaras Sensoriales), y dos proyectos inéditos producidos por Itaú Cultural con base en apuntes dejados por la artista: O Homem no Centro dos Acontecimentos -una instalación donde se proyecta, simultáneamente en los cuatro lados de una pequeña sala, el registro de una persona que salió por las calles con un casco con cuatro cámaras que recogen imágenes en 360-, Filme Sensorial (Película Sensorial), en la que solo existe sonido y luz, a pesar de su nombre y de que sigue un guión. El visitante entra en un espacio cuadrado para experimentar, sólo a través del sonido, un día en la vida de un sujeto, desde que canta el gallo, pasando por la ducha y el baño, saliendo a la calle y siguiendo el recorrido en tren hacia el centro de la ciudad.

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Lygia Clark, Objetos sensoriales. Foto: Edouard Fraipont/Itaú Cultural

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Lygia Clark, Diálogo de Óculos, 1968. Cortesía: Itaú Cultural

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Lygia Clark, Corpo Coletivo (Cuerpo Colectivo), 1970. Foto: Edouard Fraipont/Itaú Cultural

Las propuestas

La muestra incluyó además obras pensadas para su interacción con el público, entre éstas Corpo Coletivo (Cuerpo Colectivo), de 1970, en el que los participantes visten atuendos que, cosidos los unos a los otros, limitan e impiden gestos y movimientos sencillos, como caminar, bajarse o sentarse;  y Rede de Elásticos (Red de Elásticos), en el que un grupo de participantes construye en conjunto una gran red, uniendo cientos de elásticos de manera particular, que luego se entrelazan para formar una especie de «cuerpo colectivo» que puede circular por el espacio. Según Clark, “el acto de coser la red se vuelve tan importante como utilizarla después que está lista”.

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Lygia Clark, Rede de Elásticos (Red de Elásticos).  Foto: Edouard Fraipont/Itaú Cultural

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Lygia Clark, Rede de Elásticos (Red de Elásticos).  Foto: Edouard Fraipont/Itaú Cultural

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Vista de la exposición Lygia Clark: uma retrospectiva, en Itaú Cultural. Foto: Edouard Fraipont/Itaú Cultural