La sexta Bienal del Museo del Barrio, The (S) Files 2011, reúne a 75 artistas de procedencia hispana y latina residentes en la ciudad de Nueva York, entre ellos los chilenos nicoykatiushka, Francisca Benítez, Felipe Mujica y Johanna Unzueta.

El concepto de esta versión, que se extiende hasta el 8 de enero del 2012, busca rescatar la influencia de la calle en los artistas contemporáneo latino y latinoamericano residentes en Nueva York, con la intención de expandir estas definiciones. Considerando expresiones como el graffiti y la pintura mural, la temática también se extiende a objetos no-artísticos, así como a música y moda.

Vista de instalación. El Museo’s Bienal: The (S) Files 2011. El Museo del Barrio, del 14 de junio de 2011 al 8 de enero de 2012. Cortesía El Museo del Barrio, NY. Foto: Jason Mandella.

Se explora cómo el límite entre lo privado y lo público, personal e universal se confunden en la calle, transformándola en un espacio clave de cambio social. Este enunciado es pertinente si tomamos en cuenta los eventos del último año en Medio Oriente y, actualmente, las protestas por la educación en Chile, actividades menos presentes en el lugar donde se realiza la Bienal. Contradictoriamente, en la ciudad de Nueva York abunda el arte callejero, pero no en paredes privadas, como sucede en Santiago, sino en postes de luz, buzones de correo o paredes temporales de construcciones, mayormente de propiedad pública o del estado.

La calle es un espacio experimental donde los tags pueden convivir con murales y performances. El límite entre el artes visuales y el arte callejero no es ambiguo y depende del contexto; ejemplar es el caso de Bansky, que causó algo similar al fenómeno Duchamp: ahora todo es arte, incluso el no-arte.

En este contexto, las obras que muestran los artistas chilenos en (S) Files elevan elementos o inspiraciones callejeras a la categoría de arte museal. La apropiación de objetos encontrados fueron el punto de partida para Un día todo esto será tuyo, de Felipe Mujica, quien basándose en afiches japoneses de los años 50-70 buscó abstraer las formas para crear algo nuevo pero al mismo tiempo conectado a su referente, formas familiares pero enigmáticas.

La foto serigrafía compuesta por 12 pliegos de colores contenidos y otoñales muestran figuras sintéticas que dirigen la atención a la diagramación y el espacio dentro del afiche; son formas nuevas ancladas en un pasado determinado por la apropiación de material perteneciente a un período histórico de interés para el artista debido a su potencial de cambio social, operación recurrente en su obra. El traslado de estas imágenes encontradas en la calle, reelaboradas y grabadas nuevamente al papel, proponen una metamorfosis para el nacimiento de un nuevo contenido con memoria, que es la misión del artista. El papel cuelga similar a su trabajo anterior, Kidnapping a Sculpture, donde franjas de papel amarillo y negro cubren las paredes de la sala, produciendo una ambigua definición sobre la técnica y medio utilizado.

Felipe Mujica, Un día todo esto será tuyo, 2011, instalación de serigrafías en el Museo del barrio, Nueva York. Cortesía del artista

En la calle, una de las dos performances de nicoykatiushkaMelt, consistió en un beso de la pareja de cuatro horas de duración, parados sobre un bloque de hielo y usando patines en medio de Times Square, lugar también del famoso beso capturado por Victor Jorgensen entre un soldado y una enfermera al rendirse Japón en 1945.

Melt requiere de cierta proeza física. Las vestimentas elegantes, en especial las de Katiushka, enaltecieron la ocasión. El evento causó una suerte de contemplación voyerista, ya que un gran número de personas rodeaba a la pareja sacando fotos y videos quedando así claro lo esencial del público para la concreción de la performance. En esta pieza se da una tensión entre el límite del espacio público y el privado, ya que la acción expone contenido íntimo en un espacio altamente transitado y por un período extenso. La segunda performance que presentó el colectivo se basa en la temática de la supervivencia. We Will Survive, iniciada en Socrates Sculpture Park, utiliza material de desecho recolectado por los artistas para la construcción de un refugio que será instalado fuera de la ciudad de Nueva York, y en el que la pareja dormirá por una noche.

nicoykatiushka, We will survive (a la izquierda), foto: NyK; y Melt (a la derecha), 2011, performances en espacios públicos. Foto: Macarena Molina

La relación público-privado es también abordada por Francisca Benítez en la obra Property Lines (Linderos), 30 frottages (frotados) de las placas que, ubicadas en la vereda, marcan la diferencia entre un espacio privado y otro público. Estos hitos recuerdan la importancia de la propiedad en la congestionada isla de Manhattan y fueron realizados durante el 2008, mismo año que la crisis económica, hecho que la artista considera relevante ya que con su acción propone un cuestionamiento hacia los límites establecidos de la propiedad.

Su propuesta hace del espacio un fenómeno expresivo con la intención de entrever su ideología. Los frotados son pulcros y capturan con precisión el texto. En el más osado, Park Av. And 54th St. (Lever House), se lee: “PRIVATE PROPERTY, crossing and use subject to permission of the owner and the risk of the user”. (“PROPIEDAD PRIVADA, entrada y uso sujeto a permiso del dueño y el riesgo del usuario”)

Francisca Benitez

Johanna Unzueta centra su atención en la labor manual. En Rhythm Rims construye tapas de neumáticos con el material que la caracteriza, el fieltro. La noción de trabajo le es primordial, ya que sus anteriores simulacros de objetos pertenecientes a la historia laboral (herramientas, torres de agua, industrias, etc.) los viene construyendo desde principios de los años 2000 y se adaptan a sus propias condiciones de trabajo en Nueva York, donde los talleres de artistas son pequeños o escasos. Los objetos construidos con fieltro 100% natural pero altamente elaborado, de colores tierra y azul oscuro y dispuestos sobre la pared conforman una L invertida que se eleva por sobre la vista del visitante. Estos objetos-simulacro han sido inhabilitados en su función adquiriendo una poética basada en su material y efecto en la figura que representa. Las cualidades del fieltro constituyen un léxico basado en el color, origen y manufactura del material.

Johanna Unzueta, Rhythm Rims, 2011, fieltro y costuras. Instalación en el Museo del Barrio, Nueva York. Cortesía de la artista

La artista además documenta sus objetos utilizando 8 mm., video y fotografía; en Autorretrato, video de ocho minutos, una mujer, probablemente la artista, se pasea por la ciudad cargando un bebé utilizando una de sus creaciones, House Hat, un sombrero en forma de casa donde las ventanas dejan ver los ojos.

Johanna Unzueta, Autoretrato, video, 8 min en loop. Cortesía de la artista

El Museo’s Bienal: The (S) Files 2011

El Museo del Barrio, Nueva York

14 de junio de 2011 al 8 de enero de 2012

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Macarena Molina

Nace en Chile, en 1985. Es artista visual y directora del Centro de Arte Digital Juan Downey, en Puerto Varas, Chile. Estudió Artes Visuales en la Universidad Católica de Chile, Museología en la Universidad de Los Andes (Bogotá) y Efectos Especiales en Pratt Institute, Brooklyn (Nueva York). Ha publicado varios artículos sobre arte contemporáneo en Artishock Revista. En 2016 fue investigadora residente en el Centro de Documentación de las Artes Visuales (CeDOC, Santiago de Chile).

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