Las artistas Verena Urrutia, Gabriela Rivera y Mariel Sanhueza exponen dibujos, fotografías y animaciones realizados este año en la muestra La sombra de una sonrisa, que permanecerá abierta en la Galería Bicentenario del Centro Cultural Estación Mapocho, en Santiago, hasta el 28 de agosto.

Curada por Montserrat Rojas Corradi, la exposición presenta obras que cuestionan, con crítica e ironía, el sentido de la vida, abarcando los aspectos humanos de la cotidianidad, la sobrevivencia y las disputas por una existencia sin propósito en un mundo convulsivo.

 

Verena Urrutia. Cortesia de la artista

«A primera vista, es casi imperceptible ver el trasfondo denunciante y reflexivo que nos plantean las autoras. Las imágenes construidas parecen triviales y llanas, pero en realidad  nos confrontan a temas y situaciones tabúes y cotidianas en la sociedad», según la curadora.

Las artistas abordan el tópico de la condición humana, donde cualquier referencia simbólica se anula, dando lugar a la identidad globalizada, en la que el no cuerpo constituye y refleja una percepción melancólica de nuestra existencia.

Verena Urrutia presenta dibujos de mediano y gran formato trabajados con tinta china, acuarela y lápices sobre tela blackout, en los que se desarrolla una lucha del ser humano por ganar el juego contra una naturaleza enigmática, voluptuosa e incómoda que establece reglas caprichosas, entrampando y entorpeciendo su tránsito, amenazando con ridiculizar su incomprensible y desastrosa humanidad.

En sus dibujos, el eje central es el cuerpo oculto y sumergido en espacios geográficos que no pertenecen a un lugar habitual para nosotros. Este entorno está desprovisto de signos y representaciones asociativas, provocando un enfoque a la tensión creada a partir de la pose y situación del sujeto.

Gabriela Rivera presenta el proyecto Dérmico, realizado entre los años 2008 y 2010. Se trata de una serie de retratos fotográficos de personas en situación de calle de la ciudad de Santiago. En ellos aparece exacerbada la condición de deterioro cutáneo en sus rostros. Con extrema nitidez, la artista exacerba detalles como arrugas, surcos y terminaciones venosas a través de la utilización de un software de retoque digital. Una crítica de cómo se suele utilizar mediáticamente las herramientas de retoque para disimular arrugas y borrar manchas -en definitiva, embellecer-, estas obras realizan una operación visual opuesta a las convenciones culturales y estéticas imperantes.

Rivera reflexiona ante el fenómeno de la belleza estereotipada, confrontándonos con la vejez, una situación que no deseamos ver.

Gabriela Rivera. Cortesía de la artista

Mariel Sanhueza, artista invitada en esta muestra, presenta una serie de videos realizados principalmente en animación tradicional con algunas intervenciones de animación digital. Lo orgánico, erróneo y confuso de los personajes que las protagonizan encuentran su contraparte en los elementos artificiales, seductores e hipnóticos con los que se relacionan y con los cuales se genera una tensa relación que no logra alcanzar el equilibrio.

Sanhueza nos confronta así a un mundo irónico, en el cual los protagonistas están enjaulados en situaciones en donde son sorprendidos con la magia. Sus animaciones nos invitan a dialogar en un mundo inerte y silencioso que se ve enfrentado a un encantamiento sorpresivo.

La sombra de una sonrisa: Verena Urrutia, Gabriela Rivera y Mariel Sanhueza

Galería Bicentenario del Centro Cultural Estación Mapocho, Santiago

Del 14 de julio al 28 de agosto